Sr. López
Como es lógico, la abuela Elena, la de Autlán, tuvo abuelos (cuatro, claro). Contaba que su abuelita materna estuvo casada con un ranchero bronco, macho, mal marido que solo le daba hijos y golpizas; aparte de causar problemas y fiambres con los rancheros vecinos, hasta que un día el hacendado de por esos lares fue a verla con su marido a pie,amarrado a su montura, y le dijo sin descabalgar, que ya no lo vería más, que le dejaba uno de sus caporales en lo que ella tomaba las riendas, pero la tatarabuela, lo puso pinto por entrometido y por andar disponiendo en rancho ajeno; el hacendado dijo que entonces se lo dejaban y se retiraba con su gente, pero que ella brincó: -¡Tampoco!, a lo hecho, pecho… pero que no vuelva nunca –y no volvió (de donde lo puso el hacendado, nadie ha regresado jamás). Luego la tatarabuela se juntó con el caporal. Historias de antes.
Todos sabemos qué pasó la madrugada del sábado en Venezuela. ¿Es legal lo que hizo EU?, no. ¿Es un atropello?, sí. No se encabrite, lea otro poquito.
No es legal detener en otro país a un acusado de nada. Para eso son los tratados de extradición y los EU lo tienen con Venezuela desde principios del siglo pasado. ¿Se imagina usted a Venezuela extraditando a Nicolás Maduro y su esposa?
¿Viola el derecho internacional lo que hizo EU?… no, no existe el derecho internacional. Hay tratados internacionales entre naciones, eso sí.
Y el Derecho internacional consuetudinario, es una babosada del Estatuto de la Corte Internacional de Justicia, que lo define en su artículo 38, inciso b, como: “la costumbre internacional como prueba de una práctica generalmente aceptada como derecho”… mmm… “generalmente aceptada”.
La costumbre sí es fuente de derecho, pero dentro decada país, no entre países, a menos que estén adheridos a la Corte Internacional de Justicia, cosa que nunca han hecho los EU, ni Rusia, ni China, ni India, ni Israel, porque no les da la gana subordinar sus propios tribunales a uno internacional. A ver, oblíguenlos.
Pero la Organización de Naciones Unidas (ONU), ya condenó el atropello de EU a Venezuela. Sí. Con la cara dura de todos los secretarios generales de la ONU, don Antonio Guterres por escrito llamó a “respetar los principios de soberanía, independencia política e integridad territorial de los Estados”. No, pues ya con eso.
La ONU es un organismo internacional de pena ajena, nació sujeto a la voluntad de los cinco miembros permanentes de su Consejo de Seguridad: EU, Rusia, China, Francia y Reino Unido, que tienen derecho de veto: si uno se opone a una resolución aprobada por todos los países del mundo, se manda al basurero. Los que mandan, mandan y han hecho y hacen lo que les da la gana con y sin ONU que no tiene modo de imponer sus decisiones. Es teatro muy caro y básicamente los mantiene EU, mire: en diciembre pasado EU avisó que le va a recortar los fondos a los programas de ayuda humanitaria de la ONU y el Guterres declaró que tendría “consecuencias devastadoras”… que haga coperacha, EU no tiene obligación de gastar su dinero en lo que los petacones funcionarios de la ONU les digan, faltaba más… no digo que le guste a nadie, es la realidad.
Lo único que existe en las relaciones internacionales, es la fuerza, lo demás, es música de viento. Pregunte en Ucrania invadida por Rusia; pregunte en Gaza, machacada por Israel; recuerde como la entonces URSS (Rusia), aplastó a Checoeslovaquia en 1968; no se le olvide la invasión soviética a Afganistán en 1979 que mantuvieron ocupado diez años. ¿Dónde estaban la ONU y el derecho internacional?…
Y no es sorpresa, los EU el siglo pasado tiraron 41 gobiernos en América Latina. ¿Está bien?, no. ¿Nos gusta?, tampoco. Pero en Venezuela no derrocaron al régimen que ahí sigue, porque no iban a invadir y lidiar con el despelote. Que arreglen su tiradero los chavistas que están advertidos que más les vale portarse bien y hacer la transición del poder, esto es, entregarlo.
Eso es porque desde fines del siglo pasado los EU cambiaron su estrategia, de barbajanadas a dominio es comercial, a condición de no retarlos como hizo el dictador Chávez al establecer con Irán, enemigo declarado de los EUA, un complejo acuerdo más ideológico que comercial, que incluyó la formación de un “eje común contra el imperialismo estadounidense y la hegemonía occidental”, que en la práctica significó el apoyo de Irán en las áreas de petroquímica, defensa y militar. Mala estrategia. Y el tontón del Maduro, le hizo al valentón y se llenó la boca insultando a los EU… bueno, que aproveche.
Escandaliza a las buenas almas (y a las hipócritas también), que los EU vayan por el petróleo de Venezuela… bueno, por las locuras del Chávez y el Maduro, el petróleo venezolano estaba en manos de Rusia y China, con el inconveniente de que de ninguna manera los EU va a permitir en ninguna parte de América una base de países enemigos. ¡Qué novedad!
Encima, sí es cierto es que Venezuela nunca indemnizó a las petroleras yanquis que expropió el Chávez, eso es robar, punto redondo. Ahora van a pagar las consecuencias porque a sacar a los EU de su país no se avizora en lo que queda de siglo, barato.
Otra cosa es que el Chávez y el Maduro, sí hayan sido dictadores, pero no es cosa de creer las galanas declaraciones del fétido Trump: a los EU les importa un pito el pueblo venezolano, como prueban Nicaragua y Cuba.
Otro detalle: la señora Corina Machado se sacó la lotería. Si la monta Trump en el poder, sería cómplice de un golpe de Estado. Así mejor. Ya luego. Paciencia, señora, paciencia.
Y nadie se enoje, la postura de nuestra Presidenta es obligada, ni modo que saliera a aplaudir o se quedara callada. Tampoco piense nadie que nos van a aplicar la misma receta en México: en lo oscurito, doña Sheinbaum todo le concede al Trump (menosenchiquerar al Pejestorio y sus nenes).
Mientras todo esto, ayer México salió a conseguir otros 9 mil millones de dólares prestados. Esa sí es nuestrarealidad, soberanía a crédito.