
Guillermo Ochoa-Montalvo
Querida Anna Karen,
La famosa obra literaria de L. Frank Baum EL MAGO DE OZ (The Wonderful Wizard of Oz), fue adaptada y puesta en escena por la dramaturga y directora escénica ELVIRA el pasado miércoles en el majestuoso Teatro Junchavin.
La representación de El Mago de Oz arrancó la ovación del público, quien, en más de 12 ocasiones, interrumpió con aplausos la actuación del elenco integrado por CITLALI FLORES, BENJAMÍN,
ELENA, LUIS AGUILAR, KU, MARCO MÉNDEZ, DANIELA MIJANGOS, KARLA RUVALCABA, ERICK RUIZ; la genial participación Especial de la ESCUELA DE DANZA MULTIDISCIPLINARIA DE COMITÁN y la musicalización a cargo de LUCERO SOLÍS.
Alcanzar el éxito suena sencillo; parece un halago; pero no lo es. Se trata de un reconocimiento al profesionalismo, disciplina; perseverancia y pasión por el teatro que demostraron las niñas, niños, jóvenes y adultos… y hasta la revelación de TOBI, la mascota que actuó como un profesional de Hollywood.
Desde una butaca de la quinta fila, porque la cuarta ya estaba llena, evocaba la voz de JUDY GARLAND y la de mi abuela interpretando REINBOW… “En algún lugar sobre el arcoíris muy alto; en la tierra de la que oí hablar una vez; Una vez en una canción de cuna, en algún lugar sobre el arcoíris. Los cielos son azules y los sueños que atravesé al soñar, realmente se hacen realidad. Algún día le pediré un deseo a una estrella y despertaré donde las nubes están muy detrás de mí. Donde los problemas se derriten como gotas de limón; lejos, por encima de las chimeneas. Ahí es donde me encontrarás, en algún lugar sobre el arcoíris. Los cielos son azules; y los sueños que te atreves a soñar, realmente se hacen realidad. Si felices pajaritos azules vuelan por encima del arcoíris, ¿por qué, oh, por qué yo no podré?
¡Claro!, Judy Garland, la mamá de Liza Minelli, la cantaba en inglés: “Somewhere over the rainbow / Way up high / In the land that I heard of once / Once in a lullaby / somewhere over the rainbow / Skies are blue / And the dreams that you dare to dream / Really do come true…” Yo la tarareaba mentalmente mientras daban la segunda llamada.
Mi abuela me leía repetidamente, la obra de L. Frank Baum publicada en 1900. Ella, vio la película a sus 29 años cuando la estrenaron en 1939. Me contaba la historia como quien relata un cuento fantástico. “Dorothy Gale vivía en una granja de Kansas con sus tíos Henry y Em. Un día apareció un gran tornado que la elevó por el cielo con todo y casa acompañada por su perro Totto. Al llegar al Mundo de Oz, la casa cayó sobre la Bruja Mala del Oeste y al aplastarla, todos sus esclavos quedaron en libertad. La Bruja Buena del Norte le obsequió unos zapatos mágicos de rubí y le aconsejó viajar a la CIUDAD ESMERALDA siguiendo el camino de baldosas amarillas para pedirle al Mago de Oz regresarla a su casa.
En el camino, Dorothy y Toto, se encontraron a un ESPANTAPÁJAROS colgado de un palo. —No tengo cerebro, – dijo el hombre de paja. —Únete a nosotros, seguro, el Mago de Oz te dará un cerebro para que puedas pensar, le respondió la niña. Más adelante, encontraron a un HOMBRE DE HOJALATA oxidado que no podía moverse. Dorothy lo aceitó y el Hombre de Hojalata le dijo: —me gustaría unirme a ustedes porque no tengo corazón y quiero tener uno para sentir lo que es amar. Finalmente, mientras atravesaban un bosque, apareció un enorme LEÓN que intentó asustarlos. —Soy un cobarde, tengo miedo de todo, – confesó el León. —Acompáñanos, el Mago de Oz, te dará el valor que necesitas, -le dijo Dorothy.
El grupo de amigos vivió muchas aventuras y escapó de los ataques de la BRUJA MALA DEL OESTE. Por fin, vieron a lo lejos, una ciudad que brillaba con un verde intenso: la CIUDAD ESMERALDA. Todo allí era verde y hermoso. Los guardianes les permitieron entrar a ver al mago. El MAGO DE OZ apareció flotando con una cabeza gigante. Les dijo que los ayudaría, pero solo si lograban vencer a la Bruja Mala del Oeste. Los amigos se unieron y tras mucho esfuerzo, Dorothy logró derrotar a la bruja, arrojándole, un balde de agua.
Al regresar victoriosos, descubrieron que el Mago no era un gigante, sino un anciano escondido detrás de una cortina que usaba máquinas para engañar a todos. El anciano explicó algo muy importante: —Ustedes, ellos ya tenían lo que deseaban.
El Espantapájaros, ya era inteligente por sus ideas en el viaje; el Hombre de Hojalata tiene corazón y amor, porque se preocupaba por sus amigos y el L eón había sido muy valiente al protegerlos. El Mago, les dio medallas y diplomas para que nunca lo olvidaran. ¿Pero, cómo volvería Dorothy a Kansas? La BRUJA BUENA DEL NORTE, apareció de nuevo y le dijo: “siempre has tenido el poder, sólo tienes que golpear tus zapatos de Rubí tres veces y decir: < no hay lugar como el hogar>. Dorothy, cerró los ojos, golpeó sus zapatos y repitió las palabras mágicas. En un segundo despertó en su cama en Kansas, rodeada de sus tíos y de Totto. Había sido un viaje inolvidable, pero estaba muy feliz de estar de vuelta en casa. Dorothy había demostrado ser valiente, amorosa, inteligente; todo lo que requiere una gran líder.
Esa película, yo la vi de niño en el cine Roble de la Ciudad de México con sus cinco mil butacas ocupadas. Mi abuela me vio emocionado y me dijo: el poder debes ejercerlo con amor para no dañar a nadie; con inteligencia para tomar las mejores decisiones y con valor para levantarte a seguir luchando cuando te sientas derrotado. Ahora, después de 67 años lo sigo recordando
Llegó la tercera llamada y la función inició. El teatro Junchavin, repleto hasta la última butaca, fue el gran escenario de esta obra que el público no dejaba de ovacionar.
Si la deseas ver con tus hijos o nietos, te recomiendo asistir el próximo sábado 2 de mayo donde se representará nuevamente, en el teatro “Roberto Cordero Citalán” del Centro Cultural “Rosario Castellanos” de Comitán de Domínguez.
Todo el elenco se mostró maravilloso al actuar con seriedad y profesionalismo; este elenco fue nutrido por la espléndida coreografía de la Academia de Danza Multidisciplinaria Comitán cuyas niñas “ratoncitas” dieron muestra de profesionalismo danzando con elegancia. La participación de todos ellos, es inteligencia, valor y una cuestión de amor.


