
- La actividad abordó el legado de Joaquín Miguel Gutiérrez y la evolución histórica de la capital chiapaneca.
Alvaro Indili
La memoria histórica de la capital chiapaneca fue motivo de reflexión en la Biblioteca Pública “Poeta Jaime Sabines”, donde se realizó una charla conmemorativa por los 178 años del decreto que incorporó el apellido Gutiérrez al nombre de Tuxtla. La actividad reunió a personas interesadas en conocer uno de los episodios más significativos en la construcción de la identidad de la ciudad.
Durante el encuentro se recordó que el 31 de mayo de 1848, por decreto del gobierno estatal, la entonces ciudad de Tuxtla adoptó oficialmente el apellido Gutiérrez en honor al general Joaquín Miguel Gutiérrez, destacado político y militar chiapaneco que impulsó la incorporación de Chiapas a la Federación Mexicana y defendió los ideales federalistas durante una etapa decisiva para la entidad.
La conferencia permitió revisar la evolución histórica de la capital, desde sus raíces zoques como Coyatoc, posteriormente transformada en Tuchtlán durante la época prehispánica, hasta convertirse en uno de los principales centros políticos, económicos y culturales del sureste mexicano. La incorporación del apellido Gutiérrez representó también un reconocimiento permanente a uno de los personajes más influyentes en la historia de Chiapas.
Especialistas y asistentes coincidieron en que este tipo de actividades fortalecen el conocimiento del patrimonio histórico local, al acercar a la ciudadanía a acontecimientos que forman parte de la memoria colectiva y ayudan a comprender la evolución de la capital chiapaneca a lo largo de casi dos siglos.
La figura de Joaquín Miguel Gutiérrez continúa ocupando un lugar central en la historia regional. Nacido en la entonces San Marcos Tuxtla, su participación en los procesos políticos del siglo XIX dejó una huella que trascendió generaciones y que hoy permanece reflejada en el nombre de la ciudad.


