
Sr. López
Allá a principios del siglo pasado en Autlán y alrededores, tío Lucho (Lucio), era el componedor al que iba la gente para arreglar diferencias, alcalde incluido. Decía la abuela Elena que era paciente, conciliador y por encima de todo pacificador.Detestaba la violencia y arregló asuntos que pudieron costar vidas. Pero también decía la abuela que platicaba con el revólver sobre la mesa. “Tranquilidad viene de tranca”, decía.
El tal Elon Musk, reputado como el hombre más rico del mundo, antier lunes, puso en X un mensaje sobrela presidenta Sheinbaum: “Ella solo dice lo que sus jefes del cártel le ordenan decir. Digamos que el castigo de ellos por desobedecer, es un poco peor que un plan de mejora de desempeño”. ¡Áchis!
Un reportero, ayer, le preguntó a la doñita si por eso iba a hacer algo y respondió con esa su voz que emociona y enfervoriza muchedumbres: “(…) estamos considerando si hacemos algún asunto legal… lo están viendo los abogados”.
Ese Musk es especialista en hacer dinero y meter la pata. Unas frases de él: “Daremos un golpe de Estado a quien queramos. Acéptenlo”, septiembre de 2024; “Obviamente, los extraterrestres construyeron las pirámides” (las de Egipto), julio de 2020; cuando lapandemia del Covid 19, afirmó que los niños eran “esencialmente inmunes”; y en 2016, en la Conferencia de Código de Vox Media, para titanes de la tecnología, aseguró que “es de una en miles de millones” la posibilidad de que estemos viviendo en un mundo real, ajeno a la realidad virtual, o sea, según él, él y su familia, él y sus empresas, él y su dineral, son un video-juego. De lo que se viene uno a enterar.
Sin embargo, que el mensajero sea un baboso, no invalida el mensaje. El tal Musk, puso ese grosero mensaje sobre doña Sheinbaum, refiriéndose a una declaración de nuestra Presidenta del 5 de noviembre de 2025, en la que la señito dijo varias cosas, digamos, peculiares:
“Regresar a la guerra contra el narco no es opción. Primero, porque está fuera del marco de la ley. Todos estos de la derecha que se llenan la boca de las palabras Estado de derecho y defienden la guerra contra el narco, la guerra contra el narco está fuera de la ley (…) son autoritarios, es ir hacia el fascismo (…)”; dijo más, con esto basta.
Un travieso en X, pidió al Musk su opinión sobre estas declaraciones y soltó el desatino que soltó. Al bulto. Parece que ni se enteró de lo del Mencho. Como sea, sería una pérdida de tiempo (y de nuestro dinero), que el gobierno lo demande aparte de que alguien le debería decir a doña Sheinbaum que una de las maneras de medir la estatura de los políticos es ver qué enemigos escogen, verdad sabida desde la Roma clásica: ‘Aquila non capit muscas’, el águila no caza moscas… señito, señito.
Otro asunto es que ya nos va quedando claro a los del peladaje que la señora del segundo piso (al fondo a la izquierda), dice y hace cosas diferentes; sus dichos suelen apegarse a los del visitante frecuente a Badiraguato, el que la sentó en La Silla. Ya da como ternura oírla y recordar las asambleas estudiantiles del siglo pasado, en que los oradores se desgañitaban repitiendo consignas, algunas de pena ajena.
De cualquier manera, los hechos de la Presidentarespecto de los delincuentes de monte, los de bota punta pa’rriba, no responden a una estrategia ni parecida a los ‘abrazos no balazos’, les está haciendo la guerra y enhorabuena.
Convendría que la Presidenta recapacitara en que la palabra guerra válidamente se usa de muchas maneras y que los enemigos de la guerra son los pacifistas, los que no combaten ni para rechazar una agresión. Y todo necesita México menos otro Presidente de brazos caídos, como el Pejestorio.
Que no se asuste la Presidenta, hay guerra contra la pobreza, guerra contra el cáncer, guerra contra la comida chatarra, guerra contra la obesidad, guerra de precios, guerra comercial, guerra cultural, guerra contra el paludismo, guerra al analfabetismo, guerra de nervios y niños que dan guerra.
No tenga miedo Presidenta, la palabra guerra se usa como analogía para referirse a la necesidad impostergable de atacar un problema, de enfrentarlo, de aplicar todos los recursos necesarios. Todos. Como se hizo contra el Mencho… ¿o eso que fue?… a menos que haya ido al frente de las tropas un agente del ministerio público con la orden de aprehensión y le leyera sus derechos. De las tropas, fíjese bien.
No juegue con las palabras, Presidenta, hacer la guerra contra el crimen organizado no es fascismo. A ver, para que entienda usted: el Vladimir Putin también detesta la palabra guerra, de hecho la llama “palabra maldita” y no solo eso, en los medios de comunicación de Rusia, entre funcionarios y en los escritos oficiales, prohibió el uso de la palabra guerra, bajo pena de hasta 15 años de cárcel; y así, invadió Ucrania, en una guerra de agresión que llama “Operación Militar Especial”… el pacifista Putin.
Una recomendación a la doñita es que ya deje en paz a Calderón y García Luna, a nadie le interesa, ya aburre, eso fue hace 14 años, ya chole. Y por cierto, la guerra contra el crimen organizado de Calderón no fue con la artillería ni bombardeando poblaciones; ni las fuerzas armadas tomaron por asalto ciudades ni barrios; no se declaró estado de excepción, no se suspendieron derechos.
En esos tiempos de Calderón que tanto odia la Presidenta, se hizo lo que ella está haciendo, exactamente igual: el sábado pasado no mandó por el Mencho a Servidores de la Nación, repartiendo ejemplares de la Cartilla Moral del cínico de Palenque. Mandó al ejército. Y que lo llame como le venga en gana.
Y entérese señito: no va a ganar esta guerra mientras se mantenga el pacto de impunidad con políticos y compañeros de su partido, cómplices del crimen organizado.
¿De veras están pensado si demandan al Musk?… entonces que demanden al gobierno de los EU, que por escrito le dijo el 1 de febrero del año pasado que tiene una “alianza intolerable” con el crimen organizado… y eso son tambores de guerra.


