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Conocimientos y saberes de los pueblos originarios: Epistemologías alternativas de la ciencia / Conciencia y Visión

Conocimientos y saberes de los pueblos originarios: Epistemologías alternativas de la ciencia / Conciencia y Visión
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Dr. Roger Heli Diaz Guillén

El pensamiento y saberes indígenas se basa sustantivamente en la relación con la tierra, el agua, la naturaleza y el cosmos que para Pablo Alarcón-Cháires (2019en su libro “Conocimientos y saberes locales desde el pensamiento complejo lo define como “epistemología de segundo orden que más bien debería de definirse como “epistemología de orden alternativo; ya que “el estudio de los pueblos originarios y la naturaleza debe incluir investigación sobre sus fronteras ontológicas y sus criterios epistemológicos y no estacionarse en la identificación de estructuras culturales. Es decir, se necesitan considerar los fundamentos profundos de la práctica humana en el mundo”.

La construcción de pensamientos y saberes de los pueblos originarios se vincula al entorno territorial y natural. La principal aportación y enseñanza de los pueblosoriginarios que se rescatan de la resiliencia se relaciona con la bioagroecología; como articulación de órdenes ontológicos, gnoseológicos y epistemológicos diferenciados,

Los tiempos exigen “replantear el quehacer científico frente a otros conocimientos y saberes…(en)la vertiente ética frente a una sociedad en crisis, que implica establecer otras formas de organización y relación de lo humano con lo humano y lo no humano, en formas horizontales que ponderen la importancia de este fenómeno como referente universal, en sus múltiples manifestaciones”. “Repensar el quehacer científico es una tarea impostergable. Leer y describir el mundo tamizando crítica y constructivamente las teorías científicas y su producción, permitirían descubrir otras realidades que abjurarían del modo selectivo, exclusivo, homogéneo, estático y positivista que acorrala el potencial humano. Implica una ciencia repensada sobre sí misma percibiéndose, reconcomiéndose y reconceptualizándose. Repensar la ciencia implica repensar un proyecto (nuevo)civilizatorio”.

Replantear el quehacer científico tiene que ver con “La racionalidad del paradigma de Occidente (que) se concibe a sí misma como un conocimiento privilegiado por su valor de orden superior, siempre en correspondencia con el fragmento de la naturaleza que estudia, pero no más. Es una racionalidad que no reflexiona sobre sus propios límites y se proyecta con la pretensión de alcanzar el conocimiento universal. Por eso no reconoce la diversidad de los conocimientos y saberes.” La ciencia históricamente se ha impuesto y a excluido otros saberes, denominándolos empíricos, 

En esta visión, se hace necesario “dinamizar y reconfigurar la ciencia desde su propio territorio, derribando fronteras que todavía la acotan y que impiden su diálogo con otras esferas de la realidad. Las revoluciones epistemológicas no únicamente deben basarse en aspectos cognitivos, sino considerar la dimensionalidad compleja para constituirse en verdaderas evoluciones de la conciencia humana… 

Hoy la interculturalidad invita a establecer puentes de dialogo respetuosos y puentes entre ciencias y “epistemología de orden alternativo”; entre saberes, pensamientos y conocimientos alternos a la ciencia,; entre la realidad científica y teórica y la praxis de la cotidianidad; entre pueblo, territorio y naturaleza; que nos permita arribar a la comprensión de que los problemas ambientales deben “ser reconceptualizada como un problema de la relación de la sociedad humana consigo misma, donde el empobrecimiento del concepto de Naturaleza…es esencial para definir el reajuste de las bases espiritual y material de nuestra sociedad”

En este orden y visión es sustantivo identificar “qué saberes y actores epistémicos tendrían un papel trascendental en la construcción del nuevo conocimiento científico o no científico”; basado en el reconocimiento que “las culturas milenarias realmente son custodias, portadoras, revitalizadoras y practicantes de conocimientos, saberes, cosmovisiones, prácticas, formas de organización social, sistemas de producción, instituciones, territorialidades, etc., aunque frecuentemente son vituperadas y minimizadas por el paradigma occidental”; donde históricamente el Estado a negado valor y ha emprendido proyectos educativos de sustitución y paternalismo, que no ha permitido un desarrollo integral sostenible de los pueblos y comunidades.

La educación es la ruta de la revalorización de saberes y epistemologías de orden alternativo, siendo Chiapas el Estado que trabaja en esta ruta retomando los principios éticos del Buen Vivir como visón epistemológica de orden alternativo de vida armónica en comunidad, con la tierra , agua y naturaleza.

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