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Programa Sembrando vida: Del bienestar social al Bienestar comunitario sin exclusión

Programa Sembrando vida: Del bienestar social al Bienestar comunitario sin exclusión
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Dr. Roger Heli Díaz Guillén

Sembrando Vida ha sido presentado y reconocido a nivel internacional y aplicado en Guatemala, Honduras, EL Salvador, Belice y Cuba como programa alternativo agroecológico enfocado al combate de la pobreza rural y degradación ambiental mediante acciones de reforestación y sistemas productivos, que plantea una estrategia de producción basado en Sistemas agroforestales SAF y milpa intercalada con árboles frutales MIAF; considerando en la estrategia la reconstrucción del tejido social mediante Comunidades de Aprendizaje Campesino CAC y; acompañamiento técnico, en una visión integral para el desarrollo social, económico y ambiental.

Sembrando Vida se propone “mejorar las condiciones de vida de los sujetos agrarios en los ejidos y comunidades agrarias que se encuentren en mayor situación de pobreza, para impulsar el fortalecimiento de la participación social, la inclusión productiva y el desarrollo comunitario, a través del establecimiento de Sistemas de Producción Agroforestales, cultivos tradicionales en conjunto con árboles frutícolas y maderables, y el sistema de Milpa Intercalada entre Árboles Frutales (MIAF), con lo que se contribuirá a generar empleos, se incentivará la autosuficiencia alimentaria, se mejorarán los ingresos de las y los pobladores y se recuperará la cobertura forestal de un millón de hectáreas en el país”.

Para el caso de Chiapas oficialmente se ha informado que el programa tiene empadronado a 80 mil productores que han sembrado 200 mil hectáreas localizadas en los municipios de Tapachula, Tuxtla Chico, Unión Juárez; Suchiate, Escuintla, Amatenango de la frontera, Motozintla, Mazapa de Madero, la Grandeza, Soltepec, El porvenir, Cacahoatán, Huixtla, Huehuetán, Villa Comaltitlán, Frontera Hidalgo, Ocosingo, Chilón, Salto de Agua y Palenque; representando esta superficie el 15% de la superficie cultivable en el Estado de Chiapas; con plantaciones de árboles que veremos frutos y beneficios al medio ambiente dentro de 6 y 10 años.

Se cuenta con datos que “el programa llegó a 3 mil 298 localidades chiapanecas donde se siembran casi 200 mil hectáreas con el apoyo de 3 mil 301 Comunidades de Aprendizaje Campesino (CAC). Los informes oficiales del programa dicen que se sembrarán en Chiapas 84 millones de los 429 millones de árboles proyectados para todo el país… Chiapas, es el Estado más beneficiado con el PSV, y dentro de Chiapas Ocosingo es el municipio chiapaneco con mayor cobertura del programa”, seguido de Palenque.

Como se observa en el marco expuesto, en Chiapas los pueblos y comunidades indígenas en lo general no forman parte del universo de atención de Sembrando Vida, siendo únicamente atendidos la población indígena tzeltal, chol y zoque en los municipios de Ocosingo, Chilón, Salto de Agua, Palenque y Pichucalco; dejándose de atender la zona altos de Chiapas donde existe problemas de degradación ambiental del territorio y mayor pulverización de la tierra; donde tres o cuatro indígenas no suman 2.5 hectáreas de tierras que el programa exige como requisito para ser beneficiado.

El programa en el 2022 modificó las reglas de operación aperturando la posibilidad de sumar asta cuatro superficies de tierras para completar la cuota minita que exige el programa para un productor. Es decir, los poseedores de la suma de tierras no se integran como colectivo al programa; ellos tienen que designar a una persona que será el acreditado por toda la superficie de tierra; precisando el Acuerdo Modificatorio al similar por el que se emiten las Reglas de Operación del Programa Sembrando Vida, para el ejercicio fiscal 2022, publicado el 31 de diciembre de 2021 publicado el 17 de junio del 20202, en la modificación de las reglas de operación en el criterio 4) Tener disponibles 2.5 hectáreas para trabajar en un proyecto agroforestal, que “para el caso de terrenos fraccionados, sólo se aceptarán hasta tres fracciones para conformar la unidad de producción. En casos especiales avalados por el/la coordinador(a) territorial, hasta cuatro fracciones.

En este orden, el programa Sembrando Vida es indiscutible su contribución al bienestar social y atención a la pobreza, reconociendo que los beneficios ambientales y generación de economía social en los ejidos y comunidades son de mediano y largo plazo y transexenal; siendo su contenido metodológico productivo de rescate de sistemas tradicionales de cultivo intercalado bastante aceptado; aunque se observa un divorcio del programa con la intervención ejidal y comunal, empezando por observar que el programa atiende a personas físicas y no ha personas morales como el ejido y la comunidad que son sujetos de derecho público..

Los ejidos y comunidades cuentan con tierras de uso común que generalmente no es explotada y que constituye una superficie 1, 178, 420.35 millones de hectáreas que regularmente son tierras de laderas y cerros donde la erosión de la tierra requiere de atención; que corresponden a 1, 597 ejidos de los 3171 ejidos y 89 comunidades en Chiapas.

Demostrando estos datos que el universo de atención es del 50% de los ejidos y comunidades de Chiapas que ostentan una superficie de mas de un millón de hectáreas que requieren de aprovechamiento que genere economía social comunitaria; que representan 500% más que las 200 mil hectáreas sembradas en Chiapas mediante Sembrando Vida.

Este marco de referencia nos lleva a proponer que el programa debe modificar sus reglas de operación para atender las particularidades de la fisiografía del territorio de Chiapas atendiendo el criterio de priorizar zonas degradas como la zona Altos de Chiapas y alto grado pobreza, que exima del criterio de atender poblaciones que cuenten con 2.5 hectáreas deforestadas para iniciar proceso productivo que parta de cero.

No considera el programa partir de lo disponible para pensar en lo posible. Es decir, el programa debe asumir el criterio a ajustar los objetivos de combate de la pobreza rural y degradación ambiental mediante acciones de reforestación y sistemas productivos; ajustados a la libre determinación y condiciones territoriales de los pueblos y comunidades indígenas.

Los ejidos y comunidades en general no son sujetos de atención del programa Sembrando Vida; siendo únicamente utilizado como escenarios de difusión y celebración de reuniones; no como como unidad territorial y social; para el programa únicamente existen productoras y productores; prueba de ello que los Comités de Contraloría Social lo nombran las asambleas de productores, no la asamblea general como órgano máximo de decisión de un ejido o comunidad; probando lo anterior que en Chiapas existen 3171 ejidos y 89 comunidades y el programa informa que ha constituido 3 mil 301 Comunidades de Aprendizaje Campesino (CAC) en una superficie de 200 mil hectáreas; lo que significa que los CAC son grupos de productores, no asambleas de ejidos y comunidades.

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