
* Los afectados informaron que la sentencia sobre la reparación de sus tierras fue aplazada entre dos y tres semanas más debido a la revisión del expediente
Redacción / Alfaro Noticias
Familias desplazadas de los municipios de Ocosingo, Altamirano y Las Margaritas informaron que la resolución judicial relacionada con la indemnización por las tierras que perdieron durante el levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 1994 fue pospuesta entre dos y tres semanas más.
De acuerdo con representantes del grupo, la sentencia estaba prevista para emitirse el pasado 13 de junio, pero les fue notificado que el expediente continúa en revisión debido a su extensión y complejidad.
Los afectados señalaron que han esperado más de tres décadas para obtener una solución definitiva y reiteraron que buscan una reparación económica por las propiedades que abandonaron tras el conflicto armado. Indicaron que, debido a las condiciones actuales, no es posible regresar a las tierras, por lo que consideran que la indemnización es la vía para resolver el caso.
Augusto García Álvarez, presidente del Consejo de Vigilancia de los desplazados, explicó que el amparo promovido por los afectados reconoce que no existen condiciones para el retorno de las familias a sus antiguas propiedades. Por ello, buscan que las autoridades concreten la compra de los predios y compensen las pérdidas sufridas.
Según los representantes, el caso involucra aproximadamente 42 mil hectáreas y entre 430 y 461 propiedades que pertenecían a pequeños productores y campesinos de la región. Estiman además que las afectaciones alcanzan a más de 4 mil personas, aunque sostienen que el número es mayor al considerar a las nuevas generaciones de las familias desplazadas.
Los inconformes afirman que el desplazamiento ocurrió durante el levantamiento zapatista de 1994 y que desde entonces no han recuperado el aprovechamiento de las tierras. Señalan que muchas de las propiedades quedaron abandonadas y que la actividad productiva que existía en la zona disminuyó de manera considerable.
De acuerdo con los afectados, antes del conflicto esas tierras eran utilizadas para la producción de ganado, café, maíz, miel y otros productos que abastecían mercados de distintas regiones de Chiapas.
Manifestaron su confianza en que la sentencia sea favorable y reiteraron que continuarán buscando una solución por la vía legal. También hicieron un llamado a las autoridades para que el proceso concluya y se garantice una reparación integral del daño a las familias que, aseguran, han esperado justicia durante 32 años.


