
Sr. López
Usted ya sabe de tío Macro, de los de Autlán, que era un tipo hecho a marro, ranchero atravesado, odiado por unos y temido por los demás, con nueve hijas y siete hijos. Su peor enemigo era un tal Nachón, otro ranchero de esos de pocas palabras y gatillo fácil, que un buen día se presentó en casa de tío Macro acompañado de su hijo mayor, un garrudo doncel de no malos bigotes pero también muy bravo. Llegaron a “platicar” pero a tío Macro no había que deletreárselas y en lugar de contestar el saludo, preguntó: -¿Y cuál de las chamacas le cuadra a su hijo? -y sí, era eso. Fue bonita boda.
De veras, da mucha paz saber que nuestro gobierno está muy al tanto de los problemas nacionales, vigilante, preparado para todo, anticipándose hasta a lo que puede parecer imprevisible a uno -tenochca simplex nivel banqueta-, pero no a ellos, ellos tienen un enorme aparato de investigación, están siempre a las vivas y así, la Presidenta de la república es la persona mejor informada de México.
No lo dude, mire, nada más ayer la dama de Palacio en su gustado programa matutino de variedades, anunció (redoble de tambores): “No podemos dejar de hablar de García Luna (…) la seguridad pública estaba en manos de un personaje nefasto, lo repito nuevamente, al que se le encargó la guerra contra el narco y resultó apoyar a un grupo de narcotráfico”. ¡Jesucristo-aplaca-tu-ira! Y uno viendo fut. ¡Gracias, Presidenta!, gracias por avisarnos, qué sería de nosotros sin usted.
Y nomás para que no le quepa duda a ningún fifí de que la doñita cumple sus deberes, acto seguido ordenó a la Unidad de Inteligencia Financiera que informe “sobre la recuperación de activos relacionados al exsecretario de Seguridad Pública”. Sí, que nos digan, no nos tengan en ascuas.
Solo a un aguafiestas profesional se le ocurriría decirle a la señora del segundo piso, que ese tal García Luna dejó la Secretaría de Seguridad Pública, hace casi catorce años, que ya pasaron los gobiernos de Peña Nieto y del Pejecutivo, y que de su gobierno suyo de ella, ya pasó un año y ocho meses (con siete días, por si es usted el preciso).
Solo uno de la ultraderecha tendría el mal gusto de hacerle saber a doña Sheinbaum, que el tal García Luna está preso desde el 2019, ya condenado a 38 años de prisión, acusado sin pruebas (de las que pide la dama del bastón de caramelo, sobre Rocha Moya & Cía.), sino solo con dichos y testimonios de testigos protegidos, de esos que recitan lo que les digan para sacar ventaja, porque según la fiscalía yanqui, el García Luna era cómplice del cártel de Sinaloa, el de Badiraguato, ese municipio tan visitado por el señor quedetuvo su caravana en plena carretera (marzo de 2020), parasaludar de mano a la mami del Chapo Guzmán, por cierto.
Sea lo que sea, hay que comprender, ni modo que la señora Presidenta saliera en su madrugadora a decir que ha dormido muy mal porque el gobierno de los EUA los está cercando, acorralando, preparándoles un envión (un ‘arrempujón’como de perrito callejero, pero no seamos vulgares).
Y así es, el mismo día en que el Trump asumió su segundo mandato presidencial, el 20 de enero de 2025, firmó la orden ejecutiva número 14157, a fin de iniciar el proceso para designar a “ciertos cárteles internacionales”, como Organizaciones Terroristas Extranjeras y Terroristas Globales Especialmente Designados. El 19 de febrerosiguiente, señalaron a seis bandas del crimen organizado de México como terroristas de lo peor.
También el renegrido gobierno de ese país enemigo que apapacha a grupos de ultraderecha que odian a México en general y a la 4T en particular, el 1 de febrero de 2025 (casi recién llegada la doñita a Palacio), declaró por escrito que “(…) las organizaciones mexicanas de narcotráfico mantienen una alianza intolerable con el gobierno de México. Este gobierno ha brindado refugio seguro a los cárteles (…)”; y “este gobierno” es este, el transformador de la patria.
Luego vino el 28 de abril de este año, la solicitud de detención con fines de extradición, del gobernador de Sinaloa y nueve más, entre ellos un Senador de la república. Más que un acto candoroso de los EUA, fue un tiro de prueba. Ahora ya saben allá a qué atenerse: doña Sheinbaum va a defender a capa y espada a los suyos.
Los del imperio no son dejados, nuestro crimen organizadojunto con este gobierno, sí amenazan su seguridad interior, no tanto por el fentanilo ni el huachicol fiscal, eso es cuento: los preocupa que nuestra corrupción institucional derive en una “amenaza multidimensional” (así le dicen), que lleve entre otras cosas a la captura del Estado mexicano por parte del crimen organizado que ya tiene infiltrados a varios gobiernos estatales y al gobierno federal. El riego es real y no tardan mucho los poderosos cárteles mexicanos en darse cuenta que pueden poner candidato a la presidencia y Presidente de la república. Y eso sí que no.
Como la doña Sheinbaum no entendió los trompetazos de aviso, el tío Sam ya tendió el asedio a su gobierno. Lo habitual en eso del crimen organizado, era que actuara la DEA junto con la CIA, claro. Bueno, ahora actúan de manera concurrente, el Departamento del Tesoro (congelación de activos y sanciones a empresas); su Red de Control de Delitos Financieros, FinCEN (alertas regulatorias a bancos para aislar las finanzas de los cárteles); Homeland Security Investigations, DHS (neutraliza sus redes comerciales y logísticas); el Departamento de Justicia (acciones como la de Rocha Moya y compañeros criminales y presentando casos ante sus tribunales); el Departamento de Estado, su Cancillería (designó a las organizaciones criminales como terroristas); el FBI (investigando a fondo la corrupción de nuestros políticos y gobernantes, junto con las redes transnacionales de los cárteles); y el CIA y la DEA suministran la información que acopian en México.
Señito, ya olvídese de García Luna, mejor pregúntele al tío Sam quiénes le gustan, aunque se enoje su viejito querido, mejor unos que todos.


