
Sr. López
Tío Neto era tontón y flojito (era un vago). Una vez, ya debiendo meses de renta, su esposa, tía Cata (Catalina), le dijo que si no arreglaba eso, de plano, mejor se iba a casa de sus papás con todo y sus hijos(tres). Tío Neto le aseguró que ese mismo día liquidaba lo atrasado y sí, regresó con la buena noticia: ya no debían un quinto de renta. Tía Cata, feliz, le preguntó cómo había hecho: -¡Ah!, le pedí prestado al casero… y no cobra mucho de interés -se fue.
Ayer se celebró el 88 aniversario de Pemex… ¡la Marcha de Zacatecas! Desde Pueblo Viejo, Veracruz,en rumboso evento la Presidenta sacando pecho, anunció la creación de un “instrumento técnico” al servicio de la petrolera, la Comisión Consultiva del Petróleo, presidida por Cuauhtémoc Cárdenas… ¡tachún, tachún, tachuuún, tachuuún!
Don Cuau ahí presente, con su habitual cara de chispeante entusiasmo, parece que sonrió. El caballero tiene 91 años y se ignora la razón por la que le entra al baile, sabiendo como sabe, que va de adorno (de lujo, eso sí, que es hijo de quien es), y suponiendo que ya olvidó (cumple 92 el 1 de mayo, ya casi), las que le hizo el padre político de la Presidenta, el Pejestorio, que no solo le birló la candidatura a la presidencia en 2006, sino el partido que él fundó (el PRD), que luego destruyó.
Hay otras cosas que don Cuau debe haber olvidado, por ejemplo que el entonces Pejecutivo -el 31 de enero de 2023-, lo declaró, a él, al hijo de mi general Lázaro Cárdenas, su “adversario político”, lo tachó de conservador y dijo que no estaba con el pueblo, que estaba con la oligarquía. Y don Cuau no se lleva así.
También se le deben haber olvidado a doña Sheinbaum, algunas cositas de don Cuau, por ejemplo, que en su libro ‘Por una democracia progresista’, critica políticas públicas de la Cuarta Trasformación.
O que el 26 de mayo de 2019, el desde ayer flamante presidente de la Comisión Consultiva del Petróleo, declaró: “A mí me preguntan qué es la 4T y yo no sé qué responder”, y añadió que igual que en otros gobiernos, en el cuatrotero, se privilegiaban “la improvisación y las ocurrencias”; y como ese día andaba de malitas, remató de pecho: “no existen propuestas ni programas para el crecimiento económico y para enfrentar el rezago social, ni mucho menos ante la demanda más sentida, que es la violencia e inseguridad”. (Nota: no olvidar que es un firme crítico de la refinería de Dos Locas, la Olmeca).
Pero no amarguemos el momento. El tema es el cumpleaños de Pemex y que doña Sheinbaum logró el fichaje de ese delantero para la escuadra de Pemex. ¡Padre!
Ya luego, no hay prisa, habría que pensar en cómo hicimos en México para quebrar una mina de oro, negro, pero oro. Piénselo. Imagine que usted tiene una mina de oro… cómo le hace para quebrar; puede bajar la cantidad que extraiga, claro… pero ¿quebrar?
Es la petrolera más endeudada del mundo, sin contar lo que debe a proveedores y contratistas, ni que el gobierno transformista le mete cataratas dinero del erario (van dos billones 200,000 millones de pesos), para aparentar que se va enderezando, pero eso es pagar la tarjeta de crédito con otra tarjeta, porque el gobierno no para de endeudarse.
Dirá alguno bien informado, que otras petroleras han quebrado en el mundo y sí (ninguna de las grandes), con una diferencia: quiebran los dueños, pierden los dueños, no paga la ciudadanía… y acá… pagamos todos los gallardos integrantes del peladaje.
Algo anda mal en Pemex. Dicen que los gobiernos anteriores dejaron a su suerte a la empresa y algo hay de cierto, pero que los ‘transformers’ nos hagan favor de explicarnos por qué de 2019 a 2024, a pesar de la inmensidad de dinero que le dieron a Pemex la producción cayó a su nivel más bajo en 46 años; por qué ahora importamos el 74% del gas que consumimos; por qué se importa casi la mitad de lasgasolinas que demanda el país.
Sí, algo anda mal en Pemex… ¡el gobierno! Los gobiernos anteriores que fueron dejando a Pemex librada a sus fuerzas, tenían razón: que reviente, que se cierre ese pozo sin fondo, que su petacón sindicato se reparta fierros viejos… y que inversionistas privados se encarguen; por cierto, Arabia Saudita, con la petrolera estatal más poderosa del mundo ya anda buscando inversionistas privados… no son tontos.
La dichosa expropiación petrolera, no hizo que el petróleo fuera nuestro, no, es del gobierno y un sindicato delincuencial que hicieron el desastre que tenemos.
A peor: la actual Presidenta, siguiendo los pasos de ya sabe quién, decide por ideología y se monta en su macho, no importa la evidencia del desastre, importa tener razón, terquear en que tienen razón. Lo correcto no se hace, se hace lo que el gobierno, este gobierno proclama como dogma. Y que arda Troya.
Pero Dios (tan grande), no concede caprichos ni endereza jorobados. Nuestra Presidenta, repitiendo como mantra que Pemex y la CFE (otro desastre), son el himen de la soberanía nacional, no parece haberse enterado de lo que desde los EU le dijeron el pasado 2 de marzo:
En un documento de 280 páginas, el gobierno del Trump, a través de la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), dice:
“México ha adoptado una serie de medidas preferenciales para beneficiar a sus grandes compañías nacionales en sus sectores energético y minero, en particular en lo que se refiere al petróleo, el gas y la electricidad, en detrimento de los inversionistas estadounidenses (…) México ha socavado su clima general de inversión (…) La USTR negociará con firmeza para resolver los problemas identificados a través de la Revisión Conjunta (del T-MEC) y recomendará la renovación solo si se puede lograr dicha resolución”.
Al estilo yanqui, clarito: no T-MEC si los cuatroteros quieren seguir tomándoles el pelo. Se han bailado el jarabe tapatío en las premisas y acuerdos del T-MEC.
Pero no se apure, ayer la Presidenta aseguró: “México no se entrega ni se vende, sino que se defiende”. Pues que lo defiendan porque así va camino al remate por liquidación.


