
- El encuentro reunió a mediadores y promotores culturales para reflexionar sobre nuevas formas de acercar la lectura a las infancias.
Alvaro Indili
Durante tres jornadas dedicadas a la exploración literaria y el intercambio de experiencias, el taller “El mundo en palabras se estira” reunió a docentes, mediadores, talleristas y personas interesadas en el fomento de la lectura y la Literatura Infantil y Juvenil (LIJ), en un espacio enfocado en repensar la relación entre los libros y las infancias desde una perspectiva lúdica y sensible.
La actividad fue guiada por Jessica Bolom, quien condujo dinámicas orientadas a descubrir nuevas formas de acercar la literatura a niñas, niños y adolescentes mediante el juego, la oralidad, la creatividad y la experiencia colectiva.
A través de lecturas compartidas, narraciones, ejercicios corporales y actividades de mediación, las y los participantes reflexionaron sobre el papel de la literatura más allá de enfoques estrictamente pedagógicos o moralizantes. El taller promovió la idea de la lectura como una experiencia emocional y estética capaz de despertar asombro, imaginación y vínculos comunitarios.
En México, la mediación lectora ha cobrado relevancia en años recientes como una estrategia cultural que busca democratizar el acceso a los libros y fortalecer la formación de públicos lectores desde edades tempranas. Especialistas en LIJ destacan que estas prácticas permiten que niñas y niños construyan una relación más libre y significativa con la lectura, especialmente en contextos comunitarios y culturales diversos.
Durante el encuentro también se abordaron temas relacionados con la tradición oral, los cuentos clásicos, los mitos y la importancia de reconocer el libro como un objeto artístico y creativo. Las conversaciones permitieron a las y los asistentes compartir desafíos, experiencias y propuestas surgidas desde sus propios espacios educativos y culturales.
El taller dejó como resultado una red de intercambio entre promotores culturales y mediadores de lectura que coincidieron en la necesidad de continuar generando espacios donde las infancias puedan acercarse a la literatura desde el disfrute y la curiosidad.


