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Vientos en sincronía / Al Sur con Montalvo

Vientos en sincronía / Al Sur con Montalvo
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Guillermo Ochoa-Montalvo

Querida Anna Karen, 

Esta mañana, Froilán atravesó el largo del patio para recoger un sobre sin sellos postales, carecía de remitente y como destinatario, un breve: “para ti, Froilán, con cariño”. 

Intrigado, se sentó a la orilla del porche para leer su contenido. Abrió el sobre, encendió un cigarrillo, y finalmente, sacó una carta. <¡Que curioso, que coincidencia esta sincronía!; justo cuando he terminado de leer la obra de Stefan Zweig, “Carta de una Desconocida”. >. 

Froilán, intrigado por su contenido, dedujo la urgencia de entregar la carta para evitar el correo postal. Sacó la hoja manuscrita con una letra cuidadosa y clara, casi dibujada.  Empezó a leer, con extrema curiosidad. 

“Querido amigo Froilán,

Me atrevo a decirle así porque así lo siento; siento que usted es una persona bondadosa que entrega su amistad sin condición, déjeme decirle que ha sido muy poco el tiempo que he convivido con Usted; sin embargo, ha sido lo suficiente para darme cuenta de lo que es aprender de Usted , he percibido que Froilán es un personaje al Sur, al Norte, Oeste y al Este, en todos los aspectos; es Usted un personaje muy interesante; una persona muy culta, de la cual, hay que aprender. Le agradezco los conocimientos que nos comparte. Es muy grata su presencia en los Círculos de Lectura.  Y aunque sólo he acudido una vez a las famosas Tertulias, me pareció una forma elegante de convivir con personas selectas y clasificadas; lo digo, porque así lo siento. 

Le envío un cálido abrazo para cada ocasión en que no pueda convivir con Usted y con quienes le rodean; aclarando en este caso, que el personaje importante es Froilán. 

Con cariño, su amiga Desconocida”. 

Froilán leyó la carta tres veces más, tratando de identificar la letra estupenda, casi caligráfica. Pensó en quien podría escribir  esta carta. La mayoría de amigas y conocidas eran mujeres; los 5 Círculos de Lectura a los cuales pertenecía, sumaban una lista de 96 mujeres y el resto eran hombres destacados como escritores, promotores culturales o influyentes en sus profesiones. 

< Como sea, quizá,se trata de alguna broma.  >. Froilán trató de imaginarse a la mujer que pudiese haberla escrito. En su mente dibujó la figura de una mujer sonriente; de mirada prístina, piernas hermosas y piel delicada; una mujer aguerrida capaz de expresar sus emociones; aunque las mujeres  duchas, siempre encuentran alguna forma de insinuar sus emociones. 

Se embolsó la carta en su pijama gris para regresar a la habitación. < Qué curiosa casualidad la sincronía entre el libro de Stefan Zweig y esta carta >, volvió a decirse. 

Daban las 7 de la mañana cuando regresó a su cuarto, abrió la puerta del baño; <le pondré aceita a esta puerta, ya le hace falta para dejar de rechinar >. 

En ese instante queda paralizado al escuchar la voz de Amanda: “ni se te ocurra ponerle aceite a los gosnes de la puerta; ese es mi despertador cada mañana cuando te levantas de madrugada a escribir y cuando regresas a bañarte”. 

<Que manera de sincronízar nos tenemos; como si telepatiara mis pensamientos. Sucede tan continuamente que tendré cuidado sobre lo que pienso >, se dijo así mismo, tomando la carta de la Desconocida para darle lectura una vez más, antes de entrar a la regadera. Al cerrar la llave del agua caliente sintiose despertar con el agua fría. Había olvidados cerrar las dos llaves de forma sincronizada. 

Para desviar su pensamiento , recordó la guerra de Israel; su disgusto con las reformas de la dictadora en materia de educación, justicia, espionaje y estado de violencia en el país, sintió un gran enfado con las carencias en los servicios de salud, cultura, medio ambiente y ciencia, así como con las obras fraudulentasb. También mostró sorpresa ante los ataques bélicos de Trump contra Ecuador, dejando a un lado a  México; quizá para bloquear el paso de drogas a México. < De seguro, Trump recobrará los millones de dólares para Estados Unidos las ganancias del tráfico de fentanilo, cocaina y demás sustancias y mientras la dictadora siga obedeciendo sus mandatos, suavizará la relación con el perverso de Trump >, pensó Froilán. 

Froilán terminó de vestirse, y al salir del baño, Amanda se sorprendió de la ropa que hacía elegido

—Parece que vas de fiesta. ¿Con quién es tu cita?, le preguntó sonriendo tan cálidamente como el Sol. 

—Iremos por la tarde a escuchar al mujeraje hablar sobre Mujeres Sin Frontera”, participarán varias conocidas y como sabes, es un tema que nos ha apasionado desde muchos años atrás. 

—¿Tienes la cartelera?, preguntó Amanda. 

—Si claro, me la envió Hermilo Aranda; la tengo en el celular y de inmediato te la envío; al decirlo quiso imaginarse que en ese evento de mujeres encontraría a la Desconocida. 

¿Era ilusión o curiosidad lo que movía a Froilán a pensar en la Desconocida?  < Quisiera saber quién es la Desconocida para agradecerle sus palabras e invitarla a la próxima Tertulia con el tema de “El género epistolar en la Historia”. Por lo pronto, este sábado acudiré al Club de Lectura “Un Rayo para la imaginación”, donde discutiremos la obra de Zweig >. 

Froilán encendió el último cigarrillo de la cajetilla en su estudio repleto de libros, fotografías y papeles, muchos papeles por revisar y atender. Le urgía concluir algunos trabajos para sus clientes; sin más, abrió su laptop y ¡vaya sorpresa!, se encontró con un mensaje de correo con el asunto: “Carta de una Desconocía”.  El Club no enviaba correos electrónicos, así que la abrió para encontrarse con la misma carta de esa mañana. Al final leyó, “por seguridad, este correo está encriptado y no puede responderse”. El remitente solamente decía: “Anónimo”. 

Trató de olvidar el mensaje y procedió a trabajar en sus pendientes. 

Amanda entró al estudio con café suficiente para el día, “te dejo aquí los cigarros, al fin y al cabo, si morirás, que sea con placer, te aviso cuando el desayuno esté listo”. Amanda a salió danzando.

Froilán abrió instintivamente un mensaje de WhatsApp el cual contenía la canción “Cuando vivas conmigo” un cover de Julio Iglesias. “Tengo el pelo / Completamente blanco / Pero voy a sacar juventud / De mi pasado”. Era evidente que lo había enviado del teléfono de alguna amiga desconocida para mí.

Froilán se recargó sobre su sillón cerrando los ojos. Escuchó la canción y se dijo a así mismo, < Demasiadas casualidades sincronizadas, esto es un total misterio. <Como sea, quizá algún día, el Viento lo desentrañará. Bueno, el final de las novela, en sus desenlaces, terminan por descartar a los personajes sospechosos para revelarnos a aquél en quien jamás pensamos. Toda novela de misterio es una cuestión de amor >.

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