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Código Nucú / Publicidad política como contaminación visual

Código Nucú / Publicidad política como contaminación visual
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César Trujillo

 

En fechas recientes, cobijados en los informes legislativos —o bajo pretexto de mostrar un rostro de compromiso social, fórmula añeja favorita del poder— algunos diputados han hecho uso de una monstruosa propaganda en la antesala del proceso electoral que se avecina. Con ello, la contaminación visual no sólo llega por parte de las empresas que nos bombardean con sus productos, sino que desde las cúpulas del poder surgen las violaciones a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente.

Por ejemplo, la queja presentada en la decimoséptima sesión extraordinaria de la Comisión Permanente de Quejas y Denuncias contra el diputado local de la zona oriente de Tuxtla Gutiérrez, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Carlos Arturo Penagos Vargas, por presuntas violaciones al artículo 134 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, por supuesta promoción personalizada, uso indebido de recursos públicos y actos anticipados de proselitismo y precampaña, no contempla la generación de contaminación visual que, seguramente, rebasa los límites máximos establecidos en las normas oficiales mexicanas estipulados en el Capítulo VIII “Ruido, Vibraciones, Energía Térmica y Lumínica, Olores y Contaminación Visual” en su Artículo 155.

¿Qué procede, entonces, si se ignora la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente que vejan cotidianamente los políticos en Chiapas?, ¿por qué solamente buscan hacer énfasis en los actos anticipados de campaña a los que les asignan sanciones risibles que son una bicoca para los responsables? La propaganda política de los que suspiran a otros cargos electivos es innecesaria y pareciera que para cada político es una regla obligatoria, a sabiendas que podrían ser sancionados pero no les importa, pues a fin de cuentas el dinero sale del mismo Estado.

A Penagos Vargas, por ejemplo, se le hizo muy fácil derrochar miles de pesos en la impresión de gallardetes, lonas y espectaculares, así como en pagar videos en YouTuBe que aparecen interrumpiendo la música o los documentales que los usuarios eligen. En éstos ensalzan un inexistente trabajo legislativo, pues no podemos pasar por alto que no pudo ni concretar dos iniciativas que lo hubiesen posicionado en su desesperada carrera rumbo al 2018: el cobro de los estacionamientos en las plazas y el #FueraelFuero. La tragicomedia de esta burda estrategia politiquera radica en que no hay propuestas concretas ni planes estratégicos de publicidad para informar sus proyectos, metas y acciones, pues todo redunda en datos al vapor que no tienen un impacto real.

Pero no sólo Penagos Vargas incumple con la ley. Nada se ha dicho del alcalde tuxtleco, Fernando Castellanos Cal y Mayor, cuyo rostro se encuentra en varios municipios haciendo, también, promoción personalizada, uso indebido de recursos públicos y actos anticipados de proselitismo y precampaña. Sin embargo, parece que no se mide a todos con la misma vara ni con el mismo rigor. Ya desde antes se habían enfocado contra la secretaria del Ayuntamiento, Gloria Luna, y el diputado federal del PVEM, Emilio Salazar, y contra el mismo rector de la Universidad de Chiapas, César Serrano Nucamendi, aspirante a la alcaldía coneja.

Quizá a Penagos no le anden saliendo bien las cosas y su mismo partido terminé poniéndole cola o cortándole las alas para frenar su vuelo, mostrando que, al parecer, es mejor visto Castellanos que él, al menos esa lectura dio la foto donde once verdes posaron para la lente y donde el centro es Fernando Castellanos y a su derecha está el diputado local Eduardo Ramírez Aguilar y a la izquierda Carlos Penagos. Quizá, por ello, ayer mismo el también presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) señaló en un post en su muro del Facebook  una incoherencia y una mentira al anunciar el retiro de la publicidad: “cumpliendo con lo que establecen los organismos electorales quitamos en tiempo y forma dicha propaganda”. No, no la retiró porque quiso cumplir con la ley, sino porque le concedieron 48 horas al denunciado para que retirara todo lo relativo a su informe legislativo y no le quedó de otra.

Sería interesante que los políticos empiecen a rediseñar algunas estrategias que rompan con esos vicios de contaminar y alterar los paisajes con sus ínfulas. Los elementos publicitarios deben utilizarse de manera eficiente y creativa, y romper ya con esa clásica manera de ir en detrimento de los espacios públicos en los que nos movemos los ciudadanos.

 

Manjar

A mis 38 años cumplidos ayer, doy gracias a la vida por rodearme de amigos sinceros. Las muestras de afecto recibidas ayer me indican que el sendero trazado es el correcto. Gracias a todos por sus palabras de aliento, por sus buenos deseos, por las llamadas y mensajes, y por ser tan maravillosos con este que escribe. #Diosnosbendigaatodos // La recomendación de hoy es el libro Me llamo Hokusai de Christian Peña y el disco Milestones de Miles Davis. // Recuerde: no compre mascotas, mejor adopte. // Si no tiene nada mejor qué hacer, póngase a leer.

@C_T1

palabrasdeotro@gmail.com

https://columnacodigonucu.blogspot.mx/2017/07/publicidad-politica-como-contaminacion.html

César Trujillo

9611678707

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