
Héctor Estrada
Luego de la interrupción abrupta de la rectoría encabezada por Carlos Natarén y la designación de Oswaldo Chacón junto al inicio del nuevo gobierno estatal, la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) enfrenta hoy un nuevo proceso de definición interna para elegir al rector del periodo 2026 – 2030. Pero, ¿realmente la universidad está ante una contienda abierta o ante la instrumentación de un proceso simulado?
De acuerdo a la convocatoria publicada por la Junta de Gobierno desde el pasado 5 de mayo, el proceso de auscultación inició formalmente el 6 de mayo y concluirá el próximo 5 de junio con el anuncio formal de la decisión tomada por el órgano colegiado.
Se prevén 17 sesiones de la Junta de Gobierno en distintas sedes regionales de la UNACH, por lo que, se supondría, las candidaturas a la rectoría deberían ya estar en plena campaña informativa de propuestas y proyectos. Sin embargo, la única figura dentro de la “baraja pública” parece haberse cerrado al actual rector y su carrera abierta por una reelección.
Y es que, en honor a la verdad, hasta el momento no se visualizan adversarios que, al menos, signifiquen competencia real. Ni siquiera se han presentado contendientes que ofrezcan oposición pública a la propuesta de continuidad. Al final, todo se ha reducido a los eventos proselitistas del actual rector y un movimiento de apoyo institucional prácticamente unificado en torno a su autoridad.
Académicos e investigadores como José Adriano Anaya, incluso, han advertido la posible invalidez de la propia convocatoria, debido a que ésta fue firmada por Francisco Guevara Hernández, cuyo periodo como presidente de la Junta de Gobierno, asegura Adriano, concluyó desde el 3 de diciembre de 2023. Entonces, ¿qué está sucediendo con el proceso interno de la ahora Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas?
Lo cierto es que nada mal le haría a la máxima casa de estudios en Chiapas abrir el proceso a una contienda más diversificada y de contrapesos reales. Una contienda queofrezca la posibilidad de más alternativas, variedad de proyectos universitarios y garantías de autonomía verdadera que pongan fin a la añeja percepción de imposiciones sistemáticas dentro de la rectoría unachense.
La reelección del actual rector interino Oswaldo Chacón no suena mal, pero debería ser resultado de elecciones reñidas y de la diversidad de opciones competitivas que den legitimidad a cualquier resultado. Sin la necesidad de procesos simulados… Porque, al final, perfiles competitivos y destacados, con proyectos o visiones distintas, sobran dentro de la UNACH.
El último rector electo para un periodo completo, Carlos Faustino Natarén Nandayapa, transitó y concluyó su rectoría dentro de la Autónoma de Chiapas en medio de claroscuros que lo terminaron sacando por la puerta de atrás. Y es que, si bien hay que reconocerle aciertos en su trabajo institucional, Natarén acabó engolosinado por la ambición y los excesosde poder que minaron su estrepitosa carrera política, dejando un ejemplo de fracaso abrupto que “los actuales” hoy bien deberían considerar… así las cosas.
Contacto: hectorestradaenlamira@gmail.com


