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En Chiapas, Nestlé y Starbucks perpetúan la explotación y deforestación en el café mexicano

En Chiapas, Nestlé y Starbucks perpetúan la explotación y deforestación en el café mexicano
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* Un informe de Empower, Coffee Watch y ProDESCdocumenta cómo certificaciones privadas, grandes comercializadoras y apoyos públicos habrían consolidado un modelo que precariza a pequeños productores, impulsa la siembra de robusta y agrava la pérdida de bosques en regiones como Chiapas y Veracruz.

En las montañas de Chiapas, particularmente en zonas cercanas a la Selva Lacandona y la Reserva de la Biosfera Montes Azules, la expansión del café robusta —promovida por programas corporativos— está asociada a procesos de deforestación, pérdida de biodiversidad y mayor vulnerabilidad económica de pequeños productores. Así lo sostiene la investigación “Explotación y Opacidad: La realidad oculta del café mexicano en las cadenas de suministro de Nestlé y Starbucks”, elaborada por Empower, junto a Coffee Watch y ProDESC.

El estudio señala que detrás de las narrativas de sostenibilidad y responsabilidad social, las cadenas de suministro de Nestlé y Starbucks operan bajo esquemas que concentran el poder en grandes comercializadoras, limitan la autonomía de los caficultores y profundizan la dependencia económica en estados productores como Chiapas y Veracruz.

Robustización” y presión ambiental en Chiapas

Uno de los hallazgos más relevantes es la llamada “robustización” del café mexicano, impulsada principalmente por el Plan Nescafé. Según el reporte, la promoción del café robusta —una variedad de menor calidad comercial que el arábica— ha sido presentada como estrategia de productividad y resistencia climática, pero en la práctica ha incentivado la expansión agrícola hacia zonas forestales.

En regiones como la Selva Lacandona, en Chiapas, la conversión de bosques en plantaciones ha puesto en riesgo especies emblemáticas y ha afectado ecosistemas estratégicos. La investigación advierte que áreas protegidas como la Reserva de la Biosfera Montes Azuleshan sufrido presiones derivadas de actividades agrícolas, comprometiendo su integridad ecológica.

El análisis geoespacial realizado por las organizaciones —con datos de pérdida forestal y sistemas de información geográfica— muestra coincidencias entre zonas de expansión cafetalera y áreas con reducción de cobertura boscosa en los últimos 20 años.

Certificaciones bajo sospecha: 4C y C.A.F.E. Practices

El informe cuestiona la efectividad e independencia de las certificaciones promovidas por ambas compañías. En el caso de Nestlé, el esquema 4C; en el de Starbucks, el programa C.A.F.E. Practices.

De acuerdo con la investigación, estos sistemas —presentados como garantías de sostenibilidad ambiental y social— dependen en gran medida de autoevaluaciones, criterios poco transparentes y auditorías limitadas. Productores entrevistados señalaron que cumplir con los requisitos no necesariamente se traduce en mejores precios o condiciones, mientras que los beneficios tienden a concentrarse en intermediarios y grandes comercializadoras.

El reporte identifica como actores dominantes a multinacionales como:

•​ECOM Agroindustrial Corp. Limited

•​Neumann Kaffee Gruppe

•​Louis Dreyfus Company B.V.

Estas empresas, sostiene el estudio, no sólo controlan grandes volúmenes de café mexicano, sino que influyen en precios, estándares de calidad y condiciones contractuales, reduciendo el margen de negociación de pequeños productores.

Estado y captura corporativa

La investigación también apunta a una relación estrecha entre corporaciones y dependencias públicas mexicanas. Se menciona el respaldo financiero y técnico de instituciones como el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y esquemas de financiamiento vinculados al sector rural.

Según testimonios recogidos en el informe, existirían irregularidades en el manejo de recursos destinados al sector cafetalero, con señalamientos de desvío hacia intereses privados y transnacionales. Las organizaciones hablan de una posible “captura corporativa del Estado”, donde decisiones de política pública favorecerían a grandes empresas por encima del bienestar comunitario y la conservación ambiental.

Pobreza estructural y dependencia

El estudio documenta que muchos caficultores en Chiapas trabajan con hectáreas limitadas y recursos escasos, en un mercado que privilegia el volumen sobre la calidad. La falta de transparencia en criterios de compra y bonos por calidad, así como la ausencia de información pública sobre proveedores y volúmenes adquiridos, impide negociar precios justos.

Los productores entrevistados describen un ciclo de endeudamiento, precios bajos y dependencia de intermediarios, sin alternativas reales para colocar su café en mercados más equitativos.

Biodiversidad en riesgo

México es uno de los países megadiversos del continente. Más de la mitad de su territorio pertenece a comunidades indígenas y ejidos que históricamente han protegido bosques y selvas. Sin embargo, el avance de la frontera agrícola para el café —particularmente en Chiapas— amenaza ecosistemas clave, fuentes de agua y especies en peligro.

El informe subraya que la pérdida de bosques no sólo compromete compromisos internacionales como el Convenio sobre la Diversidad Biológica y el Acuerdo de París, sino que también afecta directamente los medios de vida de comunidades que dependen de sistemas agroforestales tradicionales.

Rutas legales y presión internacional

Las organizaciones señalan que existen mecanismos legales en Europa y México que podrían activarse para exigir mayor rendición de cuentas. Entre ellos mencionan leyes de debida diligencia en cadenas de suministro en la Unión Europea, así como posibles denuncias ante autoridades mexicanas de competencia económica y ambientales.

También llaman a fortalecer iniciativas nacionales como la Ley de Desarrollo Sustentable de la Cafeticultura y a articular esfuerzos con cooperativas, organizaciones civiles y redes internacionales.

Recomendaciones

El reporte plantea cinco ejes principales:

1.​Transparencia total en la cadena de suministro, con publicación detallada de proveedores y volúmenes por origen.

2.​Certificaciones independientes y verificaciones en campo más rigurosas.

3.​Impulso a la agroforestería y prácticas regenerativas, en lugar de monocultivos expansivos.

4.​Apoyo directo del Estado a pequeños productores, sin intermediación corporativa.

5.​Vigilancia activa de la sociedad civil y consumidores.

Un llamado urgente

Para Empower, Coffee Watch y ProDESC, la transformación del modelo cafetalero no es opcional sino urgente. El informe concluye que la combinación de opacidad, concentración de mercado y expansión agrícola desregulada está erosionando el tejido social y ambiental de regiones como Chiapas.

La pregunta que deja el estudio es contundente: ¿quién se beneficia realmente de cada taza de café mexicano que se vende en el mundo? Mientras las marcas globales proyectan sostenibilidad, en las montañas chiapanecas persiste un reclamo por justicia, transparencia y un precio digno para quienes cultivan el grano.

* Empower, Coffee Watch y ProDESC son tres organizaciones que trabajan conjuntamente, a menudo en alianza, para investigar y denunciar violaciones de derechos humanos, laborales y ambientales en cadenas de suministro corporativas, particularmente en la industria del café en México.

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