
Guillermo Ochoa-Montalvo
Querida Anna Karen,
El Teatro acompaña a TERESA PAULÍN desde pequeña. Navegó por su Nube para atravesar Cielos y
Mares impulsada por el Viento, pero ella, trazaba la ruta, nunca soltó el timón. Teresa supo que sería DRAMATURGA Y DIRECTORA DE ARTES ESCÉNICAS. Creció en Tapachula, Chiapas. A los 12 años, era una niña nada común, su percepción aguda, su capacidad de abstracción y comprensión, superaba la de muchos chicos de su edad; destacaba en los ejercicios del taller literario, en los socios dramas, para luego verla abstraerse del grupo, refugiándose en su propio mundo.
Ni las convenciones familiares ni la vida bucólica de Tapachula, ni el tiempo, lograron cambiarla… porque cuando se sabe lo que se quiere en la vida, la convicción es firme. A los 14 años, Teresa fue una jovencita controvertida en el rígido ambiente del Tec de Monterrey. Su buen juicio, la condujo a seguir otros caminos. Con el apodo de Iguana, decidió tatuarse ese reptil.
―Me tatué a los 14 años cuando partí a Tuxtla Gutiérrez. Un compañero, decidió apodarme “Iguana”, porque le parecía que pasaba muchas horas en el mismo sitio observando a la gente sin moverme. Decía que las Iguanas tenían sortilegios. La Iguana fue el símbolo de una etapa que transformó mi vida; además, era bello y representativo de mis raíces Chiapanecas. El tatuaje deterioró; la tinta barata se esparció por la piel perdiendo su forma; pero cuando la veo, me provoca una sonrisa porque pienso que el tatuaje y yo, nos hemos ido fusionando.
Teresa lleva tatuada la creación artística en la piel, en la sangre y en su espíritu, dándole sentido a su vida. Con determinación, se embarcó para estudiar en el DF y de ahí, a París. Cuando trata de regresar a México, La Sorbona le abre nuevos horizontes.
Antes de partir a México conversamos largamente. La encontré muy dark y bastante pasión para alcanzar sus propósitos; y no me equivoqué. Ahora, Tere, me cuenta cómo fue que llegó a París.
―Decidí partir a París porque quería continuar mi preparación teatral, adquirir conocimientos y tener una visión sobre el mundo, Viajé el 27 de septiembre del 2007, fueron fechas difíciles porque mi abuelo vivía sus últimos días… los sacrificios comenzaron desde el momento de abordar el avión. Gracias al desfase de horario dormí durante muchas horas. Cuando desperté, recibí la noticia del fallecimiento de mi abuelo.
Entonces, recuerdo al ginecólogo Ríos con sus investigaciones, su rigor científico y su hospital Lourdes, como patriarca de la familia. Su partida dejó un gran hueco en la comunidad médica. Para Teresa, su abuelo fue una figura emblemática; como su madre, la doctora Teresa Ríos. Y es cuando le pregunto cómo le pintaba la suerte en la ciudad de México, responde:
―Me gustaba mucho el trabajo del director José Antonio Cordero quien se había preparado en la École International de Théâtre Jaques Lecoq, por esta razón, decidí ingresar a dicha escuela con alumnos de diferentes nacionalidades en cada grupo. Salí de México acompañada de mi pareja a quien conocí tres años antes en la escuela Foro Teatro Contemporáneo en el DF. Con Víctor, comenzamos a trabajar desde que nos conocimos y habíamos formado en México la compañía de teatro “EL SIROCO” con la cual, presentamos algunas obras. Él, por su parte, tomó dos años del curso de Mima Corporal Dramática dirigida por Iván Bacciocchi.
—El primer año en París, padecí carencias; trabajé de todo; tampoco había muchas oportunidades. Hablaba mal francés y desconocía los códigos culturales. El segundo año decidí prolongar la estancia para dominar la lengua extranjera y seguir viajando por Europa. A mis 27 años, formamos la compañía francomexicana “NARANJA” con la que actualmente damos funciones de la obra “Sans Transition”; la cual presentamos también en Tapachula, Siendo de Tapachula, la obra incluía un par de bromas que hacían mención a mi tierra. El “Théâtre du Temps” nos ofreció funciones para el espectáculo; pero mi pareja y yo, decidimos partir a México.
