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Presagio / A Estribor

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Juan Carlos Cal y Mayor

Mientras la oposición sigue dormida en los brazos de Morfeo, el presidente ha decidido adelantar para junio la definición de la candidata de Morena. El despliegue propagandístico a lo largo y ancho de todo país con decenas de miles de pintas ha surtido los efectos deseados. Todo indica que #EsClaudia y su progenitor político ya no quieren arriesgarse a que se modifiquen las tendencias. Quiere legitimar su deseo, su decisión.

MARCELO

La reacción de Marcelo Ebrard -el único que concitaba simpatías más allá de Morena- ha sido tardía. Se tragó el cuento de que habría reglas claras para definir la candidatura de Morena. Mario Delgado ha hecho oídos sordos a su propuesta de que los aspirantes -las llamadas corcholatas- renuncien a sus cargos para poder hacer abiertamente campaña sin violar la ley, que es como ha venido sucediendo. De que haya una serie de debates para según él, contrastar propuestas cuando lo único que quiere el presidente es una continuidad autómata. Marcelo pareció no entender que el presidente quiere una clonación que garantice la consolidación de la llamada Cuarta Transformación. Tampoco hizo eco su propuesta de que cada candidato propusiera a una encuestadora, además de que solo se hiciera una pregunta, en vez de una serie que indujeran la respuesta final como acostumbra Morena.

Lo cierto es que Marcelo se confió, se durmió en sus laureles. Será la segunda vez que el presidente lo dejé fuera en sus aspiraciones presidenciales. Tiene el pecado original. Brilla con luz propia, no es radical ni apuesta por la polarización. Le ha sido útil al presidente, pero no lo suficiente para ser su sucesor. Tendría razones de sobra para alegar que el proceso de selección no fue equitativo. Que toda la cargada comenzando porque la mayoría de los gobernadores se fue con Claudia. No por libre albedrío, es evidente. No se atreverían a desafiar, a hacerle contras al presidente, a actuar de motu propio.

LEGITIMIDAD

Con Adán Augusto no habrá problema, es el hermano. La otra es su hija, Marcelo, un aliado. Habría tenido tiempo para remontar porque es un político más formado, más profesional, pero le cambiaron la pichada. Se fue con la finta y soñó que podría contar con la gracia de palacio. Se equivocó. Un proceso interno desaseado restará legitimidad, una aventajada, pero ilegal campaña, así como el intervencionismo prohibido por la Porte, pero entrometido del presidente, aún. Así, será difícil gobernar.

Monreal ya se bajó porque nunca quiso encuestas. No tenía posibilidades, no quiso caer definitivamente de la gracia de su majestad. Ahora hace un guiño para gozar de la misericordia del señor a cambio de su redención, de su entreguismo. Quiere a cambio de disciplinarse ir por la CDMX. Le levantará la mano a Claudia. Verá que más puede negociar.

ESCARAMUZAS

Lo de Noroña y el Verde son escaramuzas. Levantan a mano para ser sopesados a la hora de negociar. No hay manera de saber cuánto miden si no simulan ir solos. Tienen el blindaje para su continuidad. Al final todos se sumarán en aras de la unidad al viejo estilo priísta. El dinosaurio sigue ahí. Marcelo sopesará. Medirá si se arriesga a una ruptura, pero sin Morena quizás no será lo mismo. Igual encabeza la lista del Senado y todos contentos. ¡Viva la transformación!

RESURRECCIÓN

Al paso que va la oposición, con sus líderes indecisos, con la veladora puesta en el Estado de México, de ahí decidirán. Un triunfo, que se ve difícil, sería la resurrección. Lo cierto es que van tarde, sin decidir hasta ahora un método de selección. Sin liderazgos partidistas capaces de mirar más allá de sus narices. En la carrera por la sucesión Morena lleva ventaja. Arrancó primero ignorando al árbitro, ignorando la ley. Lleva varios cuerpos de ventaja. Se pasó por el arco del triunfo el fallo de la Corte. No le gustan las reglas que tanto exigió cuando era oposición.

INDEFINICIÓN

Los aspirantes de una eventual alianza opositora PAN-PRI-PRD son demasiados. Nadie se baja, pero tampoco nadie sube lo suficiente en las encuestas para ser competitivo. Lilly Téllez, sin ser una política profesional, les lleva ventaja con su lenguaje disruptivo, encarador, antitético. Es la otra cara de la moneda en la polarización. La “outsider”. No hay que subestimar tampoco a Xochitl Gálvez, podría emerger.

EMOCIONES, NO RAZONES

Por eso De la Madrid y Santiago Creel, modificaron ya su discurso. Se esfuerzan en parecer toros de lidia. Aquí no caben las medías tintas, ni los huevos tibios. A los y las demás no los ubica el electorado. Si fuéramos Dinamarca el candidato perfecto sería Gurría, para así colocar a México en el deseado primer mundo, pero las cosas no funcionan así. Los electores se guían por emociones, no por razones. Otros más por la panza. Van por la carnada y muerden el anzuelo.

VENTAJA Y DEBILIDAD

Para cuando la Alianza opositora tenga lista su candidatura, la candidata de Morena llevará medio país recorrido. No habría manera de alcanzarla, aunque ya llegó al techo en sus preferencias. No surtirá el mismo efecto que el venerado redentor que fundó la religión cuatroteísta, pero el poder desgasta. No habrá aplanadora a menos que se consume una descarada elección de estado. Eso puede poner en riesgo la mayoría en el congreso, por eso el presidente ya apuesta desde ahora por ganarlo. Hace planes con esa presunta mayoría para seguir magullando la constitución hasta el último momento.

CORAZONADA

Dante sigue sin dar señales. Movimiento Ciudadano apuesta a ir solo. No quiere ser parte de la chiquilinada. No se sabe si le tira a consolidar a su agrupación como partido emergente o tiene guardado un as bajo la manga para negociar de tú a tú con la alianza opositora. Ese as, no es Samuel ni tampoco Alfaro. Solo puede ser el joven Colosio. Si no da señas aún es porque Dante quizá quiere protegerlo. No quiere exponerlo a una guerra sucia que sería feroz. En una de esas al resto de la oposición no le queda más remedio que aceptarlo. En mi opinión tiene un enorme potencial y podría dar la sorpresa. Siempre lo he pensado, aunque algunos crean que está muy verde, que ahora no le toca, quizá en 2030. Otra opción es mandarlo al senado para recorrer desde ahí el país y no exponerlo como gobernante.

TODO PUEDE PASAR

En política nada está escrito y todo puede pasar. Un acontecimiento puede cambiar el rumbo. Planteo tan solo una hipótesis, un posible escenario, tanto para Morena como para la oposición. Ya falta menos. Por ahora veremos y diremos.

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