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RR (Reflexiones sobre la Reforma) / Galimatías

RR (Reflexiones sobre la Reforma) / Galimatías
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Ernesto Gómez Pananá

En los meses y semanas recientes, se habló y mencionó con insistencia de la más reciente reforma electoral. La semana pasada finalmente la cámara de diputados recibió la propuesta presidencial.

El camino para construir instituciones y procesos electorales no ha sido una autopista; muy por el contrario, ha sido un camino largo, lento, cuesta arriba e incluso con retrocesos y reacomodos. Un camino motivado por el anhelo de un mejor país para algunos y la ambición vergonzante para otros. Allá cada quien.

Me asumo del bando para quienes, ilusionados, más no ilusos, es posible creer que la referida construcción de una democracia institucional sólida avanza, y la reforma propuesta por la presidenta Sheinbaum realiza la aportación que le corresponde. Los puntos concretos de la propuesta son once. En la colaboración de este domingo, pongo a consideración mis no-solicitados comentarios.

  1. Reconfiguración de plurinominales en Diputados. La idea es que las 200 diputaciones plurinominales ya no lleguen directo de lista y al contrario, al menos 100 aspirantes surjan como los mejores 100 segundos lugares. Esto tiene dos lecturas, una en la que pareciera que se premia el fracaso y otra -la que comparto- en la que a quien se premia es al electorado participativo: distritos con baja participación y poca competencia serán representados por un diputado, con buena suerte, comprometido y con mala suerte, mediocre, uno que ganó porque su partido es el mayoritario, arrastrado por la maquinaria y por el contrario, un distrito con alta competencia y alta participación de la ciudadanía, logrará tener dos representantes en la Cámara Baja. Dos personas que competirán por quedar bien con su electorado. Dos personas a quienes acercarse para gestionar soluciones. Insisto, premiando la participación cívica. Me gusta.
  2. Reducción del Senado. El Senado pasaría de 128 a 96 integrantes al eliminar los 32 senadores de lista nacional. Permanecerían solo los electos por mayoría relativa y primera minoría. Bien. La lista plurinominal en el Senado obedeció a necesidades de otro tiempo en las que se buscaba fortalecer la pluralidad y minar las condiciones de partido único y si bien hoy, se pudiera argumentar que sigue siendo pertinente esa pluralidad, la realidad es que esos espacios sirvieron para que aparatos partidistas acomodaran a sus cuadros dirigentes en un puesto de alto salario y duración prolongada. Tres senadores por entidad es una representación razonable, realista y plural, lo único que falta es que, en casos como el chiapaneco, esos espacios los ocupen personas con voluntad y compromiso auténtico. Basta de botargas, niñas bien, marionetas acartonadas, o ex actrices estridentes.
  3. Recorte de 25% al financiamiento público de partidos. Bien. El alto gasto en campañas y financiamiento público a partidos deriva también de otro momento de país. Hoy, la reducción no solo es necesaria sino conveniente. Las condiciones de la competencia son diferentes y la premisa central debiera centrarse en las propuestas de trabajo y no las camisetas ni los compromisos de obra pública.
  4. Reducción del costo del sistema electoral. A mí el INE me simpatiza, considero que su servicio profesional es serio y honorable y ha cumplido su misión, y ciertamente, para eliminar la desconfianza en sus inicios hubo que invertir una inmensidad de recursos, y a contrapelo de las voces que expresan preocupación porque recortar recursos al sistema es poner en riesgo la democracia, opino distinto, difiero. El INE es la pinza con la que la ciudadanía articula su democracia. Si el sistema falla, la falla de fondo de esta democracia es de la ciudadanía porque no hay buen INE con mala sociedad, pero con una sociedad comprometida, informada y participativa, el INE se fortalece y no hay recorte que lo mine. Con buena sociedad no hay INE malo.
  5. Ajustes a organismos electorales locales. Se reduce el número de consejeros en los institutos electorales estatales y se modifican reglas de integración para disminuir burocracia y costos. Mismo argumento que en el punto previo: el INE es la pinza pero la mano somos la ciudadanía.
  6. Control más estricto del financiamiento de campañas. Se refuerzan reglas de fiscalización y sanciones contra el uso de dinero ilícito en campañas políticas. Bien. La presidenta es una persona seria: las instituciones de fiscalización deberán atender la indicación.
  7. Regulación de propaganda digital e inteligencia artificial. Se establecen reglas para el uso de inteligencia artificial, bots y manipulación digital durante campañas electorales. Bien. Que se encarcele a las botargas digitales, que se bajen de YouTube los videos luciendo sandalias pirata o preparando tamales malhechos; que se multe a los mirreyes del bótox por sus patéticas frases motivacionales en campaña. Bien.
  8. Reducción de propaganda y duración de campañas. Se plantea acortar campañas y limitar propaganda electoral con el argumento de reducir gasto y saturación mediática. A favor. La democracia debiera ser cada vez menos un asunto de propaganda asfixiante y más una cuestión de propuestas de trabajo. La ciudadanía elige y contrata. El deber ciudadano también es exigir cuentas.
  9. Facilitación del voto desde el extranjero. Bien. Que se construyan mecanismos serios y no plataformas para montar farsas y que terminen apareciendo más votos en Dinamarca que en Chalchihuitán.
  10. Fortalecimiento de mecanismos de participación ciudadana. Se impulsa el uso de consultas y otras formas de participación directa complementarias a las elecciones. Mismo argumento: la democracia no la sostienen ni la mueven los partidos, ni los gobernantes ni el INE. El poder es de la gente, falta que se asuma a plenitud.
  11. Reducción de cargos en congresos locales y ayuntamientos. La iniciativa propone disminuir el número de diputados locales y regidores municipales, ajustándolo al tamaño poblacional para reducir costos institucionales. Bien. Que las curules y las regidurías sean auténticos espacios de gestión y no meras carteras políticas para obtener financiamiento y después pagar los favores. Bien.

Oximoronas 1. Trump no solo ha creado su propia ONU, la Junta de Paz, también organiza sus propias reuniones de “Amigos de Tobi”. Qué agonía y qué angustia planetarias, y faltan todavía tres años.

Oximoronas 2. Fue publicado el decreto presidencial para la expropiación de la zona arqueológica de Toniná y el sitio se abre de nuevo -y para siempre- al pueblo de Chiapas. La ciudad precolombina más grande y la pirámide más alta de toda Mesoamérica. Más imponente que Palenque, que Teotihuacán, que Chichén Itzá o Mitla ¡Viva Chiapas!

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