Sr. López
Tía Marita era una santa señora que pecaba de ingenua, como probó la vez que le pidió a Pepe, el más impresentable primo que tenerse pueda, que acompañara en un “viaje de prácticas” a Marita chicacon sus compañeras de preparatoria, para cuidarlas,pero Pepe la advirtió: -Yo encantado, tía, pero… no respondo –ante el clamor de la familia, no fue. Menos mal.
A veces, la lectura de la prensa da terneza (a veces de rabia). Ayer, las primeras planas se congestionaron con la noticia de que ha quedado descartada una intervención militar de los EU en México, por la llamada telefónica de nuestra Presidenta. Ternuritas.
Está muy bien que la doñita del segundo piso (al fondo a la izquierda), se haya comunicado con el huésped de la Casa Blanca, después de que casi dijo (casi), que iba a ordenar ataques militares en México. Y también que su mensaje sea tranquilizador, su papel no es asustar a la nación. Se entiende.
Pero nadie debe confiar en el tal Trump, la prensa, menos, porque es de suponer que tiene información sobrada para saber que es un felón, un bellaco, traidor, desleal, alevoso, infame, indigno, falso, engañoso y perverso (a reserva de mejorar su descripción).
La señora del bastón de juguete, debe saber que no es de fiar el Trump y ojalá a la chita callando, tomeprovidencias, aunque poco se puede hacer para contener a telefonazos el Diluvio. Tal vez la Cancillería ya negocie con los contrapoderes (‘checks and balances’), que en los EU sí existen; allá no es como acá, allá no se hace a ciegas lo que ordena su Presidente. Ojalá.
Lo cierto es que doña Sheinbaum no debe olvidar laralea del Trump.
Es el primer presidente en la historia de los EU convicto por delitos penales, por 34 delitos penales;culpabilidad ratificada en enero de 2025, por la Suprema Corte de Nueva York, que 10 días antes de que asumiera su segundo periodo en la Casa Blanca, emitió resolución de “libertad incondicional”, para que los EU no pasara la vergüenza de tener tras las rejas a su Presidente… además, ¡qué pena con las visitas!, imagínese a jefes de Estado en visita oficial, yendo a ver al Trump en el bote. Pero culpable quedó.
Ese Trump es el que el 6 de enero de 2021, arengó ala muchedumbre que convocó frente a la Casa Blanca, a ir al Capitolio a impedir la proclamación del triunfo de Biden: “Si no peleáis como el demonio, ya no vais a tener un país. Dejad que los débiles se vayan. Esta es la hora de la fuerza”, dijo Trump y -siempre collón-, ya hechos los estropicios de la turba, pidió que se fueran a sus casas en paz. Hubo cinco muertos y 140 heridos. Broma no fue.
Nuestra Presidenta, después de una llamada telefónica de quince minutos con el Trump, anuncia que se ha conjurado un posible ataque militar en nuestro país contra los que según EU, son terroristas. Bueno, por órdenes de ese tipo, los EU han realizado ataques militares en siete países siete, todos menos uno, para combatir el terrorismo y el narcotráfico:
1.- Somalia, 25 ataques aéreos entre febrero y diciembre de 2025. 2.- Yemen, ataques aéreos y navales, del 15 de marzo al 6 de mayo de 2025. 3.-Irán, el 21 y 22 de junio de 2025, ataques a instalaciones nucleares con bombarderos y misiles Tomahawk, operación ‘Midnight Hammer’, Martillo de Medianoche. 4.- Nigeria, con autorización -eso dijeron-, de su gobierno, el 25 de diciembre pasado, ataques aéreos a militantes del Estado Islámico. 5.- Siria, ataques aéreos a posiciones del Estado Islámico, en represalia por la muerte de dos soldados y un intérprete, estadounidenses, operación ‘Hawkeye Strike’, algo así como Golpe del Ojo de Halcón. 6.- Lo de Venezuela que empezó en septiembre del año pasado, con ataques a embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, más los bombardeos a Caracas el tres de enero y el secuestro de Maduro, ñora incluida.
¿Y el séptimo país que atacó el Trump?… Rusia. Sí, el 7 de enero pasado, fuerzas conjuntas de EU como parte de su ‘Operation Southern Spear’, Operación Lanza del Sur, ejecutada por su Guardia Costera, el Departamento de Seguridad Nacional y el Comando Europeo de EU, persiguieron, abordaron e incautaronen aguas internacionales del Atlántico Norte, un barco mercante, petrolero, de bandera rusa, protegido por un submarino y otros buques de guerra rusos, y según laConvención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, reconocida por EU y el mundo entero, los buques son, con toda lógica, una extensión del territorio soberano del Estado de bandera. Atacar un barco así es atacar al país cuya bandera lo protege. Punto redondo.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, protestó enérgicamente, sí, pero el bravísimo Putin… calladito, igual que con el ataque a Venezuela, ca-lla-di-to.
Nomás por no dejar, no olvide nadie que el bárbaro ese del Trump, con descaro dice y repite, que “por las buenas o por las malas”, se va a quedar con Groenlandia, nación constituyente del Reino de Dinamarca. Le importa un pito que Dinamarca y por lo tanto Groenlandia, formen parte de la OTAN, la fuerza multinacional integrada en 1949 para hacer frente a la URSS, actualmente compuesta por los mismos EU,Canadá y otros 30 países, todos de Europa. El Trump no respeta nada.
Ignora este junta palabras si usted confiaría en alguien con esos antecedentes, pero la obligación de nuestra Presidenta es no hacerlo y no suponer que se saca la lotería política si el Trump ataca narcos en México, porque podría envolverse en la bandera y convocar ahí sí, al pueblo. No, señora, si eso pasa, se sale de Palenque el Pejehová y le quita el liderazgo de todo, del gobierno y del país, llevándola de adorno a sus patrióticos mítines, como le hizo en su recorrido nacional con usted ya siendo Presidenta electa.
La Presidenta tiene una salida: anticiparse, darle aTrump las cabezas que le está pidiendo, unas de su gobierno, otras de gobernadores y algunas de su partido, deshaciéndose sin decirlo, de la sombra del proyecto de prócer nacional y hacerle efectivo elnombre de su finca. Seño, piénsele.