
Sr. López
Tío Lalo (Everardo), fue sacerdote, lo dejó y se volvióprotestante, se casó y se divorció. Ya viejito regresó al seno de la santa madre Iglesia y fue a ver al señor obispo de Toluca, a rogarle lo dejara alojarse con los agustinos recoletos para pasar en paz sus últimos años, pero el obispo lo conocía: -Lalo, no eres malo, pero no eres serio… me vayas a vaciar el convento -y no.
Los que saben economía y otras ciencias ocultas, dicen que hay países desarrollados, en vías de desarrollo y subdesarrollados, algo así como ricos, de clase media y pobres; el Banco Mundial los clasificapor el ingreso per cápita: alto, mediano alto, mediano bajo y bajo; los clasifica la ONU por su Índice de Desarrollo Humano, que combina dinero, esperanza de vida (salud y seguridad), junto con nivel de educación. Hay otras maneras de evaluar países.¿Cómo está México?
Somos una economía importante en el mundo, sí señor, la número trece, que es muy bueno, pero el gozo se va al pozo cuando se recapacita en que en el sexenio anterior, primero de la transformación nacional, la economía creció un raquítico promedio del 0.8%, la cuarta parte que con Zedillo, menos de la mitad que con Fox y Calderón, la tercera parte que con Peña Nieto; para acabar pronto, el peor crecimiento económico en 40 años. Y peor todavía: el primer año del segundo piso, ya con doña Sheinbaum en Palacio, bajamos más, al 0.7%, ya casi en recesión.
Pero no todo es dinero. La Presidenta nos ha hecho saber que somos el país más democrático del mundo (mundial), lo que significa que la señora es la persona peor informada del mundo (mundial), o una grandísima mentirosa, a menos que algún perverso de su primer círculo la engañe y ella -tan cándida-, se lo crea: la democracia de México está en el lugar 84 de 167 países, reprobada con una calificación de 5.32 sobre 10, según el informe Índice de Democracia 2024-2025, que no elaboró el Reforma ni Salinas Pliego, sino esa revistucha de economía y relaciones internacionales, The Economist, fundada hace 183 años.
Por la calidad de nuestra democracia, se considera que el gobierno de México es un “régimen híbrido”, lo que significa (abróchese el cinturón), que estamos entre una democracia deficiente y un gobierno autoritario. Por cierto, así nos clasifican desde el año 2021… le han de tener mala fe al Pejehová.
Lo que pasa es que no se chupa el dedo el mundo, eliminar contrapesos, atacar a la prensa crítica (la demás está rentada), colonizar el INE, acaparar el Congreso, neutralizar al Poder Judicial en especial a la Suprema Corte, concentrar el poder en el Ejecutivo, más la fundada sospecha de que el crimen organizado interviene en los procesos electorales y mantiene con nuestros funcionarios relaciones amistosas (y comerciales), se nota, lo notan y nos reprueban… perdón: los reprueban (uno qué).
Hay otros indicadores internacionales y a nuestra risueña patria no le va bien. En salud, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), reportó en noviembre pasado, que nuestro gobierno destina un 73% menos de gasto por habitante en saludque el promedio del resto de países de esa organización; que en 2018, antes de que empezara la transformación, 22.4 millones de tenochcas no teníanservicios de salud pública y que para el 2024, último del Pejestorio, ya eran 47.73 millones de alegres partidarios de la transformación, dejados a su suerte… el 113% más que en 2018. ¡Ah!, por cierto, el año pasado doña Sheinbaum recortó el presupuesto al sector salud, así, en 2025, México quedó en el lugar 52 de 56 países. ¡Sí se puede!… ¡es un honor…!
En corrupción estamos de pena ajena, de 182 países, quedamos en el lugar 141 del Índice de Percepción de la Corrupción 2025, de Transparencia Internacional (27 de calificación sobre 100). En seguridad pública, de rezar rosarios a rodilla: según datos preliminares para 2025 del Índice de Paz Global, México está en el lugar 135 de 163 naciones, y señalan que estamos en una “situación crítica en seguridad”, será por eso que la iniciativa global de Datos y Ubicación de Conflictos Armados, afirma que somos el país más peligroso del mundo (mundial): “(…) el gobierno mexicano tiene el poder pero no el control de todo el territorio, lo que coloca al país en la cima de la peligrosidad en contextos de no guerra”. ¡Vivan las triunfales estadísticas y gráficas de doña Sheinbaum y el Kalimán Harfuch!… el mundo (mundial), no les cree.
Entre tantos datos y números, se empacha uno. Hay un indicador seguro de que algo anda muy mal: el dinero.
Mire usted, cuando el valor de oro sube de golpe, preocúpese, hay problema gordo, problema global; el dinero es lo más cobarde que existe y el oro es refugios seguro. No falla.
Respecto de los países un indicador infalible de queestá en problemas y no es confiable, es la fuga de capitales. Con datos del Banco de México, el sexenio del Pejecutivo hubo una salida masiva de capital invertido en valores gubernamentales, no había pasado desde Zedillo (1994-2000). Del año 2019 al 2025, salieron 421 mil millones de pesos que estaban invertidos en deuda del gobierno. Aparte está la retirada de inversionistas de la Bolsa de Valores.
Para que se haga una idea: en el sexenio de Peña Nieto, entraron al país 665 mil 591 millones de pesos, en el del Pejestorio, salieron casi 350 mil millones. No son serios los cuatroteros, el dinero sí, por eso no se crea el cuento de las inversiones directas de cataratas de millones de dólares: es mentira.
Lo sabe doña Sheinbaum y eso la tiene descuadrada. Le urge que su Plan México funcione y atraer inversiones de los asquerosos capitalistas, por eso se reúne con banqueros, con inversionistas, con empresarios, por eso.
Por todo eso la doñita, en lo económico, ya guardó su ideología cuatrotero-marxista, donde no le da el aire. Pero no en lo político, por eso su reforma electoral, no quieren entregar el poder. Por eso, los inversionistas no confían. Bueno, es su decisión, señito, afloja o el Diluvio… sin arca.


