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Ante la historia / La Feria

Ante la historia / La Feria
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Sr. López

Contaba la abuela Elena, la de Autlán de la Grana, Jalisco, que una tía suya, en la revolución, se fue con un generalote de huarache, dejando a su marido y sus tres hijas en el rancho; que regresó años después, ya terminado el despelote,y que el tío la recibió tan fresco, aclarando a las malas lenguas de la familia: -Salvó mi vida y la honra de mis hijas -pues, francamente sí.

Se llama Ghaleb Krame Hilal, es un internacionalmente reconocido experto en seguridad, inteligencia y crimen organizado (veracruzano), que en entrevista con Infobae el 22 de julio del año pasado, dijo que por lo del crimen organizado, “el gobierno federal se encuentra ante una creciente presión diplomática con la administración de Trump”, y que era posible pasar “de presiones diplomáticas a acciones más contundentes (…) sobre gobernadores y funcionarios de alto nivel”.

Ya sucedió por lo pronto con la solicitud de detención provisional con fines de extradición del gobernador de Sinaloa y nueve funcionarios, entre ellos un senador. Parece que sabe de lo que habla don Ghaleb.

También dijo que la situación podría derivar en acciones como “la captura de un gobernador o ataques directos a objetivos del narcotráfico”, pero que la falta de pruebas irrefutables (en julio del año pasado), podría haber frenado acciones más drásticas de parte de los EUA. Bueno, por lode Rocha Moya & Cía., parece que lo de las pruebas irrefutables ya se resolvió (allá).

Advirtió don Ghaleb que “la entrega de un gobernador por parte de la Presidenta implicaría el derrumbe de los pilares del movimiento (Morena)”. Sí sabe de lo que habla.

Agregó Ghaleb (ya en confianza), que “cualquier movimiento en falso puede destapar toda una bola de nieve que ya va a ser imparable”.

Eso pasa por meterse a la cama con un oso, todo puede suceder. México no tiene recursos que contrapesen el poder de los EUA. La única manera de darse a respetar es siendo respetable, incuestionablemente respetable. No es el caso. Y ahora, doña Sheinbaum no puede entregar a uno de los compañeritos de andanzas del Pejestorio (y de ella también), aunque venga una imparable bola de nieve. ¡Jesu-Cristo-aplaca-tu-ira!

No muchos pero tampoco pocos, integrantes del gallardo peladaje nacional, esperan con ansia loca que el gobierno de los EUA siga pidiendo la detención de políticos cuatroteros con fines de extradición… y hay los que rezan rosarios a rodilla para que le toque a ese vago profesional, el tal Andy, tan alzadito él.

Pero el gobierno de los EUA va a su ritmo y tras de lo que le interesa. Ese experto, Ghaleb Krame Hilal dijo en julio del año pasado (abróchese el cinturón): “la amenaza no es a México, la amenaza es hacia Morena como partido y como movimiento ideológico”. ¡Zacapún!

Los EUA no olvidan la burla de lo del general Cienfuegos, cortesía del entonces Pejecutivo. Ahora, lo de Rocha Moya y compañeros, parece que fue un tiro de prueba para saber a qué atenerse con doña Sheinbaum, quien les “envió” 92 criminales mexicanos sin tomarse la molestia de cubrir los enojosos requisitos de 92 procesos legales de extradición (¡qué flojera!). Pareciera que lo del Rocha Moya & Cía., era para saber hasta dónde llegaba la docilidad de doña Sheinbaum. Bueno, ya lo saben. Hasta ahí.

El gobierno federal, este, no las tiene todas consigo. Su desprestigio global le facilita las cosas al tío Sam. Freedom House, de Washington, este año otorga al México cuatrotero, 26 puntos de 40 posibles en “derechos políticos” y 32 de 60 en “libertades civiles”, señalando “graves deficiencias en Estado de derecho” y afirma que somos un país “parcialmente libre” por el crimen organizado, la corrupción y la impunidad. El muy serio Instituto V-Dem, de Suecia, este año nos clasifica como una “autocracia electoral” por nuestro “gran deterioro democrático”. Así nos ven, no hay espacio para darle más calificaciones pero estemos claros: lo que diga la Casa Blanca, lo va a creer el mundo.

No es imposible ni muy difícil, que los EUA se decidan a declarar que Morena no es lo que debe ser un partido político, sino una organización terrorista. La revista Expansión, el 11 de febrero de este año ‘terribilis’, dijo que en “opinión de especialistas”, un partido político sí puede ser designado como organización terrorista y que la designación de los cárteles como terroristas lo facilita (claro).

Nuestro amigo Ghaleb (total, ni se entera), en esa entrevista comentó que designar a Morena como organización terrorista, “jurídicamente hablando es totalmente posible”, y que sería “bastante factible” por simplificación administrativa y jurídica: “En lugar de llevar casos individuales uno por uno, se toma a este grupo y entonces va a ser mucho más sencillo hacer las acusaciones”; o sea, al bulto, en lote… y de eso no se salvaría de ninguna manera el fundador y mero jefazo de Morena, don Pejestorio (Cienfuegos no se olvida, no se le olvide).

Habrá quien piense que eso es política ficción, que el poder de movilización de Morena los blinda de los EUA… mmm… no, con la pena, no. Si lo van a hacer o no, es otro asunto, que es posible no tiene discusión.

En febrero de este año, la American Chamber México, explicó que la declaración de los cárteles como organizaciones terroristas faculta al gobierno de los EUA a “tomar todas las medidas para desmantelar su presencia y neutralizar su capacidad de representar una amenaza”. Todas las medidas, incluye señalar como terrorista a Morena, porque les dé la gana, aunque sea de risa, pero la protección a criminales que allá son terroristas les da la excusa perfecta.

Y no es política ficción, eso de declarar gobiernos y partidos como terroristas, ya lo han hecho los EUA, a Cuba, Siria, Irán, Corea del Norte, Venezuela, Ecuador y Colombia.

Más le vale a doña Sheinbaum no sobreestimar los poderes mágicos de su mentor, el de Palenque y en lugar de seguir en la necedad de salvarlo a él, a sus correligionarios y a su partido, salvar a México. No se ha enterado la doña: está ante la historia.

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