¿Regresar a México? ¿Cómo para qué?, me pregunto a mí mismo. Cuando Teresa comenzó a generar la necesidad de dirigir, Ludwik Margules, eminencia en el medio teatral, le dijo que era muy temprano y que no estaba de acuerdo. La tachó de loca e inmadura. Sin embargo, Teresa comenzó a dirigir y presentó su primer proyecto. Margules calificó la puesta en escena de irónica y muy interesante. Teresa dudo cuando él, le pide que fuese su asistente en el curso de perfeccionamiento actoral que incluía a los mejores actores de México. Por desgracia, Margules murió a destiempo como suelen morir los grandes.
Teresa Paulín siguió dirigiendo su adaptación a “Las ciudades Invisibles” de Calvino, le dijeron que iba a ser un error. Era un texto narrativo y pesado, sin acción. Se equivocaron. TERESA GANÓ PREMIOS.Después, le dijeron que Münchhausen era imposible de montar sin presupuesto, y después le ofrecieron un teatro enorme y sueldos para sus actores, se dieron cuenta que nuevamente se habían equivocado.
Cuando decide partir a Paris, le dijeron que estaba loca; que todos los directores aspiraban a esa oportunidad. Cuando presentó “Sans Transition” en Paris, los directores opinaron que la obra era demasiado fuerte y que el público parisino no estaba preparado para eso. La obra mantuvo todas sus representaciones llenas. Cuando abandona la obra para regresar a México, su compañía piensa que no es consciente de lo que está haciendo.
A Teresa no le importa ser famosa, ni ser reconocida, no le importa comer pan y subir 8 kilos a merced de la comida más barata. Pero no puede vivir sin sus procesos. Con los boletos comprados para viajar a México, Teresa me anuncia su decisión de forma intempestiva en un mensaje electrónico que me deja confundido:
“Querido Guiyermo, finalmente después de tanto pensarlo, decido regresar a mi país el 29 de noviembre, próximo. La obra está funcionando; un interesante teatro nos ha pedido fechas. Le di vueltas al asunto y me di cuenta que Paris no es la ciudad en la que quiero vivir durante los próximos diez años aún cuando la compañía comienza a despegar. Estoy preparando una bitácora para que la compañía en Francia, pueda continuar con las funciones y las presentaciones en los festivales. La dejo para recuperar mi carrera en México.
—Decisión nada fácil, pero estratégica. La obra estará dando funciones; la idea es poder conseguir más apoyos para llevarla en junio al DF y a Tapachula. Ahora estoy separándome de todo. Ya sabes, es el proceso de lo que se queda y se va, cuestión de prioridades. Siento nuevas energías, las de un invierno, y un aire de renovación, estoy contenta, decidida a hacer política y a luchar en contra de muchas cosas. En este mundo de pérdida de centro, regreso a los pequeños formatos, trabajar en mi persona, también mediante mi oficio.
Te mando un fuerte abrazo”
Sin pensarlo mucho, le respondo de inmediato:
“Querida Tere, quedo confundido, no sé qué decirte ni siquiera qué comentarte, mucho menos, darte algún consejo, pero lo más que puedo hacer es compartir contigo mi pensamiento en voz alta, sólo eso…”
<Tere no es una claudicante quien se refugia en pretextos o lanza culpas a otros para apartarse de sus sueños. Tere es una Mujer que sabe lo que quiere y lucha por ello… Ella es una mujer a quien admiro, porque saltar el océano y triunfar no es fácil. Me sorprende la decisión de regresar a México a luchar, a continuar su carrera actoral y escénica y quedo pasmado ante el panorama actual de este país que se desvanece, se desmorona… ahora, cuando se reducen los presupuestos para el arte, la cultura, la ciencia y la tecnología. ¿Cómo podrá promover sus obras en un país donde la cultura es prohibitiva, en un país encarecido con 11 millones de desempleados?
