
Roberto Chanona
Nos dijeron que los aztecas peregrinaron durante muchos años buscando un lago donde encontrarían un águila devorando una serpiente sobre un nopal, para la fundación de Tenochtitlán. También que habían salido de Aztlán, lugar de la blancura, y que con ellos salieron otras seis tribus. Así dimos por sentado que estos mitos eran de origen mexica.
En la actualidad surgen muchas dudas respecto a esta visión del origen de nuestros antepasados. El primero en poner en cuestión la historia oficial de La visión de los vencidos fue Guy Rozat en su libro Indios imaginarios e indios reales en los relatos de la conquista de México. A grosso modo señala que fue escrita por los frailes para justificar la intervención de Dios en castigo de los pecadores: Hemos dicho hasta el cansancio que la simbología que impregna a los textos “indígenas” de la conquista remite a una simbología general cristiana y occidental y que, de la misma manera, los signos, profecías, presagios y prodigios están inscritos en el misterio cristiano… Queda así por resolver el problema de saber si en un discurso producido y controlado durante siglos por Occidente habrá lugar para la mínima verdad americana, o si se quiere: ¿cómo se puede rastrear, en el conjunto de textos e imágenes que constituyen América como representación occidental, los elementos de una genuina y preservada América, la de antes del “contagio” con Occidente?
Respecto al águila sobre el nopal devorando una serpiente, mito para la fundación de Tenochtitlán, encontré en La Eneida de Virgilio que la diosa Venus, madre de Eneas, en medio de la noche se le apareció al troyano: Cuando engolfado en tristes pensamientos te encuentres a la margen de un desconocido río, tendida bajo las encinas de la ribera, una corpulenta cerda blanca, dando a mamar a treinta lechoncitos, blancos como ella, habrás hallado el sitio en que has de edificar tu ciudad. Ésta fue Lavinia, en el Lacio, que luego se convertiría en Roma.
Entonces caí en cuenta de lo que decía Rozat. Se trata del mismo discurso accidental con animales, vegetación y elementos como el agua para la fundación de una ciudad. El mito del águila con la serpiente también había sido creado por los frailes que arribaron a nuestro país en los inicios de la colonia.
Pero lo que vino a confirmar lo dicho fueron las palabras de Clavijero acerca de los mexicas. Según este jesuita, los aztecas se quedaban años en un lugar hasta que los corríano, por tantas vejaciones, como en el caso del Tepeyac, cuando los obligaron a refugiarse en Chapultepec; luego sufrieron persecución de Xaltocan y buscaron refugio en el islote Acocolco, donde pasaron 52 años de miseria manteniéndose con pescado, insectos y raíces palustres. Al final los sacaron y fueron sometidos por los colhuas. Para no hacer el cuentomás largo, llegaron por fin a la laguna donde estaba el águila y la serpiente después de casi dos siglos. La pregunta es: ¿Qué hubiera pasado si en algún lugar donde estuvieron los mexicas los hubieran dejado vivir tranquilamente? Entonces nunca hubieran llegado a la famosa laguna porque se hubieran quedado a vivir ahí y el mito de la búsqueda del águila y la serpiente no existiría.
Ahora pasemos a la versión de Aztlán, lugar de garzas de plumas blancas y las siete tribusque salieron de ahí. Aquí no tengo referente como las palabras de Virgilio, pero me apoyaréen mis estudios de simbología numérica. Es una gran casualidad que hayan sido siete tribus, tomando en cuenta que EL SIETE es el número de perfección, misterio y poder en nuestra cultura judeocristiana. Es el del hombre: en siete días Dios creó el mundo, siete son los días de la semana, siete colores del arco iris, siete brazos tiene del candelabro judío o menorá, la cueva de los siete santos durmientes de Éfeso (siete religiosos perseguidos por el rey Tracio Decio se quedaron dormidos en una cueva y cuando despertaron el cristianismo se había restaurado). En fin, la lista es larga.
Sin embargo, en la cultura náhuatl el siete no tiene alguna referencia importante porquepara ellos cada año tenía 18 meses con 20 días cada uno, o sea 360 días, y se agregabancinco llamados nemontemi. Un ciclo solar tenía 52 años.
Ahora, si intentamos buscar el origen de la cultura mesoamericana encontraremos que en el Soconusco existió el Paso de la Amada, la ciudad más antigua con un juego de pelota que data de 1650 a. C., descubierta por Jorge Fausto Ceja Tenorio en 1974. Todo indica que los Mokayas (gente del maíz) fueron el origen de nuestra civilización mesoamericana y queposteriormente llegaron los olmecas y se mezclaron. Toda la cerámica de la fase Barra de Mazatán lo demuestra. Según los arqueólogos, los olmecas, nuestra cultura madre, subieron después a Tabasco y al centro del país. Ellos hablaban según los investigadores un lenguaje llamado proto-zoque-mixe.
La pregunta en el tintero es: ¿Si los olmecas hablaban protozoque, como lo aprendieron?Fueron dominados y les impusieron la lengua, o quizá era su idioma de origen. Entoncespodemos deducir sin temor a equivocarnos que la cultura zoque es LA ABUELA de nuestra civilización.
Estas reflexiones me asaltan en la madrugada cuando todo está en silencio y espero en calma a que amanezca. También me acompañan las palabras de Francisco Javier Clavijero: Los chiapanecos, si damos crédito a sus tradiciones, fueron los primeros pobladores de América… Añadían que habían ido aquellos pobladores por la parte del norte y que al llegar a Xoconusco se dividieron, yendo unos a poblar Nicaragua y quedando los restantes en Chiapas... No hacemos aquí mención de otras naciones porque se ignora su antigüedad; pero no dudamos, lo que hemos expuesto en otra parte, que los chiapanecos fueron los más antiguos, y acaso los primeros pobladores de todas las naciones que poblaron el país del Anáhuac.


