
- La proyección del cortometraje El cielo es muy bonito propició un diálogo sobre migración, desplazamiento y violencia de género.
Alvaro Indili
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. – Las experiencias de mujeres y niñas que atraviesan procesos de movilidad humana fueron el eje de reflexión durante la proyección del cortometraje El cielo es muy bonito, realizada en las instalaciones del Centro Estatal de Lenguas, Arte y Literatura Indígenas (CELALI).
La obra, dirigida por la cineasta Aracely Méndez, presentó historias marcadas por la espera, la incertidumbre y la búsqueda de nuevas oportunidades, retratadas desde una perspectiva sensible y profundamente humana.
A través de una narrativa íntima, el cortometraje pone en el centro las voces de mujeres, niñas y niños que enfrentan las consecuencias del desplazamiento y la migración, visibilizando realidades que con frecuencia permanecen fuera de la mirada pública.
Tras la función, las y los asistentes participaron en una conversación con la autora, quien compartió reflexiones sobre el proceso creativo de la obra, así como los retos éticos y humanos que implica documentar experiencias vinculadas a la movilidad.
El intercambio permitió abordar temas como la migración forzada, la violencia de género, el papel de la niñez en estos procesos y la necesidad de construir miradas más empáticas hacia quienes se ven obligados a abandonar sus lugares de origen. Durante el diálogo también se destacó la capacidad del cine comunitario para generar encuentros entre distintas experiencias y perspectivas, propiciando espacios de escucha y análisis colectivo sobre problemáticas contemporáneas.


