* Dos personas fueron asesinadas en un ataque armado en Mapastepec, mientras habitantes de Tila denunciaron la persistencia de violencia, amenazas y ausencia de presencia institucional en la región norte
Redacción / Alfaro Noticias
Dos personas que viajaban en una motocicleta murieron tras un ataque con arma de fuego registrado la tarde del lunes en un camino rural del municipio de Mapastepec, informaron autoridades locales.
El hecho ocurrió alrededor de las 18:20 horas en un tramo de terracería que conecta la cabecera municipal con el ejido Roberto Barrios. Tras reportes de detonaciones, corporaciones de seguridad localizaron a un joven con una herida por proyectil de arma de fuego en la espalda, quien ya no presentaba signos vitales. Fue identificado como Oswaldo, de 17 años, originario del ejido Ibarra.
Más tarde se confirmó el fallecimiento de una segunda persona relacionada con el mismo ataque. Se trató de Adán, de 35 años, también vecino del ejido Ibarra, quien presentó al menos dos impactos de bala. De acuerdo con los primeros reportes, logró desplazarse hasta las inmediaciones de su domicilio, donde perdió la vida.
Al lugar acudieron elementos de la Policía Municipal, Guardia Nacional, Protección Civil, Policía Ministerial y personal de la Secretaría de la Defensa Nacional, quienes resguardaron la zona. Peritos de la Fiscalía General del Estado realizaron las diligencias correspondientes y ordenaron el traslado de los cuerpos al Servicio Médico Forense. La Fiscalía abrió una carpeta de investigación para esclarecer los hechos; hasta el momento no se ha informado sobre personas detenidas ni sobre el móvil del ataque.
En otro punto del estado, habitantes del ejido Tila, en la región Norte, reiteraron denuncias por amenazas, control territorial y ausencia de presencia permanente de corporaciones de seguridad. Miguel Vázquez, ejidatario del municipio, solicitó la intervención del gobierno estatal ante la situación que, aseguró, persiste sin atención institucional.
De acuerdo con su testimonio, grupos armados ejercen presión sobre la población mediante intimidaciones y amenazas, en un contexto de disputas internas relacionadas con el control del territorio y actividades de extorsión. Señaló que estas condiciones se han presentado desde años anteriores y se intensificaron tras el asesinato del secretario del comisariado ejidal, Julio César Pérez Pérez.
Vázquez recordó que en junio de 2024 se registró el desplazamiento forzado de más de 12 mil personas en la zona, muchas de las cuales no han retornado a sus comunidades. Añadió que en los anexos del ejido no se mantiene presencia regular de fuerzas estatales ni federales, pese a solicitudes formales de patrullaje.
El ejidatario indicó que el pasado 15 de enero se dirigió una petición al gobernador de Chiapas para atender la situación de seguridad en el municipio, sin que hasta ahora se haya informado de una respuesta oficial.