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ERA: Entre la esperanza y el escepticismo / A Estribor

ERA: Entre la esperanza y el escepticismo / A Estribor
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Juan Carlos Cal y Mayor

No dudo del anhelo de Eduardo Ramírez para hacer un buen gobierno, algo que trascienda y de lo que se hable tiempo después, eso que llaman legado. Solo que la política no es sencilla, a veces lo urgente desplaza a lo necesario y lo necesario a lo importante. A veces no basta con tener buenas intenciones. Si la voluntad no se traduce en buenos resultados puede pasar que se estacione corriendo el riesgo de caer en la mediocridad -lo hemos visto- y aquí no caben los hubieras, después es demasiado tarde. Se dice fácil pero no lo es.

IMPROVISADOS

Y es que sobran a veces los improvisados que creen tener las fórmulas para resolver los grandes retos y los problemas que enfrentamos. A lo largo de mi experiencia en la política y el servició público me ha tocado escuchar de todo. Y vaya que ha habido ocurrencias e improvisaciones algunas demasiado costosas, dinero tirado a la basura por falta de planeación y claridad en el diagnóstico, los objetivos, la planeación y la ejecución. La verdad es que inventan cosas para sacar provecho. Resulta imperdonable en un estado donde las necesidades abundan y se multiplican, pero los recursos escasean.

DINERO DESPERDICIADO

Sobran ejemplos: Ahí está el aeropuerto de Palenque que hasta el día de hoy no ha cumplido sus objetivos, se trataba de un reclamo de los empresarios y los prestadores de servicios palencanos para que la economía local detonará y no dependiera del aeropuerto de Villahermosa que se quedaba con la pernocta. El proyecto del Biodiesel, para sustituir gasolinas, y el cultivo de miles de hectáreas de jatropha para abastecerse y que hoy ya son historia olvidada. Ahí están las ciudades rurales en completo abandono.

Muchos años atrás la necesidad de un nuevo aeropuerto por lo que se construyó el aeropuerto de Coita que a la postre resultó inoperante por la falta de estudios climáticos por lo que se tuvo que hacer el actual Albino Corzo. Otro gasto millonario fue el de puerto Chiapas y lo que debió ser la zona económica especial con un parque industrial mismo que borró el actual gobierno de la 4t con un plumazo.

VA DE NUEVO

Ahora se habla por tercer sexenio consecutivo de la carretera San Cristóbal-Palenque. Lo ha ofrecido la señora Sheinbaum y va de nuevo sin reparar en su viabilidad. Y es que de todos es sabido que ese tramo se ha vuelto no solo intransitable por los cientos de topes y vendimias, sino que ahora es además inseguro. No hubo condiciones sociales para garantizar al 100% el derecho de vía, se hablaba de afectaciones al medio ambiente y a la mera hora resultó que querían modificar el trazado para no quedarse al margen. Según se dijo en su momento la carretera resultaba incosteable financieramente lo que quizá no sea del todo cierto.

LOS FOROS

Cada sexenio ha hecho sus planes de gobierno porque además así lo establece la ley. Los elaboraron académicos, la propia universidad de Chiapas, pero el destino ha sido guardarlos en una gaveta. En esta ocasión el ejercicio ha sido más abierto. Eduardo Ramírez tuvo a bien nombrar a un político experimentado y de buena reputación como lo es Juan Carlos Gómez Aranda y la convocatoria fue abierta y con amplia participación. Participé en algunas de ellas y debo decir que hubo mucha paja, al mismo tiempo documentos muy bien elaborados como los que presentaron los organismos empresariales y otros sectores.

BUEN EJERCICIO

Políticamente los foros cumplieron con un objetivo muy importante al ser abiertos e inclusivos. Según nos ha explicado el propio Gómez Aranda la información se procesó y sintetizó en aproximadamente 145 propuestas que el propio candidato ha venido presentando además de sus propias propuestas. Si algo tiene Eduardo es que conoce bien el estado, lo ha recorrido y conoce todos y cada uno de sus municipios. Identifica en cada lugar a diversos actores y liderazgos, ha pasado por todos los cargos políticos desde lo municipal hasta lo nacional y ha tenido responsabilidades de gobierno.

LA EXPECTATIVA

La expectativa es alta. Hay por ello la esperanza de que le vaya mejor al estado. Al mismo tiempo la obligación de ponderar la probabilidad, la eficacia y la idoneidad de muchas de esas propuestas. Y es que a lo largo de más de dos décadas nos han acostumbrado a un enfoque de la política sustentado en los programas sociales lo cual nos ha generado una enorme dependencia. Muchos no quieren que eso5 cambie, lo consideran necesario, obligatorio, se ha traducido en la simple transferencia de dinero y les permite ejercer control político.

LAS NECESIDADES

Las necesidades de más infraestructura son cada vez mayores en todos los servicios públicos derivados del crecimiento exponencial de la población más vulnerable (más del doble de la media nacional). Escuelas, clínicas, agua potable, caminos, etcétera, un barril sin fondo. Lo obvio es que los gobiernos municipales quieren más dinero. Es la fuente de jugosos ingresos para los políticos que se han convertido en caciques locales y los ha enquistado a perpetuidad en el poder. Nos han acostumbrado a pedir y pedir como si las finanzas públicas fueran tan abundantes. El presupuesto en estos cinco años pasó de menos de 100 mil a casi 130 mil millones de pesos, pero los indicadores de pobreza no han variado, 78% de la población sigue siendo pobre. Queda por eso siempre del tufo de una cleptocracia que gobierno tras gobierno se ha dedicado a saquear o hacer negocios al amparo del poder.

ESTADO DE DERECHO

El primer gran reto es restablecer el estado de derecho. Eduardo lo llama pacificar, pero eso solo puede ser consecuencia de que se aplique la ley. Ahora más complicado habiendo grupos armados de la delincuencia organizada que ha hecho metástasis en el país. Todo lo que se quiera hacer pasa por eso. Sin orden no hay progreso, sin ley, anarquía. Eso se verá reflejado en el proceso electoral en la mayoría de los estados.

LA CHAMBA

Ya están las propuestas más concretas, falta ahora sistematizarlas, discutir su viabilidad política, económica, social y sobre todo financiera. Ahí es donde percibo fragilidad en las capacidades ejecutivas dado que la definición del equipo de gobierno debe considerar muchos aspectos y es fundamental para la consecución de todos los objetivos trazados. Se necesita capacidad, experiencia, honestidad y buenos oficios. Hay razones para creer, pero también para mantener cierto grado de escepticismo. Al menos es mi caso. Ya veremos qué es lo que viene.

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