
Dr. Roger Heli Díaz Guillén
En la historia de la humanidad originalmente las personas que asumían el pensamiento, la reflexión y la razón para crear saberes, la propia historia les denominó filósofos y también herejes en algunas cultura imperios por pensar y contradecir verdades del poder supremo terrenal. Que mas adelante en orden generacional, estas personas dedicadas al pensar sobre la vida, sociedad y desarrollo se les denominó estudiosos y críticos en la ciencia moderna como pensamiento valido universal que surgió en Europa en los siglos XVI y XVII con la revolución científica, iniciada en 1543 con el surgimiento de la física, química y biología, antes de las ciencias sociales.
En la ciencia moderna podemos identificar al científico, al político y al ciudadano cuya expresión en sociedad se le denomina “opinión pública”; entendida esta como la expresión colectivizada del pensamiento e imaginario colectivo. Elsentir y disertar y disentir sobre temas que lo vincula o incumbe; por lo que hoy lo que aparentemente se nos presenta como verdades; como convergencia de ideas; como hechos reales y; opiniones ciudadanas; en realidad en lo general son contenidos que van determinando nuestro razonamientos que dependen de la información a modo, constante y continuada que se nos presenta.
Es una realidad que la opinión pública no es en verdad opinión pública como abanico o lluvia de ideas de la sociedad; convergiendo muchas opiniones en que hoy vivimos en una opinión NO pública sino mediática, política o estadística que responde a intereses de contenido y control hegemónico. No es el resultado del pensamiento reflexivo de la gente u opinión colectiva. Es una irrealidad construida como verdades basado en encuestas y algoritmos
El contexto expuesto nos invita a pensar si los ciudadanos estamos preparados para identificar el uso de saberes, pensamientos y opiniones en el sistema económico y político en que vivimos; donde existen poderes que controlan los medios de información y las plataformas para manipular sentimientos ypensamientos. El poder manipula y crea opinión, verdades y mentiras- mediante falacias lógicas, encuestas a modo, marketing y la propaganda; siendo objetivo reconocer que la sociedad mexicana no está en lo general educada para pensar, reflexionar, razonar y controvertir verdades, sino para actuar sin construcción del pensamiento propio y crítico.
El ciudadano en lo general no hace estudio racional de hechos y fundamentos. Es una realidad que hoy se juzga por lo que se ve en televisión y redes sociales y por lo que dicen otros; que constituye actos de coerción psicológica o lavado de cerebro,; persuasión coercitiva que impide la formación de ciudadanos consientes. En este orden, es importante diferenciar la opinión publica de la “opinión publicada” que precisó el expresidente de España Felipe González en momentos de ataques a su gobierno, para dejar claro que una cosa es lo que se publica y otra es la verdadera opinión de los ciudadanos; cuyo concepto en las ciencias sociales fue discutido por Edward Bernays en 1917 en el marco de las relaciones públicas.
Esta diferencia planteada es un tema de fondo que atenta la democracia porque la opinión publica es un pilar de la democracia; destacando Walter Lippmann que se trata de “una evaluación crítica del funcionamiento del gobierno democrático, especialmente de las percepciones sociales irracionales y a menudo interesadas que influyen en el comportamiento individual e impiden una cohesión social óptima”. Precisando la Real Academia Española RAE que la opinión pública “es Sentir o estimación en que coincide la generalidad de las personas acerca de asuntos determinados” de interés público o general.
Hoy vivimos en un mundo de “saturación informativa” y de “información trufada” que no es sinónimo de calidad de la opinión pública; donde debe destacarse el trabajo periodístico de articulistas de opinión que abonan a generar reflexiones sobre temas de interés público. Este marco de referencia nos lleva a la revaloración del método cognitivo y ciencia cognitiva donde confluyen un conjunto de disciplinas interdisciplinarias que estudian el funcionamiento cerebral, la conducta humana y la persuasión como la psicología clínica, psicología social;neurociencia cognitiva, inteligencia artificial, lingüística y filosofía para entender como penamos, aprendemos y actuamos..
Un tema de fondo es el Como Combatir la desinformación y tergiversación de ideas y saberes, destacando en este objeto atender la “alfabetización mediática” educando a la ciudadanía para identificar sesgos, fuentes fiables, detectar noticias falsas. Atender la “verificación de datos” (fact-checking) constatandoinformación antes de compartirla; y “fomentar pensamiento crítico” basado en evidencias, no solo en emociones priorizando la búsqueda de información objetiva frente a prejuicios o emociones polarizadas. Se requiere de cooperación colectiva, regulación de plataformas digitales, transparencia y comunicación ética y; pluralidad informativa para reconstruir la confianza social.


