
* La movilización magisterial cumple más de una semana con acciones simultáneas en Chiapas y la Ciudad de México
Redacción / Alfaro Noticias
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) mantiene la toma de la planta de distribución de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Tuxtla Gutiérrez y aseguró que alrededor del 95 por ciento de las escuelas de Chiapas permanecen sin actividades, como parte de la huelga nacional iniciada a principios de junio.
De acuerdo con integrantes de la Dirección Política Estatal de la Sección VII, el paro afecta a más de 18 mil planteles educativos de la entidad y mantiene sin clases a más de un millón y medio de estudiantes. Las acciones forman parte de la estrategia acordada por el movimiento para exigir atención a sus demandas laborales y de seguridad social.
Durante una conferencia de prensa realizada en las instalaciones de Pemex, representantes magisteriales informaron que la ocupación de la planta fue aprobada por la Asamblea Estatal Permanente y permanecerá de manera indefinida mientras no exista una respuesta a sus planteamientos.
Entre las principales demandas del movimiento se encuentran la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, modificaciones al sistema para la carrera de las maestras y los maestros (USICAMM) y la instalación de una mesa de negociación con autoridades federales.
Los dirigentes señalaron que las propuestas presentadas hasta ahora por el Gobierno Federal no atienden de fondo las exigencias relacionadas con el sistema de pensiones y las condiciones laborales del magisterio, por lo que mantendrán las movilizaciones tanto en Chiapas como en la Ciudad de México, donde continúan participando en el plantón nacional instalado en el Zócalo capitalino.
Además de la toma de Pemex, docentes del Nivel de Educación Indígena realizaron actividades de boteo en la caseta de cobro de Chiapa de Corzo, donde solicitaron cooperaciones voluntarias a los automovilistas y difundieron información sobre las demandas del movimiento.
La permanencia de los maestros en la planta de distribución ha generado preocupación entre algunos sectores de la población por un posible impacto en el suministro de combustible. Ante esta situación, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Chiapas expresó su rechazo a cualquier acción que afecte instalaciones estratégicas y solicitó la intervención de las autoridades para garantizar el abastecimiento y la continuidad de las actividades económicas.
En un posicionamiento público, el organismo empresarial reconoció el derecho a la manifestación, aunque consideró que este debe ejercerse sin afectar servicios esenciales ni derechos de terceros.


