
Raúl Vera
La declaración de Ma. Isabel Rodríguez Jiménez exhibe el peso de los grupos familiares que ocupan espacios de representación en Chiapas.
Lo expresado por la diputada de MORENA, Ma. Isabel Rodríguez Jiménez, no es cosa menor en un estado cuya historia de crímenes de odio marcó a una generación de jóvenes que, en los años noventa del siglo pasado, decidieron salir a las calles para hacer valer su derecho a vivir una sexualidad distinta. Me refiero a los crímenes cometidos durante el sexenio de Patrocinio González Garrido.
Amnistía Internacional documentó que, oficialmente, existieron 11 asesinatos y que otros cuatro no fueron reconocidos por la autoridad. Estos acontecimientos marcaron el nacimiento de un movimiento por los derechos de las minorías sexuales y por la libertad de vivir la propia orientación sexual sin miedo ni persecución.
Ese es el marco histórico de una declaración que proviene del lado más conservador de la clase política chiapaneca, con nombre y apellido: De León Villar. No es lo mismo que una expresión de ese tipo la haga un ciudadano desde “la sala de su casa”, como dice la diputada, a que se emita desde la tribuna de uno de los tres poderes del Estado: el Poder Legislativo, que además cuenta con presupuesto público para la difusión de sus actividades.
Los De León Villar se han dedicado a colocar a su parentela en distintas estructuras del poder en Chiapas. Lo mismo vemos a hermanos ocupando regidurías en municipios donde no residen, que a dos cuñadas como diputadas locales: Ma. Isabel Rodríguez Jiménez y su concuña, Sahara Munira José Flores. Esta última llegó a un puesto de representación popular argumentando ser “miembra” de la comunidad LGBT, condición que también fue rechazada por integrantes de dicha comunidad. Actualmente preside la Comisión de Feminicidios, desde donde ha sido señalada por su falta de acción frente a un tema tan delicado.
El movimiento que nació después de los acontecimientos sangrientos ocurridos entre 1991 y 1993 en Tuxtla Gutiérrez permitió construir un andamiaje jurídico para el respeto de la comunidad lésbico-gay. Justamente ayer, el Gobierno del Estado de Chiapas firmó el acuerdo que instituye el día 17 de cada mes como el Día Estatal de la Lucha contra la Lesbofobia, Transfobia, Bifobia, Homofobia y otras formas de discriminación por diversidad sexual y de género.
La declaración generó la respuesta y condena de diferentes colectivos y activistas del movimiento LGBT. Una de esas voces fue la de la secretaria de la Diversidad Sexual de MORENA en la Ciudad de México, quien rechazó la declaración de la diputada de su propio partido, Ma. Isabel Rodríguez Jiménez.
Por lo pronto, Sasil De León Villar, quien llegó a MORENA, cuando su partido Partido Encuentro Social, vinculado a grupos conservadores de las iglesias evangelistas, perdiera su registro, y que hoy aspira a ser gobernadora de Chiapas, sale raspada por su propia familia. ¡Faltaba más!


