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Lo mismo de los mismos / La Feria

Lo mismo de los mismos / La Feria
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Sr. López

Hace mucho le conté cómo domó tía Susy a su machoy muy mandón marido, tío Tacho, que no era brillante, más bien, muy tonto: lo obedecía en todo a pie juntillas y cuando todo salía fatal, ella lo arreglaba, hasta que un día, el tío le dijo: -Te lo suplico, ya no me hagas caso, ¡por favor! -y fueron muy felices.

Ayer, en conferencia de prensa en la Cámara de Diputados, el coordinador de la cuatrotera bancada del Partido del Trabajo (PT), Reginaldo Sandoval, encueró al régimen. No es común, se agradece.

Don Sandoval, aclaró que sin el PT, rémora de Morena, no será aprobada la reforma político-electoral de doña Sheinbaum, porque no les alcanzan los votos (la aritmética y Gabino Barrera, no entienden razones), y soltó prenda:

“¡Pues si nosotros estamos en el poder! Ya tenemos el Poder Ejecutivo, tenemos el Poder Legislativo y ganamos por la vía de la elección el Poder Judicial (…) ¿Se necesita la reforma? ¡Pues si ya tenemos los tres Poderes!”

“Ya tenemos los tres poderes”… eso no se atrevieron a decirlo ni don Porfirio ni los del PRI imperial, que los tenían, pero por pudor hacían como que había división de poderes, por aquello de aparentar que éramos democracia, pues es su pilar fundamental: sin división de poderes hay absolutismo, autoritarismo, dictadura, lo que quiera, menos democracia. Hubo división de poderes en las antiguas sociedades tribales germánicas, desde por ahí del año 930 d.C.; y en la entonces Inglaterra, desde 1698, de donde tomó la idea Montesquieu en 1748. Novedad no es, pero los cuatroteros… como Gabino Barrera.

Don Sandoval no dijo nada que no supiéramos: el régimen de la 4T, es absoluto, autoritario. Punto. Tienen todo el poder, lástima que administrativa ypolíticamente, sean tan incompetentes, tan poca cosa, tan chiquitos.

Si le parece una exageración, revise la fotografía de nuestra Presidenta, la última vez que habló por teléfono con Trump, para conjurar su amago de mandar operaciones militares a nuestra patria…flanqueada por el Secretario de Relaciones Exteriores, un Director de esa secretaría y un policía, que eso es el Kalimán Harfuch (Batman es gringo). ¿No hubiera sido bueno que estuviera ahí sentadote el Secretario de la Defensa Nacional? Son chiquitos.

Luego en su mañanera de ayer, la jefa del Ejecutivo le agradeció al embajador yanqui, Ronald Johnson, su ayuda para conseguir que el Trump tomara la llamada, dijo: “(…) se habló con el embajador para explicarle que es lo que pretendíamos tratar con el presidente Trump y fue un facilitador para que pudiera salir bien la llamada”… explicarle… ¿nuestra Presidenta da explicaciones al embajador de otro país? Señito, esas cosas no se dicen ni en privado. De asamblea estudiantil a la presidencia, es más difícil que subir nadando las cataratas del Niágara. Son chiquitos.

Tan chiquitos que lo reto a usted a decir los nombres de cinco secretarios de Estado de este gabinete y el anterior; para no mencionar la baja estofa de los gobernadores cuatroteros, con sus excepciones, pocas; ya sin meter el dedo en la llaga de la calaña de sus líderes legislativos. Pero si le preguntan qué políticos, funcionarios y parentela de la familia en el poder, están bajo sospecha de ser cómplices del crimen organizado, le aseguro que suelta sin balbucear varios nombres, si no es que muchos. 

Doña Sheinbaum debería reflexionar en cuánto peso muerto aguanta su gobierno y en que teniendo todo el poder, tiene toda la responsabilidad, sin excusa ninguna, ella puede mangonear al Legislativo, al Judicial y darles órdenes a los gobernadores. No puede prorratear su responsabilidad.

Son tan chiquitos que es la hora que no caen en cuenta de que el modelo de gobierno que hanimpuesto al país, caducó con Echeverría y López Portillo, hace casi medio siglo. Así de chiquitos. No perciben que el país y el mundo cambiaron, que esa presidencia imperial fracasó y ¡bendito el Buen Dios!,es irrepetible y por serlo, ellos son caricatura de aquellos que cuando menos sabían mandar.

La cosa se agrava viendo a los partidos políticos opositores, pasmados, en manos de impresentables o inútiles. Sin dramatismo, México hoy, no tiene clase política… bueno, sí, pero incompetente, poca cosa.

Son tan chiquitos que los reta, insulta y se burla de ellos, un ciudadano al que no han podido meter en cintura. Con Ricardo Salinas Pliego, han topado. Ya con la decisión de la Suprema Corte, SU Suprema Corte, de que el Salinas debe pagar cerca de 50 mil millones pesos de impuestos que dicen les debe, es la hora que no se los cobran y la Presidenta aclaró que puede solicitar descuentos… eso no debería ser tema presidencial, la doñita no debería andar de cobradora. Son chiquitos.

Y ya que salió el tío Richie, acomoda recordar el caso de Silvio Berlusconi, ‘Il Cavaliere’, millonario italiano dueño de un consorcio televisivo que por ahí de los años 90 del siglo pasado se metió a la política cuando en su país colapsaron los partidos políticos y la clase gobernante estaba más desprestigiada que la tumba-hombres, en medio del escandalazo de corrupción ‘targentopoli’ (algo así como ‘ciudad-dinero’), que junto a nuestros escándalos modelo huachicol fiscal fuecosa de niños.

El Berlusconi se lanzó a la política sin tener la menor idea. Arrasó. Como Primer Ministro, gobernó Italia nueve años, en tres gobiernos, fue también Ministro de Relaciones Exteriores y presidente del Consejo de la Unión Europea, poquita cosa. Sin duda fue la figura política más influyente de Italia cerca de 20 años.

Sin el desastre que era la política, Berlusconi jamás hubiera llegado. Prometía un ‘milagro italiano’, rehacer la política, la economía y combatir con todas las fuerzas que el alma le daba al izquierdismo. Muy importante fue que el electorado italiano lo vio como alguien del todo ajeno a los tejemanejes de la política que los tenían hartos.

¡Atenta, doñita!

Berlusconi no era un alma de Dios, pero ganaba y ganaba elecciones. Todo quería Italia, menos más de lo mismo de los mismos.

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