
Sr. López
Usted ya sabe de la tía Victoria, la del lado materno toluqueño, que en vida tuvo más colchones que la cadena Sheraton, que era muy temida porque sabía las historias más secretas de todo mundo y para asombro de este menda, era muy respetada. Ya adulto su texto servidor, comentó con Pepe, el más impresentable primo que tenerse pueda, lo raro que era ese respeto con la fama que tenía y lo explicó muy fácil: -Era rica -¡ah, claro!
“Hemos decidido escuchar a todos y abrir las puertas (…) a todas las agencias, en el caso especial de Estados Unidos, al FBI, a la CIA, a la DEA”. ¿Recuerda usted quién lo dijo?… ¡ese mero!, el entonces Pejecutivo, el señor de los abrazos,en su mañanera del 31 de mayo de 2021, refiriéndose a la entrevista que sostuvo cinco días antes, con el subdirector de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), David S. Cohen.Ahí que alguien le avise a la dama de Palacio.
Doña Sheinbaum, ayer se sirvió con la cuchara grande al negar que haya agentes de la CIA chambeando en México, aunque matizó: “Solamente son los que están acreditados del gobierno de Estados Unidos para realizar tareas que están perfectamente determinadas por la Ley de Seguridad Nacional”. El chiste se cuenta solo. Y ni risa da.
Los países espían, nos guste o no. No nos gusta. El espionaje es necesario, lo entendamos o no. Lo entendemos. Siempre ha sido así. Hay abundantes antecedentes escritos de actividades de espionaje desde la antigüedad, China, Japón, Grecia, Roma, Esparta, Mongolia… todos los imperios han organizado aparatos de espionaje y otros, sin serlo, como Israel, también tenían espías (así derrotaron Jericó, por ahí del siglo XIII a.C.; lo de que el Buen Dios les echó la mano es cuento, en la Biblia Josué 2:1-24, se cuenta que fueron dos espías los que hicieron el trabajo sucio).
Muy enfática fue ayer la Presidenta al afirmar que los agentes de la CIA en México, se apegan a nuestra Constitución y la Ley de Seguridad Nacional. ¡Sí, cómo no!
La realidad, monda y lironda, es que las agencias de espionaje yanquis en México hacen lo que hacen en todo el mundo y no ha nacido el macho que se los impida. Y nuestro problema es que el gobierno cuatrotero le quiere jugar al listo, dando facilidades a los espías de Rusia en México. O todos coludos o todos rabones. México necesita tomar partido del lado de Putin, tanto como un calvo necesita peine.
No inventa este menda, lo dijo Juan González, director para asuntos del Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional de los EUA: “Les dimos nombres de espías rusos que se hacían pasar por diplomáticos en la embajada de Ciudad de México. Se trataba de espías experimentados, que habían participado en sofisticadas operaciones en toda Europa”. El gobierno cuatrotero dijo que los iba a expulsar pero no lo hizo.
Habrá países que puedan mantener una postura neutral respecto de los EUA. México no, lo que no está reñido con tener su respeto, como lo tuvimos durante ese priismo imperial que algunas no tan pocas cosas, hizo bien.
El más conocido brazo operativo internacional de los EUA, es la CIA, de terrible historial (igual que el de sus pares, que en esos menesteres no hay a cuál ir). El criterio de los EUA sobre la operación de la CIA en otros países, es simplón: a los amigos, no le da lata y los apoya, aunque sean de dar asco (caso de estudio, Mobutu Sese Seko, sanguinario y muy corrupto dictador del Zaire -Congo-, de 1965 a 1997, al que por ser anticomunista el tío Sam le dio apoyo militar, económico y diplomático, con la CIA muy activa a su favor desde su ascenso al poder y a lo largo de los 32 años que duró su infame régimen… así son).
Por el contrario, si los EUA no consideran amigo a un país, le pisan los callos y si pueden le dan golpe de Estado (Irán, Guatemala, Indonesia y Chile), le arman operaciones paramilitares (Cuba, Indochina, Afganistán, Angola y varios países de Centroamérica); o campañas de desestabilización(Guyana, Australia, Granada, Jamaica y Grecia). Han hecho muchas, no hay espacio (no se olvide del asesinato PatricioLumumba en 1960).
México, cuidando las formas, de al menos 1930 al 2018, evitó ser visto como un país no amigable por los EUA, y a cambio de permitir su actividad de espionaje, no nos desestabilizaron. No se trata de que nos guste, es realismo político. Los EUA sí son la principal potencia del mundo.
Tal vez le parezca mentira o exageración pero los recursos tecnológicos de espionaje de los EUA son como de ciencia ficción. Monitorean todas (todas) las llamadas telefónicas y correos electrónicos internacionales y su Agencia de Seguridad Nacional, analiza palabras clave, patrones de cifrado y códigos; igual con las computadoras a través de suOficina Nacional de Reconocimiento que realiza la vigilancia satelital. Y las máquinas no se aburren, no se cansan, nada se les pasa.
Doña Sheinbaum dijo antier que la relación con los EUA es de iguales, que “Estados Unidos puede ser una potencia militar, nada más que nosotros somos una potencia cultural”… mmm… ¡ay, doñita!, no es un duelo de coplas (Pedro Infante vs Jorge Negrete), además, potencia cultural es Irán -Persia- desde hace 27 siglos, cuna de la civilizaciónmás influyente de la antigüedad, y ya ve cuánto impresionó eso al tío Sam.
Seremos iguales como entidades, pero en el terreno de lo práctico, estamos muy lejos de los EUA. La Comunidad de Inteligencia de los EUA, compuesta por 18 agencias (incluida la CIA), para este año, tiene un presupuesto de por ahí de 115,000 millones de dólares (nuestro pomposo Centro Nacional de Inteligencia anda en unos 177 millones de dólares… ¡éntrele doñita!).
En defensa nacional los EUA este año se están gastando un billón de dólares (un millón de millones, 1’’000,000’000,000.00), México, arribita de 10 mil millones de dólares… el 1% que el vecino, con el que la Presidenta se trata de igual a igual.
Si el objetivo de la señora del bastón de caramelo era enchilar al tío Sam, lo consiguió.
Ahora, le toca bailar las pegaditas.


