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Los Menchos somos nosotros mismos / Al Sur con Montalvo

Los Menchos somos nosotros mismos / Al Sur con Montalvo
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Guillermo Ochoa-Montalvo 

Querida Ana Karen,  

Javier Opón tiene razón al titular su columna del domingo fatídico: “NOS ATERRA LA VIOLENCIA, 

PERO LA ALIMENTAMOS A DIARIO”.

La frase cobra fuerza si analizamos fría y conscientemente, la forma en que MENSAMENTE llegamos a normalizar el crimen; nutrido también por la Señora Sheinbaum en sus mañaneras al replicar al señor de Palenque repitiendo con hechos: “abrazos, no balazos; “los criminales son seres humanos que merecen nuestra consideración”; “no tengo información”; “si alguien sabe algo, que presente pruebas” y mil mensadas más que los menchos chairos, se las creen, siendo la oposición y los ciudadanos comunes quienes las difundimos profusamente en los medios y las redes sociales en forma de memes, comentarios y demás.  

Ahí es donde Opón tiene razón, somos los grandes menchos quienes nutrimos la violencia provocada y agravada por el actual régimen dictatorial. 

Recuerdo a mi abuela diciéndonos “menchos” de manera cariñosa cuando cometíamos algún error sin mayores consecuencias; pero ser MENCHOS, ¡tan mensos! en esta época es imperdonable en medio de tanta violencia. 

Desde el inicio de las telenovelas, series y películas, convertimos a los narcos en una especie de héroes y modelos a seguir hasta normalizar y alimentar las conductas delictivas como el camino fácil para obtener “poder”, fama, miles de millones de dólares, mujeres, automóviles, aviones propios y decenas de lujosas mansiones.  

Si no todos, las vimos, todos supimos de ella brindando una mala imagen a México que ni siquiera Colombia tuvo en sus peores momentos. Como consecuencia de ello, ganamos el primer lugar mundial en violencia criminal.  

¿Por qué?, porque con sólo comentar nuestro enfado, gusto o desinterés por esas proyecciones nos convertimos en los Menchos de la película al darles amplia difusión nacional e internacional. Todo México hablaba, para bien o para mal, de las nocivas series y películas capturando, principalmente al enorme segmento de jóvenes quienes al final, terminaron envueltos en las redes de la delincuencia organizada como carne de cañón para bloquear carreteras, secuestrar a personas, cobrar derecho de piso, guardar armas de alto poder en sus domicilios, servir de “burros” en los trasiegos de droga, dinero y armas.  

Miles de jóvenes y adultos fueron cooptados por las organizaciones criminales hasta “empoderar” a los muy menchos. Esos mensos, terminaron huyendo, en las cárceles, manicomios o en el panteón. Porque se sabe que, los participantes en este juego del hambre, jamás salen ilesos. 

Fuimos bien MENCHOS, por no decir bien pendejos, al querer imitar al Señor de los Cielos; al Chapo o a todas aquellas mujeres quienes, con sus senos de silicón y sus finos bikinis, alcanzarían el Paraíso conquistando el “amor” de los criminales, sicarios y hasta de los choferes de los capos. Si ustedes los recuerdan es poque se convirtieron en el alimentador de las bestias humanas. Pero el mayor MENCHO, es uno mismo, al alimentar a la gran bestia humana. 

LA EXTREMA POBREZA, LA TERRIBLE IGNORANCIA Y LA AMBICIÓN son los principales motores que nutren al crimen organizado, a los delitos comunes, a los lavadores de dinero; es por ello, que la dictadura mexicana se obstina en reducir presupuestos a la salud, la educación, la cultura, a la ciencia y a la tecnología para canalizar esos recursos la becas y pensiones, para facilitar la administración de la pobreza haciéndola crecer impunemente con fines electorales.  

