* Documentos fiscales revelan que el buque asegurado en marzo transportaba más de 20 millones de litros de diésel ilegal, aunque el gobierno federal solo informó el decomiso de la mitad
El Servicio de Administración Tributaria confirmó que el aseguramiento del buque Challenge Procyon, realizado en marzo de 2025 en el puerto de Tampico, involucró más de 20 millones de litros de combustible ilegal, el doble de lo que las autoridades federales reportaron públicamente como decomisado durante el operativo.
De acuerdo con expedientes administrativos derivados de revisiones iniciadas por la Agencia Nacional de Aduanas de México, el cargamento importado por la empresa Intanza ascendía a 17 millones 459 mil kilogramos, volumen que, tras aplicar el factor de densidad correspondiente, equivale a 20 millones 944 mil litros de diésel. Sin embargo, en los informes oficiales del aseguramiento solo se dio cuenta de aproximadamente 10 millones de litros.
La documentación fiscal señala que la mercancía fue declarada ante aduanas como aditivos para aceites lubricantes, lo que permitió evadir el pago de impuestos asociados a la importación de diésel. Tras el análisis de muestras y la reclasificación arancelaria, el SAT determinó que se trataba de combustible, no de aditivos, lo que modificó sustancialmente el valor real del cargamento.
Según las estimaciones de la autoridad fiscal, la evasión por contribuciones omitidas habría superado los 190 millones de pesos. Cada pipa que transportaba cerca de 49 mil litros de diésel ilegal dejó de pagar alrededor de 477 mil pesos en impuestos. Además, el valor declarado del cargamento fue de 53 millones de pesos, equivalente a un precio de 2.5 pesos por litro, cuando el precio real del diésel en ese periodo era de al menos 10.9 pesos por litro.
La diferencia entre el volumen real del cargamento y lo reportado oficialmente implica que más de 10 millones de litros de combustible no fueron contabilizados como parte del decomiso, sin que hasta ahora se haya informado sobre su destino. Un informe interno de la Secretaría de Marina, fechado en mayo, ya advertía que las autoridades tenían conocimiento previo de que el buque ingresaría al puerto con alrededor de 20 millones de litros.
El aseguramiento del Challenge Procyon también derivó en la detección de una red de presuntas irregularidades administrativas. Investigaciones periodísticas documentaron vínculos entre directivos portuarios y la empresa importadora, lo que derivó en destituciones y detenciones posteriores por su presunta participación en el tráfico ilegal de combustible.