
Uvel Vázquez
Conozco a todos los poetas y poetisas de Chiapas, siento por cada uno de ellos respeto y cariño. Efraín Bartolomé, Oscar Oliva, Juan Bañuelos, Eraclio Zepeda, Elva Macías, Marisa Trejo Sirvent, Socorro Trejo Sirvent por mencionar algunos. Sin embargo, me hubiera gustado conocer al extraordinario poeta Raúl Garduño. Disfruté y aprendí de sus poemas en la antología Poesía Joven de México, editorial Joaquín Motriz. En esa antología leí a Alejandro Aura, José Carlos Becerra y a Leopoldo Ayala. Raúl Garduño fue alumno de Juan José Arreola. Por eso se nota en los poemas de Garduño, la poesía, precisa, cuidada, de tan limpia que brilla entre nuestras manos cada verso que nos arranca emociones y suspiros. La muerte, la soledad, el amor y el desamor. El canto a la belleza de Chiapas. Publicó en varias revistas: El Rehilete, La Cultura en México, Pájaro Cascabel, ICACH, entre otras. Raúl Garduño nació en la ciudad de México el 20 de noviembre de 1945. Meses después, sus padres se van a vivir a Comitán, ahí vive toda su infancia. Cuando Raúl tenía 9 años, sus padres llegaron a vivir a Tuxtla Gutiérrez. En esta ciudad de los conejos, estudió la secundaria en el Colegio de Chiapas. Y el bachillerato lo cursó en el ICACH. Como buen poeta tuvo cargo cultural en la Universidad Autónoma de Chiapas, que le ayudó a traer poetas y escritores reconocidos a nuestra entidad chiapaneca. Raúl Garduño falleció el 27 de mayo de 1980 a causa del dengue hemorrágico en el sanatorio Paredes, ubicado en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.


