Hernán Cortés: Entre la epopeya del héroe a las cenizas del destructor / Conciencia y Visión

Dr. Roger Heli Díaz Guillén
En artículo anterior abordamos parte de la vida y obra de Cristóbal Colón a partir de la dimensión de sus actos, pasando de héroe a villano responsable de masacres, política del terror y exterminio humano en la isla La Española; destacando el paradigma del “descubrimiento de América” que le atribuye la historia del vencedor a Cristoforo Colombo (Cristóbal Colón), cuando lo cierto es que el que descubrió América como nuevas tierras fue AMERICO VESPUCIO, de quien se tomó su nombre para la denominación del continente Americano.
En este espacio corresponde hablar de Hernán Cortez que fue alumno de Cristóbal Colón en la isla La Española, donde conoció el sistema de las “Encomiendas” y lo acompaño a la conquista de Cuba de donde emprendió en 1519 la odisea de la conquista de Tenochtitlan y Mesoamérica; siendo un personaje muy polarizado como figura histórica, donde para algunos fue un estratega genial que liberó a pueblos del yugó mexica; para otros fue el que abrió la puerta de la civilización y el desarrollo; otros más destacan el rostro de un genocida brutal que promovió el terror como estrategia de control social; por lo que hoy lejos del maniqueísmo es sustantivo partir en toda reconstrucción histórica desde la visón de los sobrevivientes.
La historia en recortes expone que Hernán Cortes vivió aproximadamente siete años en La Española a partir de 1504, allí se desempeñó como escribano y encomendero participando en campañas de pacificación con poblaciones indígenas y asimilando las dinámicas de poder. Fue testigo de crímenes, aniquilación tumultuaria y conoció lo que se hacía desde el poder. Participó en la conquista de cuba en 1511 como secretario y escribano no como militar o combatiente. El no tuvo formación militar académica ni carrera castrense previa, estudio leyes sin concluirla.
Hernán Cortez organizó y financió la expedición en 1519 con voluntarios como una empresa privada, no con militares de la corona. Su objetivo principal era el lucro personal, la obtención de oro y el ascenso social. Llegó a Veracruz en 1519 y estableció instituciones como el ayuntamiento de la Villa Rica de la Veracruz para legitimar su incursión ante el rey y asegurar el control tributario de territorios conquistados. Hernán Cortes después de someter a Tenochtitlan en 1521 y realizar un exterminio y terror para establecer el control territorial y social fue nombrado gobernador de la Nueva España en 1524; replicando la imposición y el uso del terror de La española de Cristóbal Colón como estrategia de conquista, estableciendo sistemas de explotación como la Encomienda como instrumento de explotación, control tributario y enriquecimiento.
Derivado del uso excesivo de la crueldad y el exterminio humano como quemarlos, mutilarlos, colgarlos, matar bebes, abrir cuerpos vivos con armas punzocortantes; como lo registra la historia narrada por Fray Bartolomé de las Casas, Fernando de Alba Ixtlilxochitl y Domingo Chimalpain; siendo Hernán Cortez traicionado por personajes que lo acompañaron que exigían cotos de poder y control en la nueva España, denunciando sus atrocidades a la corona procediendo, dándose la orden de juicio de Residencia (evaluación de gestión), ordenándose desde España la llegada del juez Luis Ponce de León en 1526, quien inicio el juicio a Cortez y que no concluyó en sentencia por ser envenenado.
Ante este hecho, procedió la Corona a enviar a Marcos de Aguilar quien también juzgó a Cortes y también fue asesinado, siendo relevado por Nuño Beltrán de Guzmán como Presidente de la Primera Real Audiencia de México quien destituyó en 1528 a Cortes como gobernador de la nueva España; por delitos de desobediencia, enriquecimiento mediante robo a la corona; esclavitud, asesinatos y comercio de indígenas.
La historia proyecta a un Hernán Cortez visionario y arquitecto del mestizaje que tuvo la capacidad de conectar y tender un puente entre dos mundos; aunque la otra cara de la moneda revela una realidad innegable de conquista, despojo y violencia desmedida, como guerras de exterminio, matanza de Cholula, matanza del templo mayor; esclavitud y expolio. Derivando una relativa civilización nacida del dolor y la violencia que hoy es grandeza de unidad e interculturalidad.
Este personaje que la historia documenta como héroe y como delincuente al igual que Cristóbal Colón, fueron juzgados en España por actos que hoy la historia de México recupera para reivindicar derechos dañados históricamente; que deben reevaluarse en la dimensión de los actos mismos, no desde la visón de su momento o del presente; ya que si bien es cierto respondían a tiempos de barbarie para conquistar territorios que replicó la vieja historia de masacres enEuropa, lo cierto hoy es que los promotores de la violencia que casi exterminó a MILLONES de indígenas en México fueron estos personajes de la historia en el siglo XVI que la historia oficial eurocéntrica engrandeció eximiéndolos de su realidad, que son “Luces y Sombras de la conquista.
Concluimos destacando que el objeto del presente articulo de opinión no es satanizar la memoria de Hernán Cortez sino reescribir recortes históricos de su accionar, en una visón de tránsito de la gloria al estruendo en la doble cara de un personaje que edificó una nueva España sobre la destrucción, que rompe el mito del conquistador y civilizador. El deconstruir esta faceta de la historia va más allá de la vieja contradicción de vencidos y vencedores.


