
* El nuevo canciller, uno de los más jóvenes en el cargo, delineó prioridades de política exterior y fijó postura frente a organismos internacionales
El Senado de la República ratificó a Roberto Velasco Álvarez como titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, tras aprobar su nombramiento con 81 votos a favor y 30 en contra. Posteriormente, el funcionario rindió protesta ante el pleno.
Durante su comparecencia previa, el nuevo canciller expuso las líneas generales de la política exterior del gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum, en las que destacó la defensa de la soberanía nacional, el fortalecimiento de la red consular y la protección de los mexicanos en el extranjero como ejes prioritarios.
Velasco, de 38 años, se convierte en uno de los cancilleres más jóvenes en la historia reciente del país, en un contexto marcado por retos en la relación con Estados Unidos, la movilidad humana y la cooperación internacional.
El funcionario también señaló que México mantendrá su colaboración con organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas, aunque expresó desacuerdos con el Comité contra la Desaparición Forzada en torno a su más reciente informe, al considerar que contiene interpretaciones que exceden sus facultades.
En materia bilateral, indicó que la relación con Estados Unidos continuará como prioritaria, debido a la integración económica y los temas compartidos en seguridad y migración. Asimismo, planteó la intención de diversificar vínculos con otras regiones, como Europa, África y Medio Oriente, además de mantener la relación histórica con Cuba.
El funcionario subrayó que el Estado mexicano reconoce la problemática de desapariciones y reiteró el compromiso de continuar con acciones de búsqueda e identificación, al tiempo que defendió la cooperación del país con instancias internacionales en la materia.
Es licenciado en Derecho por la Universidad Iberoamericana y cuenta con estudios de posgrado en Políticas Públicas por la Universidad de Chicago. Previamente se desempeñó en áreas clave de la cancillería, incluida la subsecretaría para América del Norte.
Como parte de su plan de trabajo, presentó una serie de principios que orientarán la política exterior, entre ellos la promoción del desarrollo económico, la protección de derechos humanos, la cooperación internacional en seguridad y el impulso al multilateralismo.


