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Viaje al mar / Al Sur con Montalvo

Viaje al mar / Al Sur con Montalvo
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Guillermo Ochoa-Montalvo

Querida Ana Karen. 

En el mar la vida es más sabrosa cuando acudes a las playas en temporada baja, porque en vacaciones obligatorias, en el mar la vida es más_brosa que sabrosa.

Juan Emilio Pacheco disfrutaba “Mirando al Mar; Harold Trompetero escribió “Palabras que se lleva el Mar”; como Beatriz Ugalde Mora dedica “Palabras al Mar”; T. J. Klune evoca “En algún lugar del Mar más azul; y así, muchos poetas y escritores han encontrado la inspiración en esa inmensa porción de agua ocupando el 75% de este Planeta Tierra con sus 5 inmensos Océanos:el Atlántico, Indico, el Ártico, el Antártico o Austral y el Pacífico, el cual a veces, deja de ser pacífico para convertirse en huracanado, porque sólo bravo, ‘ta contento” como dicen en mi pueblo. Siempre creí que había algo de hermafrodita en el Mar al llamarle El Mar o La Mar, indistintamente.

De niño acudíamos de golfos dos veces al año, junto con mis primos, para perdernos en la inmensidad del Mar al Golfo de México en las playas de Veracruz, donde tenía propiedades una amiga de mis padres. El viaje siempre llegaba con aventuras distintas. Una ocasión, al hacer escala en Perote, nos detuvimos a saborear las tortas de jamón serrano, al continuar el viaje, el auto desbarranca en Cumbres de Maltrata debido a sus pronunciadas pendientes y curvas peligrosas, la densa neblina que reducía la visibilidad; y como ahora lo cuento, es obvio que salimos ilesos. Esa vez, a mis cinco años, fue la primera vez en pensar, < ¿de no detenernos, nos hubiésemos accidentado? >.

En las playas de Villa del Mar nos adentrábamos de niños gracias al oleaje tranquilo; las olas casi siempre andaban de golfas, salvo cuando las tormentas tropicales del norte azotaban la costa inundando las calles cercanas al Malecón, doblaba las palmeras y hacía imposible la pesca en el muelle. 

Otras playas paradisíacas, las encontrábamos en Costa Esmeralda con sus aguas tranquilas y arenas tan suaves como limpias a tan sólo a tres horas de la Ciudad de México. Chachalacas era mi favorita porque en sus dunas nos paseaban en cuatrimotos golpeándonos la arena.

En esos viajes conocimos Isla Lobos, conocida como el “Caribe Veracruzano”, por sus aguas transparentes.

Playa Azul en Tuxpan, es tranquila y virgen, perfecta para relajarse. Playa Escondida es de agasajo y en la playa Antón Lizardo, los mariscos y pescados son inigualables. Playas hermosas del Golfo, menos las de Minatitlán, Coatzacoalcos y la de Tabasco llenas de petróleo.

Pero un día llegué a Chiapas donde me enamoré de su Costa con un Mar espléndido, aunque no todas sus playas son poco amigables; sobre todo en época de huracanas como sucede en todas partes del mundo.

Descubrí Playa Linda; una zona habitacional entre los manglares de un Mar alterado por la mano del hombre al construir las escolleras para convertirlo en Puerto de Altura. Conforme al proyecto diseñado por los japones y entregado a Luis Echeverría en los años 70; este presidente lo dejó en manos de mexicanos y lo jodieron. Durante muchos años, el proyecto durmió hasta que trataron de modificarlo. Lo único que lograron fue alejar el mar del lado de Playa Linda y del otro extremo, frente a la Laguna de Cabildos, el Mar entró en tierra firme afectando fraccionamientos y viviendas. Como consecuencia de ello, las corrientes encontradas se hicieron peligrosas para los paseantes quienes, confiados en las olas tranquilas, salieron heridos o muertos; principalmente los turistas quienes ignoran las banderas rojas de la Marina o del ayuntamiento.

Tiempo más tarde, se concretó el proyecto de Puerto Chiapas para transformarlo en un Puerto de Abrigo capaz de atraer al turismo de los enormes Cruceros donde apenas desciende un porcentaje muy bajo de los pasajeros porque abordo, se les advierte que no existen distracciones de interés, ni tampoco condiciones de limpieza en la ciudad de Tapachula, así como la dudosa calidad de higiene en agua y alimentos; encima de eso, les advierten que la ciudad es insegura con actos de violencia y en los establecimientos se carece de personal bilingüe A pesar del enorme esfuerzo de los Operadores Turísticos quienes ofrecen servicios de guías bilingües, transportación decorosa y alimentación sana con agua embotellada, la mala fama de Tapachula asusta al turismo proveniente de Canadá, Estados Unidos y otras partes del mundo. 

Es una lástima porque Tapachula y la Costa chiapaneca cuenta con un espléndido y maravilloso sistema lagunar como es La Encrucijada declarada zona de protección ecológica, que abarca desde Suchiate hasta el municipio de Arista donde se localizan las playas más conocidas en una longitud de 32 kilómetros donde los hoteles, la comida, la arena fina y el campamento Tortuguero lo convierten en el sitio más conocido y agradable La Playa, que sin embargo, presenta oleajes fuertes.

Otro lugar hermoso es Boca del Cielo en el municipio de Tonalá: Ahí el estero se une al Mar con diversos atractivos turísticos como los paseos en lancha, kayak y sus cabañas rústicas frente al mar.

La Bahía de Paredón en Tonalá forma parte de la zona de la “Rivera del mar muerto”, conocida por sus aguas tranquilas y deliciosa comida de mariscos. Cerca de este sitio, se encuentra El Madresal que comparten Tonalá y Puerto Arista, famosa por sus proyectos comunitarios de sustentabilidad conrecorridos por los manglares y avistamiento de cocodrilos.

La playa más popular de Tapachula es sin duda alguna la de Playa San Benito con múltiples palapas, ideal para comer y remojarse en una playa tranquila. En lo personal, prefería Playa Santa Brígida en Tonalá por ser virgen y solitaria.

Durante 20 años viajamos tres veces al año de Tapachula a Tuxpan de un tirón de 20 horas para disfrutar de Playa Norte, Playa Azul, Playa Barra Galindo y Playa Paraíso, siendo mi favorita la de Paraíso Escondido.

Y bueno, hablado de escondido, es imposible dejar de lado el Mar de Oaxaca con sus playas nudistas de Zipolite, al igual que en el Mar del Caribe con sus playas nudistas en Quintana Roo como Playa Sonrisas, Boca Paila en Tulum y la más exclusiva y lujosa perteneciente al Hidden Beach Resort en la RivieraMaya donde se permite el nudismo en toda la propiedad, incluyendo la playa. El nudismos o Naturismo cuando se practica en pareja resulta una experiencia formidable.

Como sea, Ana Karen, el Mar guarda enormes secretos en sus profanidades tan poco exploradas como los profundos secretos de los seres humanos. Disfrutar del Mar es una cuestión de amor.

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