
* Familiares de personas privadas de la libertad piden la intervención de autoridades estatales y de derechos humanos para investigar los señalamientos
Redacción / Alfaro Noticias
Familiares de personas privadas de la libertad denunciaron públicamente posibles actos de corrupción y prácticas irregulares al interior del Centro Penitenciario No. 13, ubicado en el municipio de Tonalá, y señalaron directamente a la actual dirección del penal.
Las acusaciones, difundidas de manera anónima en redes sociales, apuntan a la existencia de un sistema de cobros y beneficios diferenciados que, según los denunciantes, favorece a quienes pueden realizar pagos adicionales.
Entre los señalamientos se encuentra la presunta restricción en el ingreso de alimentos básicos como pan, tortillas, fruta y galletas, lo que obligaría a los internos a adquirir productos exclusivamente en la tienda interna del penal. Asimismo, se afirma que las personas privadas de la libertad que buscan realizar pequeñas actividades comerciales dentro del centro deben entregar un porcentaje, que estiman en 10 por ciento, de sus ganancias a la administración.
Otro de los puntos denunciados se refiere al acceso de visitantes. De acuerdo con los testimonios, a las esposas de internos se les exigiría el cumplimiento estricto de requisitos como el denominado “tarjetón”, mientras que otras mujeres podrían ingresar únicamente con identificación oficial tras cubrir una cuota. En ese contexto, también se menciona la posible tolerancia de actividades vinculadas a la prostitución dentro del penal, situación que, de confirmarse, implicaría responsabilidades administrativas y penales.
Los familiares solicitaron la intervención de la Secretaría de Seguridad del Pueblo y de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Chiapas para que se realice una auditoría y se investiguen los hechos.


