
Sr. López
En agonía, tío Lalo pidió que los dejaran solos a él y a tía Sancha (en serio), y con un hilo de voz, le dijo que quería “confesarle algo” y la tía, que era un dulce, reaccionó como fiera herida: -¡Ah, no!, mira qué fácil, te mueres muy tranquilo y yo con el colerón -y se salió. Contado por ella que siempre supo que el tío era lo que era pero eso sí, explicaba: -Muy buen mentiroso -¡caray!
Tal vez ya no se usa decir “echar un torito”, bueno, antes se decía. Como sea, ahí le va un torito: ¿a quién se refiere lo siguiente?: “No se mantiene en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de lo que le es propio; porque es mentiroso y padre de la mentira”. ¡Sí, a ese! Claro. Hay quien lo llama ‘el gran engañador’.
No era una pregunta difícil para un tenochca simplex. Menos, después del severo régimen de mentiras y engaños a que nos sometió el anterior aposentado en Palacio, el señor de los abrazos.
Debe haber quien desde el principio, pensó: “este es un mentiroso”, también quien le creyó, más bien dicho, los que le creyeron (que fueron millones), y hasta los que le siguen creyendo porque es más fácil que aceptar a lo pelón que le vieron a uno la cara de tarugo.
Es imposible hacer el recuento de las mentiras del Pejestorio,pero la principal, la que repetía con convicción era que no mentía. Por supuesto. Si de mentir se trata, hay que hablar bien de la verdad y decir que se repudia la mentira. Parece una tontada pero como la mayoría de la gente (la inmensa mayoría), es de buena fe, pues creen, o dicho al revés: no creen que haya alguien capaz de mentir con tanto descaro. Él sí. Y disfruta engañar, nada más recuerde cuando decía que en su gobierno, “nadie ni nada por encima de la ley”.
Lo que está de taquicardia, es que todo apunta a que a su sucesora no le basta con repetir las frases del Pejehová, y por eso suma su terquedad de continuar ese proyecto de país que sobradamente, ha probado su fracaso, en todos los órdenes, incluyendo su falsa pretensión de haber disminuido la pobreza, sostenida en cifras manipuladas que, por cierto, es el mero mole de la actual arrimada en Palacio Nacional (porque arrimado, según el diccionario, es “el que vive en casa ajena, a costa o al amparo de su dueño”, y Palacio es de todos y entre todos pagamos lo no poco que cuesta hospedarse ahí).
Y para nuestra desgracia, la señito del segundo piso, parece creer que un elemento que explica el éxito de su mentor, el Pejestorio, es su inagotable capacidad de mentir, mentir en todo, en propuestas, en ideología, en intenciones y ante cualquier pifia de su gobierno, nada más recuerde las once veces que afirmó que la pandemia del Covid-19, estaba “domada” y que México era ejemplo mundial de cómo enfrentarla, teniendo 551 mil defunciones y Japón con casi la misma población que nosotros, tuvo 74 mil (el 13% que en México). Y si no eso, entonces ella salió igual que él y le gusta mentir (nunca lo sabremos).
Se lo comento por las doce buenas noticias que el jueves de la semana pasada, nos dio a la señito en su madrugadora. No hacía falta que dijera nada de eso. Y menos, que soltara diezmentiras. A volapié ahí le van:
1. Récord histórico de inversión extranjera directa. Mentira, al cierre de marzo las nuevas inversiones fueron las más bajas desde el primer trimestre del 2022.
2. Desempleo en mínimos históricos. Mentira, aumentó el desempleo en el primer trimestre y el 54.8% de los empleos son informales.
3. Inflación y tasas de interés a la baja. Mentira, la inflación subió más de lo previsto por el Banco de México y la tasa de interés que baja es la interbancaria que fija (6,5%), mientras los intereses de la banca comercial son altísimos, porejemplo: tarjetas de crédito, 38% promedio anual; créditos personales y de nómina, entre el 30% y el 50%.
4. Gasolina y combustibles: Los precios de la gasolina en el país se mantienen entre los más bajos en el nivel internacional. Mentira. Ni le digo.
5. Control del déficit fiscal: Durante 2025, el déficit disminuyó un 1.5% del PIB, permitiendo unas finanzas públicas más sanas. Mentira, nuestro déficit es una de las razones por las que las calificadoras bajaron la calificación del país.
6. Bajos niveles de deuda del sector público: La deuda se situó en un 50.3% del PIB al cierre del primer trimestre.Mentira, desde el 2018 han elevado la deuda un 71.4%, de10.55 billones de pesos poco más de 18 billones.
7. Balanza comercial positiva: Las exportaciones aumentaron a niveles récord, logrando que el país exportara más de lo que importa. Cierto, lástima que nada tiene que ver con el gobierno.
8. Recuperación salarial y caída de la pobreza: Con el aumento del 154% al salario mínimo en años recientes, la pobreza laboral llegó a su mínimo histórico (30.7%).Mentira redonda; el salario aumentó pero lo pagan los empresarios que retrajeron los salarios de los demás trabajadores; la pobreza aumentó.
9. Desendeudamiento de Pemex: La paraestatal logró una reducción histórica de su deuda por 20 mil millones de dólares. Mentira, es un espejismo financiero; el gobierno le da dinero de todos a Pemex.
10. Nueva Ley para la Inversión: Se aprobó este marco legal para acelerar el desarrollo de proyectos mixtos y de inversión pública. Mentira, es letra muerta, la inversión pública es de chisguete y la privada se anda con mucho cuidado. No hay certeza jurídica.
11. Creación de la Oficina de Inversión: Se instituyó este organismo en la Presidencia para facilitar y atraer nuevos capitales al país. Mentira, ni facilita ni atrae, pregúntenle a los empresarios.
12. Programas del Bienestar: Se mantienen todos los apoyos sociales existentes y se han implementado nuevos programas para proteger a la población. Cierto… y la pobreza sigue.
De doce buenas noticias 10 mentiras. Por cierto, el padre de la mentira, el gran engañador (revise el evangelio de San Juan en 8:43-45), es el diablo y estos andan muy a gusto con Satanás, lo que explica lo a gusto que están en malas compañías.


