
* El Congreso Nacional del partido avaló por unanimidad el relevo en el Comité Ejecutivo Nacional tras la salida de Luisa María Alcalde
Morena designó a Ariadna Montiel como nueva presidenta nacional del partido durante su Congreso Nacional, realizado este domingo en el World Trade Center de la capital del país, donde también se definieron lineamientos políticos rumbo al proceso electoral de 2027.
El nombramiento fue aprobado por unanimidad por los más de mil 800 congresistas presentes, en una sesión que se llevó a cabo tras la renuncia de Luisa María Alcalde al cargo para integrarse al gobierno federal. En la misma jornada, se designó a Óscar del Cueto como secretario de Finanzas del Comité Ejecutivo Nacional.
Al asumir la dirigencia, Montiel sostuvo que uno de los ejes centrales de su gestión será el combate a la corrupción dentro de los gobiernos emanados del partido. Señaló que quienes aspiren a candidaturas en 2027 deberán contar con una trayectoria “impecable” y advirtió que, aun cuando una persona gane encuestas internas, no será postulada si existen señalamientos comprobados de prácticas indebidas.
Durante su intervención, afirmó que la honestidad es un principio que no admite excepciones y que está en juego la autoridad moral del movimiento. También llamó a la militancia a mantener la unidad interna frente a lo que describió como presiones externas y críticas de la oposición.
En el mismo encuentro, el presidente del Consejo Nacional de Morena, Alfonso Durazo, subrayó la importancia de evitar divisiones internas de cara al próximo proceso electoral. Indicó que las aspiraciones políticas deben conducirse con institucionalidad y advirtió sobre riesgos de confrontación interna que podrían debilitar al partido.
El congreso se realizó en un contexto político marcado por recientes tensiones, incluidas acusaciones desde Estados Unidos contra funcionarios de Sinaloa, entre ellos el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, tema al que Montiel hizo referencia al señalar que Morena respalda la justicia, pero rechaza lo que consideró señalamientos con fines políticos o de injerencia extranjera.
Asimismo, dirigentes del partido destacaron que el proceso electoral de 2027 no solo definirá cargos públicos, sino también el rumbo político del proyecto de la llamada Cuarta Transformación en la segunda mitad del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La nueva dirigencia convocó a la militancia a mantener cohesión interna y a priorizar el proyecto político por encima de intereses personales, en un escenario que calificaron como clave para la gobernabilidad y la continuidad del movimiento.


