Reforma para reducir la jornada laboral alcanza aval constitucional; 17 estados dieron el sí

* La medida comenzará a aplicarse de forma gradual a partir de 2027 y estará plenamente vigente en 2030, mientras el sector industrial advierte impactos en costos y operación
La reforma constitucional que establece la reducción de la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas obtuvo este jueves el respaldo de 17 congresos estatales, con lo que cumplió el requisito necesario para su declaratoria de constitucionalidad y concluyó su trámite legislativo.
A las aprobaciones previas se sumaron las legislaturas de Sinaloa, Ciudad de México, Colima y Tlaxcala, alcanzando el mínimo requerido. Entre los estados que avalaron la modificación se encuentra Chiapas, junto con Oaxaca, Tabasco, Sonora, Puebla, Estado de México, Hidalgo, Veracruz, Zacatecas, San Luis Potosí, Yucatán, Nayarit y Quintana Roo.
La reforma, previamente aprobada por unanimidad en la Cámara de Diputados, fija en la Constitución un límite de 40 horas laborales por semana, mantiene un día de descanso obligatorio por cada seis trabajados y establece un esquema de transición gradual hasta el año 2030.
De acuerdo con el régimen transitorio, la reducción comenzará el 1 de enero de 2027, cuando el tope semanal pasará a 46 horas. A partir de entonces, se disminuirán dos horas cada año hasta alcanzar las 40 horas en 2030. El Congreso de la Unión tendrá un plazo de 90 días, una vez que entre en vigor la reforma, para realizar las adecuaciones correspondientes a la Ley Federal del Trabajo (LFT), donde se definirán las reglas específicas de implementación.
Entre los cambios aprobados también se incluye un nuevo límite al tiempo extraordinario, que pasará de nueve a 12 horas permitidas por semana, y un tope de cuatro horas triples semanales. Asimismo, se prohíbe la reducción de salarios y prestaciones durante la transición y se establece que las personas menores de 18 años no podrán laborar horas extra.
Tras la aprobación, representantes del sector empresarial manifestaron su postura sobre el impacto de la medida. La presidenta nacional de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), María de Lourdes Medina Ortega, señaló que la reforma implicará una reorganización significativa de turnos, procesos productivos y estructuras de costos, especialmente en sectores intensivos en mano de obra y en micro, pequeñas y medianas empresas.
El organismo planteó la necesidad de incentivos fiscales temporales, esquemas de flexibilidad sectorial y programas de productividad y capacitación que acompañen la transición, con el fin de mitigar posibles efectos en la competitividad y el empleo.
En el mismo sentido, el presidente del Consejo de Cámaras y Asociaciones Empresariales del Estado de México (Concaem), Mauricio Massud Martínez, indicó que algunas empresas comenzarán a aplicar la reducción de manera anticipada, mientras que la mayoría, en particular las pequeñas y medianas, lo harán gradualmente para evitar un impacto inmediato en sus costos.
La reforma marca un cambio estructural en el marco laboral mexicano y abre una etapa de ajustes normativos y operativos que deberán desarrollarse en los próximos años para concretar la reducción plena de la jornada en 2030.


