
- El documento convoca a artistas y sociedad a impulsar una respuesta cultural frente a expresiones de autoritarismo y violencia.
Por ello, quienes participamos en esta Jornada Cultural Antifascista asumimos que el arte, el pensamiento, la palabra y la comunicación son también instrumentos de conciencia social y defensa de la vida.
Reconocemos en los conflictos y agresiones que hoy sacuden al mundo señales claras del resurgimiento del fascismo: la guerra permanente, el desprecio por el derecho internacional, el odio racial, la persecución política y el intento de imponer por la fuerza intereses económicos y geopolíticos.
El fascismo es racista, clasista, sexista, misógino y autoritario. Desprecia las libertades democráticas, criminaliza el disenso y busca someter la voluntad de los pueblos. En síntesis, el fascismo es la guerra, la barbarie y la amenaza a la existencia misma de la vida.
Ante ello, reafirmamos la necesidad de organizar una respuesta cultural amplia, plural y comprometida.
La victoria de Playa Girón representa uno de los momentos más significativos de la lucha antiimperialista en América Latina. Fue la demostración de que los pueblos pueden defender su derecho a la autodeterminación frente a la agresión extranjera.
Hoy, como entonces, reafirmamos la solidaridad con los pueblos que resisten el bloqueo económico, las agresiones militares y las campañas de desestabilización.
Convocamos a las y los trabajadores de la cultura, a las juventudes, a los movimientos sociales y a todas las personas comprometidas con la dignidad humana a fortalecer un movimiento cultural amplio contra el fascismo.
Porque la cultura puede ser una fuerza poderosa contra la desinformación, el odio y la desesperanza.
Cultura, soberanía y democracia frente al fascismo.
Porque la palabra puede abrir caminos de conciencia.


