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Columnas

Meretricios / La Feria

Sr. López Cuando este menda preguntó a Pepe, el más impresentable primo que tenerse pueda, por qué tía Clarita y tío Samuel, nunca iban juntos de vacaciones, advirtiendo que a usted que tenían mucho dinero y eran vacaciones en serio, viajes de meses a Europa, cruceros de vuelta al mundo. Pepe, resignado, explicó: -Tío Samuel […]

Desiderata

DESIDERATA José Antonio Molina Farro El hombre no representa más que una ramita insignificante en el gigantesco árbol genealógico de la evolución. STEPHEN JAY GOULD   No sé qué es la vida. No sé qué es la consciencia. La experimento, pero no la entiendo. Debo decir que sé  precisamente que yo y la comprensión somos […]

Morir esperando / A Estribor

Juan Carlos Cal y Mayor Más allá de la falta de equipos, camas o medicamentos —que ya de por sí es grave— uno de los mayores defectos de la salud pública es la indiferencia. La deshumanización cotidiana de médicos y enfermeras que olvidaron, o nunca entendieron, que frente a ellos no hay expedientes ni estadísticas, […]

Sombrero ajeno / La Feria

Sr. López Tía Rosita, la que vivió 117 años, nunca le pidió un peso a nadie pero siempre tenía y no poco. Ya ochentoncita, le dio por dar posada en su casona, a familias enteras de menesterosos y aparte, los alimentaba. En la familia, muy preocupados, pidieron a tío Artemio que la hiciera entrar en […]

La aventura de Santa Claus

Jorge Luis Silias Unas monedas extras por entregar paquetes a domicilio no vendría mal. Clothing Store, la tienda de ropa, que en esta temporada navideña aperturaba el servicio de regalos requería personal.Rápidamente fui a rentar un traje porque circulaba el rumor que en pocas horas podrían agotarse los pequeños stocks. En efecto, cuando llegué al […]

Ruinas / La Feria

Sr. López Contaba la abuela Elena que cuando lo de la gripe española allá a principios del siglo XX, la gente moria como moscas y su papá, que de medicina no sabía nada, encerró a toda la familia a piedra y lodo: -Prohibido abrir las ventanas, aquí no se enferma nadie –y sí, cuatro meses […]