Sr. López
Ya le conté de cuando tía Lita (Adelita, tía bisabuela), pidió a tío Armando que era arquitecto, que le arreglara su casa, en el mero centro de Toluca. La viejita nació en esa casa, construida por su abuelo y ya era una ruina sin arreglo. El tío le dijo que se fuera a vivir un rato con la abuela Virgen y sin avisar, la demolió y le hizo una nueva sin cobrarle un peso (que ni tenía). Se enojó mucho la tía, aunque en privado, decía que estaba bonita y era “calientita”.
Al intentar saber la real situación actual de México, la verdadera, se debe ser objetivo, hacerlo sinapasionarse, sin dejarse llevar por ideas preconcebidas, haciendo a un lado preferencias personales, necesariamente subjetivas. De esamanera, intentar saber dos cosas: cómo está el país y por qué está así. Sobre cómo estamos, se debe decirque México no es una birria de país:
Es la economía número 12 ó 13 del mundo y con el T-MEC, formamos -todavía-, parte del segundo bloque comercial más importante del mundo (el primero, tres veces y media más grande, es en el que está Chinacon otros 14 países).
Es el principal socio comercial de la principal economía del mundo. El intercambio comercial de bienes y servicios entre México y EU, en el año 2024, fue de 935,100 millones de dólares (dato de la oficina presidencial del Representante Comercial de los Estados Unidos)… y con saldo a favor de México. Este intercambio comercial, equivale al PIB anual de la ricachona Arabia Saudita, para ver de bulto su enormidad. Esto, por el esfuerzo, inversión, trabajo y mérito, de empresarios y trabajadores, de nadie más.
Por otro lado, tenemos un florilegio de problemas muy serios, todos, responsabilidad del gobierno. En resumen a marro: pobreza, desempleo, educación pública, salud, inseguridad, las reformas judicial, política y energética, que tienen a nuestra economía al borde de una crisis mayor. Lo que aporta el gobierno al Producto Interno Bruto, es diminuto, genera deuda pública y todas las empresas del Estado arrojan pérdidas (en 2024, Pemex perdió más de 620 mil millones de pesos; y CFE, más 271 mil; casi el 10% de todo el presupuesto federal de egresos)
Sin embargo, ninguno de esos muy serios problemas son los peores. Degradación de la vida política; populismo; órganos autónomos debilitados o abolidos; polarización; irrespeto a la ley; ausencia de separación de poderes; escandalosa ineficacia del gobierno, su corrupción estructural consentida y defendida, más la inocultable inserción del crimen organizado en su seno, ponen en riesgo la viabilidad de México como país. Sin exagerar.
Así estamos y por eso. El gobierno no es la solución, es el problema. Y no son ganas de amagarle el día pero hay algo aún más grave: la ausencia de partidos políticos verdaderos, consolidados, actuantes, respetables y capaces de competir contra el grupo que se ha hecho con el monopolio del poder, Morena, que no es partido… ni movimiento, son refugio de delincuentes, agencia de colocaciones y fuente de ingresos, nada más.
Lo anterior, prueba la historia, a veces se soluciona con la presencia de un líder, un personaje, no es lo mejor pero ha sucedido (otro día con tiempo, si quiere, platicamos de Atatürk, Konrad Adenauer, De Gasperi… hay varios). Bueno, hasta el momento no se ve en nuestro horizonte alguien con la talla de los que salvan a su país, lo encausan, le dan rumbo. Puede haber, seguro hay (somos 130 millones, ya sería muy mala pata), pero no asoma nadie aún. Ya veremos.
El problema es que el tío Sam está muy al tanto de nuestra situación. Las cuitas y apuros de todos nosotros los del peladaje, le importan un reverendo y serenado cacahuate, le importan sus intereses: si Morena se queda con el poder, digamos… 200 años, a los EU no le roba el sueño, nosotros la cocinamos, nosotros nos la tragamos.
Lo que a los EU no le gusta nada, nadita, es que el país vaya rumbo al despelote generalizado, que se obstruya la operación de sus empresas y por encima de todo, que nuestro gobierno acabe siendo una banda criminal; esto no lo van a permitir, a cualquier costo, no por cosas de moralidad pública, no, sino por el daño que le hace a su propia gente, hoy con el fentanilo, después no se sabe qué, ni van a saberlo, porque lo van a impedir.
No sería la primera vez que los EU se metan en nuestros asuntos. Lo hicieron en la Independencia, en la Reforma, en el porfiriato, la Revolución, la Guerra Cristera, la erradicación de las guerrillas comunistas y también, cuando Salinas de Gortari, metiéndonos a empujones en el tratado de libre comercio, el TLC (hoy T-MEC), por su visión de largo plazo, integrando un bloque económico integrado que diseñaron desde los años 80 del siglo pasado.
Los EU van a intervenir, no lo dude, si nuestro actual gobierno no reacciona a los ya muchos trompetazos de aviso de la Casa Blanca, que por escrito dijo el 1 de febrero del año pasado que los del crimen organizado “tienen una alianza con el Gobierno de México queponen en peligro la seguridad nacional y la salud pública de Estados Unidos y debemos erradicar la influencia de estos peligrosos cárteles”.
Claro que no van a invadirnos. Pero pueden promover y financiar un ‘golpe blando’, que parezca nacido de entre los mismos integrantes de este gobierno; pueden impulsar un partido político o a un personaje; pueden propiciar la ruina del gobierno. No tiene límites una revancha yanqui.
La Presidenta no da seña de haber entendido que sus continuas concesiones a los EU, no bastan. Los EU esperan que haga cirugía mayor a su gobierno, a su partido y a los gobiernos estatales implicados con el crimen organizado, y quieren cabezas, también del gobierno anterior, amigos y parentela.
Solo para que no se sorprenda la señora del segundo piso, que alguien le pase el ensayo de un tal Gene Sharp, politólogo que hacía chambitas para la CIA, titulado ‘De la dictadura a la democracia’, en el que describe ¡198! métodos para derrocar gobiernos.
El tío Sam nunca se anda con trapitos calientes.