Basta que un 28% de esos “beneficiados” voten por este corrupto régimen, para ganar cualquier elección; porque hay que reconocer de paso, que las bestias humanas que controlan el país, ya forman parte de los poderes ejecutivos, legislativos, judiciales y hasta de las instituciones electorales, al desaparecer los organismos ciudadanos, ANTES, dedicados a transparentar las cuentas publicas, cuidar de la conducta, ética y moral de los servidores públicos, a defender verdaderamente, los derechos humanos de mujeres, hombres, niños, discapacitados y abuelos; hoy, en la indefensión.  

Aquellos gobiernos de antes, siendo corruptos, mantenían estándares mundiales de salud, educación, electricidad y economía. 

La EDUCACIÓN la convirtieron en libritos ideológicos de la 4T, transformando la educación en adiestramiento; la SALUD es un remedo de botiquín casero; donde el sistema hospitalario carece de todo, con edificios dañados, lejos, muy lejos del modelo de Dinamarca que tanto presumieron mintiéndole a la ciudadanía de forma cínica y descarada para convertirla en negocio familiar otorgando contratos sin licitación pública con la adquisición de vacunas chafas, construcción de nuevos hospitales, igual de ineficientes que los actuales, el establecimiento de “farmacias de Bienestar”, similares a un puesto de tacos callejero. 

Por si fuese poco, desalentaron la INVERSIÓN extranjera y la nacional imponiendo absurdos sistemas fiscales inoperantes, que lejos de incrementar la recaudación obligaron al gobierno a contraer una histórica y desmedida DEUDA EXTRANJERA, similar a la suma de los últimos 200 años. Todo lo sostienen bajo el falso argumento de la AUSTERIDAD REPUBLICANA

Encima de todo lo anterior, se han construido TRENES, AEROPUERTOS, PUERTOS y 

CARRETERAS inservibles a un costo multimillonario.  

Desalentaron el empleo, abandonaron al CAMPO y a las comunidades, antes productivas, que significan millones de personas en el desamparo. El DESEMPLEO Y LA INFLACIÓN, recorre todos los rincones del país como un fantasma viviente que todos percibimos en nuestras despensas, bolsillos y la mala calidad de vida ciudadana. 

A los PARTIDOS POLITICOS los cooptaron mediante la amenaza de retenerles los recursos que les corresponder; pisotearon la CONSTITUCIÓN, reformándola para su exclusivo beneficio emulando el modelo de la novela “1984” de Orson Wells donde se relata acerca de un estado “legítimo” capaz de ejercer el control de la censura, el miedo, la persecución, el espionaje con chairos delatores, y la seguridad pública, tal como sucede en México, aunque la realidad de la 4T, superó a la ficción. 

La relación con Estados Unidos se hizo más dependiente del gobierno de Trump, aunque la señora del palacio real, diga lo contrario y se promulgue como defensora de la soberanía nacional y de la democracia.  

Trump cuenta con herramientas poderosas para doblegar a la dictadora con las medidas económicas del famoso T-MEC; las tazas de aranceles, el espionaje de la DEA, la CIA y la propia Embajada en México; la permanente amenaza de expulsar a los 10 millones de mexicanos indocumentados y el control de drogas y fentanilo al bloquear el tráfico aéreo y marítimo de Venezuela a México a los dueños del país, o sea, el crimen organizado. 

Sin embargo, la ayuda humanitaria a CUBA con más de 7 mil millones de pesos continúa enviando barcos cargados de gasolina (??), o quizá cargue otras cosas. De cualquier forma, sea lo que sea, el pueblo cubano no se beneficia de tal “ayuda humanitaria”. 

Por otro lado, me quedo pensando si no será la misma estrategia aplicada en sexenios pasados para pasar de la molestia al extremo coraje ciudadano, a fin de provocar la alternancia del poder ay la transición a un gobierno de derecha y economía mixta,  

Como sea, somos nosotros los menchos, quienes seguimos alentando y normalizando la violencia, Dejar de difundir lo que ahora escribo por última vez, será una cuestión de amor. 

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