
- La escritora guatemalteca compartió su proceso creativo y destacó la poesía como puente cultural sin fronteras.
Alvaro Indili
Tapachula, Chiapas. – La poesía volvió a tender un puente entre México y Guatemala. Desde el Centro Cultural del Soconusco, la escritora y poeta guatemalteca Sandra Méndez sostuvo un encuentro literario que reafirmó la hermandad cultural entre ambos países a través de la palabra.
En el marco de una jornada que incluyó entrevista en vivo y conversatorio presencial, la autora compartió su proceso creativo, su trayectoria y la esencia de una obra marcada por la introspección, la sanación emocional y la exploración del erotismo como expresión estética. “La poesía no conoce fronteras”, afirmó, al subrayar que la literatura es un espacio común donde las almas se reconocen más allá de límites geográficos.
Méndez relató que comenzó a escribir de manera consciente a la mitad de su vida, tras una crisis personal que la llevó a encontrar en la palabra un acto de reconstrucción interior. Desde entonces, ha publicado más de diez obras, entre ellas Desnuda y sin paracaídas y Locución en el cantar de los versos, títulos que revelan una escritura íntima, intensa y profundamente emocional.
Durante el diálogo con el público, destacó que su poesía busca provocar catarsis y conexión: “Cada lector toma del poema lo que necesita en ese momento”. Su experiencia en encuentros internacionales en países como Perú, Colombia y Ecuador ha fortalecido esa convicción de que la literatura es un territorio compartido donde la sensibilidad humana prevalece sobre cualquier frontera política.
La escritora también participó en actividades vinculadas a la conmemoración del centenario del natalicio del poeta chiapaneco Jaime Sabines, cuya obra definió como intensa y profundamente metafórica. Reconoció en la voz de los jóvenes lectores el mejor homenaje posible: mantener viva la palabra a través de nuevas interpretaciones.
El encuentro dejó claro que la literatura no solo se lee: se vive, se comparte y se convierte en memoria colectiva. En la región del Soconusco, la visita de Sandra Méndez reafirmó que la poesía sigue siendo un puente cultural capaz de hermanar naciones desde la raíz más profunda: la sensibilidad humana.


