
- Bajo la dirección de Enrique Ramírez, el ensamble interpretó obras de Chabrier, Offenbach y Chaikovski ante un público que respondió con prolongados aplausos en el Teatro Emilio Rabasa.
Alvaro Indili
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. – La noche del jueves 26 de febrero de 2026, la Orquesta Sinfónica de Chiapas, bajo la dirección del maestro Enrique Ramírez, ofreció un concierto memorable en el emblemático Teatro Emilio Rabasa, reafirmando el papel de este recinto como uno de los principales escenarios culturales del estado.
El programa abrió con la Suite pastorale del compositor francés Emmanuel Chabrier, una obra luminosa y evocadora que dibuja paisajes sonoros con delicados contrastes orquestales. Desde los primeros compases, la ejecución destacó por su equilibrio y precisión, permitiendo que las cuerdas y maderas desplegaran una atmósfera fresca y sutilmente romántica.
La velada continuó con el Intermezzo y la célebre Barcarola de la ópera Los cuentos de Hoffmann, del compositor alemán-francés Jacques Offenbach. Estas piezas, cargadas de lirismo y teatralidad, ofrecieron uno de los momentos más emotivos de la noche, con una interpretación que arrancó prolongados aplausos del público.
El cierre estuvo a cargo de la Serenata para cuerdas en do mayor, Op. 48, del compositor ruso Piotr Ilich Chaikovski. Considerada una de las obras más representativas del repertorio para cuerdas, la pieza exigió cohesión y profundidad expresiva, cualidades que la orquesta logró transmitir con intensidad y elegancia, particularmente en sus pasajes más líricos.
La conexión entre músicos y audiencia fue palpable durante toda la presentación. Cada pausa, cada crescendo y cada aplauso construyeron un ambiente de complicidad que convirtió la noche en una experiencia colectiva. La música en vivo volvió a demostrar su capacidad de conmover y fortalecer el tejido cultural de la ciudad.
Con presentaciones periódicas a lo largo del año, la Orquesta Sinfónica de Chiapas continúa consolidándose como uno de los pilares de la vida cultural en el estado, acercando al público obras fundamentales del repertorio universal y reafirmando que el arte sonoro es también un acto de encuentro y sensibilidad colectiva.


