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¡GN ya se pondrá a trabajar! / Tras bambalinas

¡GN ya se pondrá a trabajar! / Tras bambalinas
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César Solís

El pasado 25 de mayo de 2026 quedó publicado en el Diario Oficial de la Federación el decreto que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones del Reglamento de Tránsito en Carreteras y Puentes de Jurisdicción Federal. Traducido al lenguaje cotidiano: la Guardia Nacional tendrá ahora mucho más poder en las carreteras del país.

Y la pregunta obligada es: ¿ahora sí se pondrán a trabajar?

Porque durante años la ciudadanía, transportistas y automovilistas han visto a la Guardia Nacional instalada en retenes, patrullando a medias o simplemente observando cómo la inseguridad se apodera de las carreteras federales sin que exista una respuesta contundente.

Con esta reforma, la GN se convierte prácticamente en la autoridad absoluta del tránsito federal. Sus indicaciones estarán por encima de señales, semáforos y reglas ordinarias de circulación. Además, tendrán facultades directas para aplicar multas, realizar pruebas de alcoholimetría y toxicología, ordenar el retiro de vehículos y enviarlos a corralones federales.

El control también se endurece para el autotransporte de carga y pasaje. Vendrán revisiones más estrictas sobre bitácoras, documentación y condiciones físico-mecánicas de las unidades. Sobre el papel suena correcto. El problema es que en México muchas veces las leyes no fracasan por falta de dientes, sino por exceso de simulación.

La desaparecida Policía Federal de Caminos y posteriormente la División Caminos de la Policía Federal dejaron una amarga historia de corrupción, abusos y señalamientos constantes. Los transportistas jamás se sintieron realmente protegidos. Al contrario, muchos terminaron viendo a las corporaciones como un problema adicional en lugar de una garantía de seguridad.

Hoy la Guardia Nacional recibe más poder, más control y más facultades. Pero también carga encima una enorme deuda de resultados.

En la costa de Chiapas y municipios fronterizos con Guatemala, desde hace años la población viene reclamando lo mismo: presencia real y trabajo efectivo. Porque mientras los ciudadanos enfrentan accidentes, desorden vial, tráfico irregular y delitos carreteros, muchos elementos de la GN parecían reducidos al papel de espectadores.

Ahí están los mototaxis circulando en vías federales como si no existiera ley alguna. Ahí están las motocicletas hechizas sin placas, sin regulación y muchas veces sin las mínimas condiciones de seguridad, participando constantemente en accidentes que incluso han cobrado vidas humanas.

Ese debería ser el primer gran reto de la Guardia Nacional: poner orden donde nadie ha querido entrarle.

Porque sería muy cómodo comenzar la nueva etapa recaudando multas a diestra y siniestra mientras los verdaderos focos rojos continúan intactos. La ciudadanía no necesita más agentes cazando infracciones menores para justificar estadísticas; necesita carreteras seguras y autoridad con criterio.

Otro fenómeno que retrata perfectamente la debilidad institucional ocurre cada vez que un tráiler vuelca en carretera. En cuestión de minutos aparecen grupos de rapiña saqueando mercancías ante la mirada pasiva de las autoridades. Las escenas se han vuelto tan normales que ya casi forman parte del paisaje nacional.

Y aunque Chiapas todavía no enfrenta los niveles alarmantes de robo al autotransporte que padecen estados como Veracruz, Puebla, Estado de México o la propia Ciudad de México, el riesgo está latente. Basta entrar a redes sociales para observar los videos grabados por traileros desde cámaras interiores donde documentan asaltos, persecuciones y ataques de bandas perfectamente organizadas.

Mientras eso ocurre, la percepción ciudadana sigue siendo la misma: la Guardia Nacional llega tarde, observa demasiado y actúa poco.

El gobierno federal decidió darle más facultades. Perfecto. Ahora tocará demostrar que esas atribuciones servirán para proteger a los ciudadanos y no solamente para fortalecer el aparato recaudatorio o burocrático.

Porque las carreteras mexicanas no necesitan más autoridad de escritorio. Necesitan orden, presencia, inteligencia y resultados.

Y ahí es donde verdaderamente comenzará la prueba para la Guardia Nacional.

Contacto:
checha.informa@gmail.com

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