
Enrique Alfaro
Se equivocan quienes creen que existe una mala relación entre el gobernador Eduardo Ramírez y Zoé Robledo, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social. Más allá del trato institucional, más allá de las obligadas cortesías, los dos se prodigan expresiones favorables.
Zoé sostiene que no se puede dejar de reconocer el trabajo del mandatario en materia de seguridad pública en la entidad. Lo dice en público y en privado. Eduardo expresó el día de ayer que Robledo “tiene un gran compromiso social con Chiapas y no hay que perderlo de vista”.
Pero son los hechos, el trato respetuoso del gobernador a quienes no estuvieron inicialmente a su favor, la suma del otro equipo a la gobernabilidad de la entidad, lo que habla de madurez alcanzada. Zoé y Eduardo son dos chiapanecos de las grandes ligas, quien lo duda. Hacen política en la local y en lo nacional. A ninguno de los dos se le debe perder de vista.
DEL ESCENARIO NACIONAL A LO LOCAL
De cara a la cercanía de las elecciones intermedias, se va revelando la importancia de los escenarios y dinámicas locales que están incidiendo en la alianza oficial de los partidos que integran la Cuarta Transformación.
El Partido Verde Ecologista de México ya anunció que podría ir solo en San Luis Potosí y exige se le dé prioridad a sus perfiles en Zacatecas, Tamaulipas y Quintana Roo. En la Ciudad de México y Oaxaca se acrecientan las diferencias con la arrogante dirigencia morenista.
El Partido del Trabajo, aunque no ha manifestado con claridad su intención de competir solo en algunos estados, ha hecho evidente que tiene marcadas rivalidades con Morena y el gobernador en Oaxaca. En lo federal es pública su distancia con propuestas legislativas presidenciales.
En esta dinámica de desencuentros, ¿dónde se posiciona Chiapas? Pareciera evidente que en el escenario local las noticias políticas hablan de lo contrario.
Aunque lo que recientemente ha llamado la atención es la buena relación del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar con actores políticos del morenismo en la capital del estado, al observar su quehacer con mayor amplitud se aprecia una relación cuidada con destacados actores de la oposición.
Hacia el interior, fueron motivo de interpretaciones chuscas las recientes fotografías del mandatario con Francisco Chacón, Jovani Salazar, María Mandiola, Guillermo Santiago y Carlos Morales ¡hasta con Pepe Cruz!
Hacia el exterior, no pasa desapercibido que Ramírez ha cultivado el buen trato con Valdemar Rojas y el propio Francisco Rojas, por ejemplo.
También es de destacarse que la excandidata a la gubernatura por el PRI, PRD y PAN, Olga Luz Espinosa Morales, ocupa la Dirección General del Instituto Tecnológico Superior de Cintalapa (ITSC), organismo descentralizado de la administración pública del Estado de Chiapas.
Sobre la relación con los liderazgos del PVEM y PT en la entidad, en el primer caso hay una evidente supeditación y, en el segundo, las familias predominantes, como Espinosa y Aguiar, guardan una relación cordial con Ramírez Aguilar.
En cuanto al trato con la oposición, recordemos que al despedirse del Senado, ERA recibió elogios de los grupos parlamentarios enfrentados a Morena.
Curiosamente, hablando de Morena, pareciera que es ahí, en lo local, donde el mandatario no tiene todos los hilos, pero eso está por definirse en un futuro próximo.
Así, por el momento, Chiapas no pareciera estar entrelos estados donde cruje la alianza de la Cuarta Transformación: el gobernador tiene en claro que su responsabilidad pública es sumar.
CITLALLI HERNÁNDEZ
Citlalli Hernández fue designada presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena y será encargada de trabajar en las alianzas rumbo a las elecciones intermedias de 2027. Así se dio a conocer ayer.
Es conocida la cercanía de Citlalli con políticos chiapanecos como Guillermo Santiago y el propio ZoéRobledo, lo que ha provocado especulaciones en el medio periodístico. Es muy pronto para aventurar conjeturas y cábalas. El proceso electoral intermedio se vislumbra complicado y la realidad es cambiante.


