
* Organizaciones y activistas de la diversidad sexual pidieron a la Fiscalía aplicar protocolos especializados y esclarecer el homicidio de Sergio Loranca
Redacción / Alfaro Noticias
Integrantes de colectivos de la diversidad sexual en Tapachula solicitaron a la Fiscalía General del Estado investigar bajo el protocolo de crimen de odio el asesinato de Sergio Loranca, ocurrido el pasado fin de semana en esta ciudad, al considerar que las condiciones en las que fue localizado podrían estar relacionadas con violencia por LGBTfobia.
En conferencia de prensa, Rosemberg López Amayoa, presidente de la organización “Una mano amiga en la lucha contra el Sida”, señaló que el caso ha generado preocupación entre integrantes de la comunidad LGBT+, quienes denunciaron un incremento de agresiones, desapariciones y asesinatos contra personas de la diversidad sexual en Tapachula y otros municipios de Chiapas.
De acuerdo con el activista, el cuerpo de Sergio Loranca fue localizado dentro de su negocio, ubicado sobre la 5ª Poniente, entre 14 y 16 Norte, en Tapachula. Explicó que familiares presentaron la denuncia correspondiente ante la Fiscalía de Distrito Fronterizo Costa y solicitaron avances en la investigación.
Los colectivos indicaron que, además del homicidio, el establecimiento habría sido saqueado. Sin embargo, señalaron que hasta el momento no existe información oficial sobre el móvil del crimen ni personas detenidas.
Durante el pronunciamiento, las organizaciones hicieron un llamado al fiscal general del estado, Jorge Luis Llaven Abarca, para que el caso sea investigado con perspectiva de diversidad sexual y bajo los protocolos correspondientes para posibles crímenes de odio.
También solicitaron la intervención de autoridades de seguridad estatal y del sistema de videovigilancia C5 para revisar cámaras cercanas al lugar de los hechos y fortalecer las investigaciones.
Los activistas afirmaron que entre enero y mayo de este año han documentado entre 10 y 12 casos de personas LGBT+ asesinadas o desaparecidas en Chiapas. En Tapachula, señalaron que tendrían registro de al menos seis casos recientes, entre desapariciones y homicidios, aunque reconocieron que en varios expedientes las familias no continúan los procesos legales o evitan hacer declaraciones públicas.
Asimismo, acusaron que en diversos casos los delitos suelen ser clasificados como “crímenes pasionales” o hechos comunes, sin aplicar protocolos especializados relacionados con violencia por orientación sexual o identidad de género.


