
Sr. López
Siendo chamaca la abuela Elena, allá en el rancho de Autlán, su mamá se puso grave. El papá de la abuela tenía años de no dirigirle la palabra al médico del pueblo, lo detestaba nadie sabía por qué. Y por él mandó. El médico llegó, revisó a la enferma y la operó en la mesa de la cocina (ya se imaginará). Pasado el trago, ya reponiéndose la bisabuela, le dijo a su marido que fuera agradecido y saludara al doctor de ahí en adelante, pero él se negó, “de ninguna manera”, y la convaleciente, contestó: -‘Ta bueno… entonces, si te enfermas, aunque te estés muriendo, no mando por él -su amigo nunca fue pero lo saludaba, contaba sonriendo la abuela.
“México está perdido”. Lo dijo el Trump, el despreciable, pero presidente del país del que depende México. Nuestra economía depende de los EU: cerca del 55% de nuestro Producto Interno Bruto, se relaciona con el T-MEC, y el 84% de nuestras exportaciones no petroleras, van allá; aparte de que a los EU compramos el 76% de nuestro consumo total de gas natural y más del 50% de las gasolinas.
Las reservas de gas de México, alcanzan para tres días, las de gasolinas, para cinco días; en los países serios, las reservas mínimas son de 90 días. Si el renegrido del Trump, nos cierra la llave del gas o la gasolina, México se paraliza. De esa gravedad es nuestra dependencia del imperio yanqui.
Nada más porque las comparaciones son odiosas, se le hace saber de qué tamaño son las reservas de algunos otros países: Países Bajos (Holanda, pues), 410 días; Japón, 225 días; Corea del Sur, 200; Alemania: 130; España, 96 (no se le olvide, México, entre 3 y 5 días). Y no se asuste, no van a dejar de vendernos gas y gasolina… pero pueden ponerles aranceles (y acogotan las finanzas nacionales, nos asfixian).
De regreso a nuestro asunto, lo que dijo el Trump fue peor:“México está perdido y Estados Unidos es la única esperanza que tiene México”. ¡Ay!, maldita verdad que tanto incomoda.
Lo hizo público como extracto de una entrevista con Trump, la presentadora de Fox News, Martha MacCallum, que no es la señora de las quesadillas, ni reportera de Lord Molécula, sino una periodista de larga trayectoria y prestigio; Martha -estamos en confianza-, aseguró como comentario suyo, que había visto al Trump “muy molesto por los hechos en México”.
Mientras en México, la Presidenta está jugando a la comidita con Luisa María Alcalde, allá en los EU, no quitan el dedo del renglón.
Olvidemos la ominosa acusación oficial, escrita, del 1 de febrero del año pasado, cuando el gobierno de los EU declaró que nos imponían aranceles como respuesta a la “alianza intolerable” del gobierno de México con el narco y que nuestro gobierno “ha proporcionado refugios seguros para que los cárteles se dediquen a la fabricación y el transporte de narcóticos peligrosos”, olvidemos eso, revisemos las declaraciones del Trump de los últimos meses:
El 18 de noviembre de 2025: “Haremos lo que sea necesario para detenerlo (el narcotráfico), hay graves problemas allá(acá); no estoy contento con México (…). Esto es como una guerra”.
El 3 de enero de 2026: “(…) habrá que “hacer algo (contra el narco en México), los cárteles son los que gobiernanMéxico, no ella (doña Sheinbaum)”.
El 7 de marzo, también de este año: “(…) el crimen organizado que opera en territorio mexicano alimenta y orquesta gran parte del derramamiento de sangre y el caos en el hemisferio (se refería a América y el Caribe), haré lo que sea necesario para defender nuestra seguridad nacional (…),no puedo permitir que los cárteles gobiernen México, está demasiado cerca”.
El 13 de marzo pasado: “(Claudia Sheinbaum) no debió haber rechazado mi ayuda (…) me ofrecí a deshacerme de los cárteles en México y por alguna razón, ella no quiere hacer eso (…) los cárteles, nos guste o no, dirigen México; no podemos permitir eso”.
Y ayer, lo de “México está perdido”. ¿De veras la Presidenta cree que a telefonazos va a controlar al Trump?; el tipo es un gañán, barbaján, majadero, abusivo, delincuente (convicto), inicuo, arbitrario e indecente, sí, eso y lo que a usted se le ocurra y no puede teclear su texto servidor, pero una cosa no es: tonto y otra sí es: presidente de la primera potencia mundial.
Y, lo que son las cosas, si fuera tonto, sería lo mismo, allá no es como acá, en los EU los presidentes no se mandan solos. Allá, el Congreso sí sirve; los grupos de inmenso poder que tienen, sí actúan; su inimaginablemente poderosa industria bélico militar, sí influye. Acá se hacen programas de gobierno sexenales, allá planean por siglo.
No nos parecerá bien su modito, pero a ellos les funciona y por lo pronto, México no tiene ni un milímetro de posibilidad de ponérsele al brinco a esa potencia que, hubo un tiempo en que sí nos respetó muy a su pesar, con Porfirio Díaz y el priismo imperial, al precio de mantener nuestra posición de país subdesarrollado, pobretón (no hay espacio, otro día).
Ogaño, cambiaron las tornas: nuestra relación con los EU puede ser, fue, podría seguir siendo, nuestra lotería histórica, puerta abierta al desarrollo, ingreso seguro al selecto club de los países desarrollados… a condición, nada más, de que nuestro gobierno cuatrotero se decidiera a respetar el Derecho y barriera la casa, su casa, llena de alimañas.
Como eso no tiene visos de suceder, ayer ya nos hizo saber Marcelo Ebrard que el T-MEC queda en papel mojado. Declaró ante periodistas y lo hizo público la Secretaría de Economía a su cargo: “No deberíamos ser nostálgicos de una época en la que no había aranceles”… ¡vaya!, la idea central de un tratado de libre comercio es que sea eso, libre, sin aranceles. Bueno, ya no.
Por su lado, el representante comercial de EU, Jamieson Greer, ya de regreso a su país, después de entrevistarse con Ebrard y doña Sheinbaum, informó a su Congreso que sin romper el T-MEC, México acepta firmar acuerdos bilaterales… sí, México está perdido… no… no México… son los cuatroteros los que no se enteran por quién doblan las campanas.