Muchos han soñado con la oportunidad de triunfar fuera de México y no lo han logrado, y vuelvo a preguntarme: ¿no es más conveniente consolidar en París, antes de retornar para reiniciar todo en condiciones adversas? ¿Que cuestiones le apremian para regresar?
Tere, ya viví esa experiencia de crear, empujar, elevar y alcanzar las nubes y cuando se está a punto de alcanzar las estrellas, volver a empezar de cero. Así viví mi vida y me pregunto si sería capaz de aconsejar a Tere hacer lo que yo no hice. No me arrepiento, por supuesto, pero considero que alguna vez debí evitar temerle al éxito y empujar hasta la cima en vez de renunciar y empezar de nuevo. Pero no me atrevería decirle a Tere nada que influyera en su decisión porque de seguro habrá motivos fuertes para tal decisión.
Y me pregunto, si Tere tendrá en claro su proyecto considerando la caótica situación de México. ¿Es válido el espíritu de aventurero donde el romanticismo paga mal? Tampoco lo sé. Tere tiene la ventaja de su juventud, su ímpetu y sólida preparación para abrirse camino. Tendré que preguntarle cuáles son sus planes en México y quizá entonces, obtenga la respuesta. Tere, ¿cuáles son tus planes en México? Con un beso, te abraza, Guiyermo. >, le escribí y m responde:
―No sé si estaré construyendo mi propia trampa. Esto es lo que pienso. Te respondo, pensando en voz alta. <Teresa es directora de teatro, dramaturga y actriz. Desea trabajar con los directores que la llaman de regreso. Quiere trabajar con los viejos y con los nuevos. Necesita ser dirigida y trabajar a un mejor nivel, porque los franceses se han mantenido en un teatro convencional y en México, se exploran nuevas alternativas sin tanto miedo, esa es la verdad y ella necesita exorcizarse; y eso, sólo con el teatro lo consigue.
Tere quiere retomar el trabajo como directora junto a su antigua compañía y mostrarles su manera de ver las cosas, recrear y renovar su oficio sin importándole si en algún momento lo que hace ha dejado de llamarse teatro. Quiere crear algo completamente distinto, porque sabe que lo necesita, algo que no sea ni tenga nada que ver con todo lo hecho hasta ahora. Quiere seguir creyendo que hay algo nuevo bajo el sol y morirá buscándolo. Necesita reinventarse a sí misma y demostrarse que no hay límites.
Tendrá un trabajo paralelo, será mesera, hará publicidad si es necesario, pero no perderá su objetivo. Todos le dirán que no ha triunfado porque no la verán en la televisión. Necesitará saltar, lejos, del otro lado de ella misma, con sus medios como siempre lo ha hecho, sin ayuda de nadie (ni del INBA, CONACULTA ni cualquier otro desganado organismo oficial) Les mostrará a todos cómo el teatro puede ser un negocio, haciéndolo necesario, quitándole lo erudito.
En París será una más entre los franceses sin cojones, miedosos, vegetarianos, inmaduros. En México sabe que puede tocar un poco más el fondo porque la gente come carne. Lo demás, es incierto, trabajará en pequeños formatos y se partirá la madre en el calor que tanta fuerza le da> Te abraza Teresa.
Entonces, en sólo 12 horas más: la historia cambia. Me escribe escuetamente:
—Querido Guiyermo: Acabo de recibir la noticia hace una hora: la Soborna me acepta en el Master y me quedo dos años más… ahora, quedarse en Paris cobra sentido…. la vida. ¡La vida…!, Las cosas que tiene la vida, cuando ya nos sentimos en México, la vida nos da sorpresas, sorpresas que da la vida, Teresa; ¡qué cosas tiene la vida Teresa!, ¡qué cosas! Te abraza, Teresa.
Rectificar es de sabios, claudicar es de cobardes; Teresa sólo rectifica porque el teatro para ella, es una cuestión de amor.


