
Guillermo Ochoa-Montalvo
Querida Anna Karen,
En esta ocasión haremos una remembranza de dos décadas atrás, porque estábamos mejor que cuando estábamos “pero”, y de seguro, ya sabes quien ni tiene idea de cómo la ciencia, el arte y la tecnología ocupaban un sitio primordial en el gobierno y las instituciones como ECOSUR.
Una de las grandes verdades es que, sin tecnología y ciencia, no hay riqueza ni desarrollo posible. Las naciones del primer mundo nos mantienen bajo su yugo gracias al avance científico y tecnológico al que le dedican toda su atención e inversión. De tal suerte, hay países que sin contar con la extraordinaria riqueza de recursos naturales como los existentes en México, han logrado alcanzar una mayor riqueza y bienestar para sus pobladores. Otra riqueza de las naciones es la cultural donde los mexicanos nos sentimos muy orgullosos de nuestra historia y culturaaunque lamentablemente, la inmensa mayoría la ignoremos.
Es lamentable, pero hasta las investigaciones de carácter cultural e histórico debemos consultarlas en el extranjero. JAMES JACOBS ha contribuido a difundir la importancia de las estelas existentes en LA ZONA ARQUEOLÓGICA DE IZAPA, demostrando que el mayor número de estelas pre mayas pertenecen a esta zona. El investigador JOHN MAYOR JENKIS, ha dedicado mucho tiempo al estudio de Izapa, sus libros “IZAPA COSMOS” (1996) y MAYA COSMOGENESIS 2012 (1996) son tan sólo una parte de las extensas monografías dedicadas a la astrología e interpretación de las estelas situadas en Izapa.
VIRGINIA GRADY SMITH en su libro: Izapa Relief Carving: Form, Content, Rules forDesign, and Role in Mesoamerican Art, elabora un interesante estudio sobre el arte y arqueología precolombina que enorgullece y asombra al mundo entero, menos a nuestros paisanos que poco han visitado esta zona arqueológica. Nuestra “cultura” de la cual sentimos mucho orgullo se limita a saber que contamos con muchas piedras y episodios históricos de los cuales desconocemos casi todo.
Pero no me lo creas. Sal a la calle y pídele a cualquier persona de Chiapas que te brinde una amplia explicación de Izapa, si lo hace, me retractaré públicamente. Por eso, en aquellos días viajamos a Tuxtla Chico donde se localiza Izapa, recorrimos 15 minutos desde Tapachula hasta la zona arqueológica que comprende 127 hectáreas; y nos volveremos a remontar al año 1500 antes de Cristo.
Los estudiosos de la arqueología afirman que Izapa fue un punto de unión entre las culturas mayay mexicazoque y se remonta a un período de ocupación desde el formativo temprano (1500 a.C.) hasta el Preclásico (1200 d.C.); su florecimiento se registró entre los años 650 a.C. a 100 d.C., época en que tuvo mayor auge la actividad constructiva de monumentos.
Se trata de una de las mejores muestras arqueológicas del Estado de Chiapas, la cual, lamentablemente, no se ha restaurado de manera conveniente. La zona conserva los restos de esculturas y destaca por exhibir motivos iconográficos muy característicos, lo que le otorga la denominación de un estilo “Izapa”, considerado como tradicional entre las culturas olmeca y maya.
Un elemento importante de esta zona es la conservación de un complejo escultórico representado por más de 283 monumentos relacionados con el agua. El sistema constructivo de Izapa se caracteriza por tener edificios de grandes proporciones en forma de rampas empedradas, la más notable parece formar la vía principal de acceso al sitio sobre el río Izapa, así como grandes esculturas hundidas que probablemente sirvieron como depósito de un sistema hidráulico.
Algunos rasgos calendáricos presentes en el complejo escultórico manifiestan que éste fue uno de los primeros sitios arqueológicos en donde se utilizaba el calendario mesoamericano antes de nuestra era. Izapa fue un centro ceremonial de la cultura olmeca-maya y a sus habitantes se les debe el cultivo y uso del CACAO que fue de suma relevancia en América Precolombina al emplearse como moneda. Izapa se distinguió por su abundancia de cacaotales, o árboles del cacao.
