
Sr. López
Le pidió que fueran novios. Era guapo como de Hollywood, más simpático que Tin-Tan y bailaba como Fred Astaire. La prima Elsa deteniéndose la mandíbula con las manos, alcanzó a asentir. Tía Elsa su mamá, también asintió, con la boca abierta. No había terminado la Prepa, cambiaba de trabajo como de calcetines, nunca tenía un peso y cuando Elsa le preguntaba qué pasaba, él gallardo doncel, le decía que fuera paciente, que era cosa nomás de tener “tantita suerte”. Y así hasta que un día lo mandó a volar: -Yo quiero un hombre que no necesite suerte -¡el que sigue!
Es de la sabiduría popular decir que ‘el hubiera no existe’. Cierto, no existe. Pero es igual de cierto que eso de que ‘elhubiera no existe’, es frase de derrotados, reprobados y mediocres. Que se sepa nunca ha dicho eso el ganador de una medalla de oro olímpica, un Premio Nobel de Física niel director de la Sinfónica de Berlín… ‘el hubiera no existe’ es coartada de los que fallan.
Si hubieras estudiado… si hubieras entrenado… si hubieras cumplido… si hubieras pagado… si hubieras llegado… si hubieras ensayado… si hubieras… y el fracasado arguye: ‘elhubiera no existe’. No, existen los que triunfan y los del montón, las medianías.
Esos tienen la señalada tendencia a culpar a otros de sus propios tropiezos. El padre ausente, la madre severa, los maestros estrictos, los malos amigos, el periodo neoliberal, Calderón…
Pero si cosechan fracasos y tienen el poder, aparte de recurrir al hubiera no existe, a evadir sus responsabilidades, mienten,que es mucho más fácil.
Mentir funciona en países con débiles instituciones, sin órganos de control, democracias de cartón piedra, en los que grandes empresarios dependen del gobierno, con medios de comunicación que no sobreviven sin contratos oficiales, conoposición testimonial: México, hoy.
Así vemos como mienten con gran soltura los que se hicieron con el poder, asegurando tener la solución a todo, la sencilla solución a todo (y se debe desconfiar de eso, de los remedios fáciles, como eso de que nuestra patria sería un Edén con solo no mentir, no robar y no traicionar: bueno, mintieron).
La mentira mayor de estos cuatroteros, es eso de que gracias a su gobierno, disminuyó la pobreza. No es cierto.
Dicen y repiten que la pobreza por ingresos disminuyó y pareciera que sí: en 2018, el salario mínimo eran 88.36 pesos diarios, este año ya es de 315.04 pesos diarios. No es poco, más o menos de 2,650.80 pesos mensuales a 9,500, no es poco. Pero lo que no dice la propaganda del gobierno -pero sí el INEGI en su Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE)-, es que en 2018 ganaban salario mínimo,8.5 millones de laboriosos tenochcas y que al cierre del sexenio del redentor nacional, subió a 19.2 millones el número de ocupados con salario mínimo, 10.7 millones más de trabajadores ganan el mínimo… y de esos (siempre conforme al INEGI), el 58.8% no tienen acceso a servicios de salud.
Dicho de otro modo: es cuento que mejoró la clase trabajadora: al crecer el salario mínimo se congeló el incremento salarial a los que ganaban más, lo que explica su casi nulo impacto en el crecimiento de los precios, en la inflación.
El gobierno festeja y grita a los cuatro vientos que salieron de la pobreza 13.4 millones de mexicanos, raras cuentas oficiales con 44.5 millones sin acceso a servicios de salud (que en el 2018, eran 20.1 millones); con 41.9 millones de población vulnerable por carencias sociales (en 2018, eran 32.7 millones); y 24 millones en retraso educativo.
Otro cuentazo es el índice de empleo. Se nos dice que hay solo un 2.6% desocupado, del total de Población Económicamente Activa… bueno, pero cuentan entre los 59.8 millones de ocupados a los 33 millones que están en la economía informal, el 55% que nadie sabe cuánto ganan ni tienen prestaciones ni acceso a servicios públicos. Y de los trabajadores informales, quién sabe cuántos son otro cuento, porque no se puede saber, no hay registro, son informales.
Igual estos chistositos de la 4T proclaman hasta desgañitarse, que han roto todos los récords de inversión extranjera directa. Dicen que en el sexenio del que desgraciadamente salió de Macuspana, llegaron a México 199 mil 993 millones de dólares (aplauso del respetable), pero no es cierto, esa cantidad no “llegó”, la inversión que llegó, la “fresca”, fueron solo 59,749 millones de dólares (a junio de 2024), lo demás son préstamos entre empresas y reinversión de utilidades, no nuevas inversiones (abucheo del respetable); así las cosas con el que nunca debió abandonar la hamaca. Y ahora, ya con la doñita en Palacio, el año pasado, festinan y repiten que llegaron al país 40,871 millones de dólares… tampoco es cierto, más o menos el 75% (no exija más para dos simplonas cuartillas), son reinversiones y préstamos (transferencias), entre empresas extranjeras, no dinerito fresco.
Y ya acostumbrados a mentir, también dicen verdades sesgadas. Por ejemplo ayer, la Presidenta puso en su X: “Aunque a algunos no les guste, el AIFA tuvo, de lunes a domingo de Semana Santa, 164 mil 525 pasajeros (…)”.
¿Y cómo por qué no le va a gustar a algunos?… lo que nadie con la cabeza en su lugar quiere es lo que está pasando: el fracaso de ese aeropuerto y como estamos en buen plan, damos por bueno el dato, hacemos a un lado la abrumadora cantidad de veces en que la dama del bastón de juguete nos ha mentido: fueron 164,525 pasajeros en esos siete días… ¡padre!, 23,503 por día… el de la CdMx, el AICM, tuvo más 150 mil pasajeros diarios. Otro gran éxito de la 4T, seis veces menos pasajeros el carísimo aeropuertito en Santa Lucía.
Es la lealtad a toda prueba de la doñita a su mentor, el Pejestorio. Papalotea esos 23,503 pasajeros diarios de esta Semana Santa como para que nos quede claro que fue una gran idea cancelar el aeropuerto de Texcoco, el NAIM, que se hubiera terminado completo en 2024 para mover 340,000 pasajeros diarios en promedio… bueno, ¿qué?, cada quien, a estos les gusta festejar el fracaso.