Como se sabe, el cacao tuvo un valor monetario para los pueblos prehispánicos. Lo cambiaban entre otras cosas por objetos de obsidiana. Si bien no ha sido explorada a plenitud, hay evidencias de que la ciudad estuvo habitada durante un milenio. En su momento cumbre, Izapatuvo más de 160 edificios, aunque sólo unos cuantos han sido descubiertos y empiezan a ser restaurados, así como varias decenas de monumentos labrados en piedra: estelas, tronos y altares que ya revelan los inicios del estilo maya.
Hasta ahora, lo que más se conoce del lugar es su escultura: se han descubierto varias estelas labradas y sin labrar, así como altares zoomorfos y otros monumentos. Dentro de los principales hallazgos, se conservan verdaderas joyas artísticas como: el árbol de la vida, la piedra de los sacrificios, un calendario con jeroglíficos de estrellas y soles, varias estelas, esculturas zoomorfas y un juego de pelota. En esta zona quedaron evidencias del culto al jaguar como deidad suprema, pero también a la serpiente. Además, en algunas de sus estelas se observan escenas del rito de la decapitación de los perdedores en el juego de pelota.
Desde las escalinatas de esta pirámide quisiera decirte que la cultura es tan importante como la ciencia y la tecnología. Recuerdo la interesante el empeño puesto en la IX Semana de Ciencia y Tecnología que se llevó a cabo en Tapachula. Podría quedarme en la anécdota y apuntar que mientras el Rector de la UNACH en aquel tiempo, Jorge Mario Lussier pronunciaba el discurso inaugural de la IX Semana Nacional de Ciencia y Tecnología, vía satélite, el director del CEAS, Juan Quintana Adriano mantenía la mirada fija en la pantalla. Pero no así, su mente inquieta. Juan Quintana pensaba en ese momento en el enorme compromiso que significa coordinar el esfuerzo de la comunidad académica, científica y tecnológica para llevar la ciencia y la tecnología a miles de niños y jóvenes estudiantes en tan solo una semana.
Podría decirte que, en aquellos días, se escuchó el anuncio de que Tapachula fue sede estatal de la X Semana
Nacional de Ciencia y Tecnología; ahí mismo supimos en palabras del director general del Colegio de la Frontera Sur, que el impulso a la ciencia y la tecnología brindado por el gobierno de Tapachula era inédito en el país
Podría enfatizar la enorme movilización de miles de estudiantes que respondieron satisfactoriamente a la convocatoria lanzada por la comunidad científica para acudir a las diversas actividades programadas en Tapachula por parte de la Universidad Autónoma de Chiapas, el Centro de Estudios Avanzados, el Colegio de la Frontera Sur, el Consejo de Ciencia y Tecnología de Chiapas, CONACYT, entre otras instituciones.
Podría hacerte la crónica completa del esfuerzo que realizaron docentes e investigadores para transmitir de manera sencilla las cosas más difíciles de comprender. Con la paciencia de la doctora Lourdes Adriano Anaya y su conferencia “Los hongos me dan risa” era sencillo entender. Los científicos hablaron sobre “La Evolución a través de la Selección Natural” explicada por el doctor Pablo Liedo, abordaron temas sobre oncocercosis; la etno-fauna y el rambután, el cultivo del plátano; la leucemia; la observación de células y tejidos al microscopio; entre muchas otras que disfrutaron los niños y jóvenes.
Podría decirte que esa Semana contó con la realización de importantes conferencias, talleres, cursos, exposiciones, muestras, museos, visitas guiadas, paseos, exhibición de carteles, demostraciones, presentación de proyectos de investigación, concursos y muchas actividades creativas que contribuyen a la divulgación de la ciencia y la tecnología para que los niños sepan que cualquier investigación requiere de una metodología probada, que sin metodología los datos son simple especulación, pero no, ciencia.
Podría comentarte sobre los nuevos convenios suscritos entre el Ayuntamiento y ECOSUR para separar la basura en los mercados públicos con la finalidad de generar composta orgánica a partirde los desechos orgánicos, esto para disminuir la basura y contribuir a la educación ambiental promoviendo la separación de los desechos para su reciclamiento.
Por eso, desde la zona arqueológica de Izapa, habremos de recordar que mientras más dinero destinen las empresas y los gobiernos a la ciencia y la tecnología menor será el tiempo para salir de la pobreza y esta dependencia de México hacia los bancos y naciones extranjeras; no olvidaremos que el conocimiento y el deseo de saber son una simple cuestión de amor.


